La unidad radical quedó a mitad de camino: bloques separados e internas en varios comités
La foto de unidad que la UCR bonaerense logró construir para renovar el Comité Provincia y la Convención no alcanzó para ordenar el tablero legislativo. Lo que hacia afuera apareció como una tregua amplia, con Emiliano Balbín encaminado a conducir el partido desde el 7 de junio, puertas adentro dejó intacta la fractura entre los sectores de Maximiliano Abad y Miguel Fernández, que seguirán funcionando por separado en la Legislatura bonaerense.
En la Cámara de Diputados, la representación radical continuará dividida entre el bloque alineado con Abad, presidido por Diego Garciarena e integrado también por Matías Civale y Silvina Vaccarezza, y la bancada UCR – Unión Cívica Radical, referenciada en Fernández y conducida por Alejandra Lordén junto a Valentín Miranda y Priscila Minnaard.
Desde el espacio que responde al exintendente de Trenque Lauquen dejaron trascender que no existe una negociación concreta para reunificar las bancadas, pese a los rumores que se activaron tras el acuerdo partidario. “Son negociaciones que van por carriles diferentes, nosotros vamos a seguir igual”, confiaron fuentes cercanas a Fernández.
El partido cerró arriba, pero no abajo
La conducción provincial quedó saldada con Balbín como futuro presidente del Comité Provincia, Josefina Mendoza en la vicepresidencia, Matías Civale como secretario general y Adriana Ginnóbili en la Tesorería. El armado contuvo al abadismo, Evolución, el possismo y al sector de Fernández y Lordén, que también consiguió lugares en la estructura partidaria y representación en la Convención bonaerense.
Pero la Legislatura sigue siendo otro territorio. En el Senado, la división también continúa: por un lado se mantiene el unibloque UCR de Nerina Neumann, ligada al abadismo; por el otro, HECHOS-UCR Identidad, donde confluyen Natalia Quintana, del ala fernandista, Marcelo Leguizamón y María Emilia Subiza, vinculada políticamente a Santiago y Manuel Passaglia.
En el fondo, la diferencia ya no parece administrativa sino política. El sector de Lordén viene marcando distancia de cualquier esquema electoral con La Libertad Avanza y busca consolidar una identidad opositora propia en la provincia.
“Quedamos conformes con el proceso de unidad que alcanzamos a nivel provincial con el partido, pero nosotros tenemos en claro que no vamos a coincidir en una propuesta electoral con La Libertad Avanza”, señalaron desde esa bancada.
El mensaje apunta al corazón del debate que atraviesa al radicalismo bonaerense: si debe confluir con un armado opositor de impronta libertaria para enfrentar al peronismo o si debe construir una alternativa radical con autonomía territorial y margen de diálogo institucional con otros sectores.
Abadismo, fernandismo y el dilema violeta
En el abadismo leen el acuerdo partidario como una ratificación de su predominio territorial. Cerca del senador nacional Maximiliano Abad minimizaron la resistencia del sector de Fernández y apelaron a una frase que ya circuló en los pasillos legislativos: “El espacio mayoritario en la provincia es el de Maxi Abad, son bienvenidos al bloque si quieren”.
La ironía expone una discusión más profunda. Mientras el abadismo empuja una agenda vinculada a la reforma política, la Boleta Única, las PASO y la autonomía municipal, el fernandismo busca posicionarse desde una lógica más territorial, con recorridas por distritos, respaldo de intendentes y un discurso más crítico del gobierno de Javier Milei.
Municipios con urnas abiertas
La unidad provincial tampoco logró cerrar todos los frentes locales. Aunque la mayoría de los 135 comités de distrito alcanzó nóminas de consenso, varios municipios deberán ir a internas el 7 de junio. En General Pueyrredón competirán el abadista Ricardo Liceaga y Fernando “Pipi” Herrera, aunque este último quedó envuelto en una impugnación por los años de afiliación exigidos por el estatuto.
También habrá disputa en Mercedes, donde Marcelo Ventrelli y Sofía Marino enfrentarán al oficialismo local de Karina La Regina y Martín Zunino; en Bragado, con Lilián Labaqui y Nicolás Lamazón frente a la línea de Eugenia Gil; y en Lincoln, donde aparecen Matías Gazquez, apoyado por Marisa Serenal, y Valeria Menna, actual presidenta del Comité Linqueño.
Bahía Blanca también tendrá pulseada interna, con Martín Bustos encabezando la lista 115, referenciada en Juan Pedro Tunessi y acompañada por Melina Carpi. En Lomas de Zamora se enfrentarán Emiliano Renzulli, respaldado por Evolución y sectores históricos del radicalismo local, y Sergio Rodríguez, alineado con Adelante Buenos Aires.