Espinoza: "Los sectores medios con trabajo ya no pueden comprar el alimento ni todos los remedios"
Desde sus redes sociales, el alcalde de La Matanza, Fernando Espinoza, comentó "En la fructífera reunión que un grupo de intendentes tuvimos con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, obispo Marcelo Colombo, concluimos en que es de consecuencias terribles la crisis económica y social que estamos viviendo los argentinos".
"Coincidimos en que a la 'cultura del descarte', que señalaba el Papa Francisco, se le debe oponer la 'cultura del encuentro' que propuso en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium. El obispo repitió algo que ya nos había dicho que advertía la iglesia y que coincidía con lo que vemos en nuestras ciudades todos los días: no sólo los más vulnerables o los sectores pobres sufren la barbarie económica libertaria, sino que la clase media ya no puede más", dijo.
Espinoza, en ese sentido, comentó "Los sectores medios con trabajo ya no pueden comprar el alimento que sus familias necesitan ni todos los remedios, y en muchos casos no pueden afrontar el pago del alquiler completo".
"Se endeudan con sus tarjetas de crédito para comprar comida. Los intendentes lo vemos todos los días y como le pasa a la Iglesia, los recursos se nos acaban", expresó Espinoza.
En ese sentido, dijo que "No es una problemática sólo del conurbano o de los conurbanos del país. Sucede también en el interior de las provincias y en la millonaria CABA. Es la pobreza intermitente, familias de clase media, pero que a partir del día 20 viven con enormes dificultades".
"En las Mesas de Diálogo que estamos diagramando encontraremos las respuestas para frenar esta degradación de la Argentina. Lo haremos todos juntos: industriales, pymes, comerciantes, trabajadores, iglesias, universidades, docentes, profesionales, emprendedores, organizaciones sociales, intelectuales", dijo el alcalde de La Mtanza.
"Con humildad, pero con las fuerzas que nos da nuestra fe y nuestra convicción, convocamos a todos los que queremos un país normal y no perseguimos una insensata victoria en una supuesta y fanática batalla cultural detrás de la que se esconde lo peor de la especulación financiera, esa que le quiebra la vida a la gente.
Como decía nuestro Papa Francisco, los pobres no pueden esperar y nadie se salva solo", cerró.