Ranking nacional: quiénes lideran y caen en el Senado en marzo
El último ranking de senadores nacionales correspondiente a marzo de 2026 expone un dato contundente: la desaprobación domina el escenario político en la Cámara Alta. Incluso los dirigentes mejor posicionados registran diferenciales de imagen negativos, en un contexto de fuerte desgaste de la dirigencia.
En la cima del ranking aparece la senadora jujeña Carolina Moisés, quien alcanza el diferencial menos negativo del mes con un -2,8%. Detrás se ubican María Florencia López, de La Rioja, con -3,5%, y el formoseño Francisco Paoltroni, con -4,5%.
Un liderazgo con números en rojo
Aunque encabezan el listado, los tres senadores comparten un dato clave: ninguno logra revertir la tendencia negativa. Esto refleja un clima general de desconfianza hacia la dirigencia política a nivel nacional.
El otro extremo: fuerte castigo a figuras conocidas
En la parte baja del ranking aparecen dirigentes con alta exposición pública y trayectorias consolidadas. La senadora cordobesa Carmen Álvarez Rivero encabeza el listado con un diferencial de -30,7%.
La siguen Juliana Di Tullio, por la provincia de Buenos Aires, con -30,1%, y Alicia Kirchner, de Santa Cruz, con -28,8%.
Caída de figuras históricas
El informe evidencia un fuerte rechazo hacia dirigentes con años de presencia en la escena política, lo que refuerza la tendencia de desgaste que atraviesa el sistema político.
Más allá de las posiciones estáticas, el relevamiento también muestra movimientos significativos. El senador Gerardo Zamora fue el que más creció en su diferencial de imagen, con un incremento del +6%.
En contrapartida, la senadora Belén Monte de Oca registró la mayor caída del mes, con un descenso de -6,5% en su valoración.
Alto nivel de desconocimiento
El estudio también pone el foco en el nivel de conocimiento de los legisladores. En este punto, la senadora Romina Almeida, de Entre Ríos, aparece como la menos conocida a nivel nacional.
Con un 91,3% de respuestas “No sabe/No contesta”, Almeida lidera el ranking de desconocimiento, lo que refleja un bajo nivel de visibilidad pública de su actividad legislativa.