Una encuesta complica a Adorni y reabre la discusión por sus posibles reemplazos
La situación política de Manuel Adorni volvió a quedar bajo la lupa dentro del Gobierno. Aunque Javier Milei mantiene su respaldo al jefe de Gabinete, un sector de la Casa Rosada analizó en los últimos días un informe sobre el impacto digital que generó su declaración jurada y las explicaciones públicas sobre su patrimonio.
El estudio, elaborado por Enter Comunicaciones, circuló por distintos despachos oficiales y encendió alertas por la magnitud de la conversación negativa alrededor del funcionario. El relevamiento detectó una reacción inmediata en redes sociales después de la difusión de los datos patrimoniales de Adorni y marcó un salto fuerte en las menciones vinculadas a su figura.
El punto más sensible fue la frase en la que el jefe de Gabinete sostuvo que había ahorrado “en negro, como la mayoría de los argentinos”. Según el informe, esa explicación detonó debates éticos, cuestionamientos políticos y una crisis de reputación que escaló con rapidez en el ecosistema digital.
El impacto en redes y el desgaste político
De acuerdo con los datos relevados, las menciones a Adorni se triplicaron entre el 10 y el 11 de junio y llegaron a superar las 323 mil referencias en un solo día. Ese volumen marcó un récord dentro de las controversias que rodearon al funcionario.
El informe también señaló que el 76,5% de las interacciones sobre el caso tuvo tono negativo. La conversación combinó críticas opositoras, ironías, memes y cuestionamientos de usuarios que hasta ese momento se identificaban con el oficialismo.
Entre los puntos más cuestionados aparecieron la explicación sobre la compra de criptomonedas, la referencia a un “pendrive” con esos activos y la contradicción entre el discurso de austeridad del Gobierno y la regularización de fondos que no habían sido declarados previamente.
El caso se mantuvo durante más de 24 horas entre los principales temas de conversación en X. En esa plataforma, las menciones estuvieron acompañadas por palabras clave críticas hacia el funcionario, en una dinámica que mostró el nivel de exposición pública que alcanzó la controversia.
El Congreso prepara nuevas acciones
El desgaste digital se suma al frente parlamentario. En la Cámara de Diputados y en el Senado existen proyectos para interpelar al jefe de Gabinete y también pedidos de moción de censura, una herramienta constitucional que puede derivar en la remoción del funcionario si reúne el apoyo de la mayoría absoluta de los miembros de ambas cámaras.
La oposición busca que Adorni brinde explicaciones por los más de 300 mil dólares que, según argumentó, obtuvo a partir de inversiones en criptomonedas. El reclamo tiene respaldo de la mayoría de los bloques parlamentarios e incluye, en principio, acompañamiento de sectores del PRO.
A ese escenario se sumó la vicepresidenta Victoria Villarruel, distanciada de la Casa Rosada, quien reclamó que el funcionario se presente este mes a dar el informe de gestión y no recién en julio, como había comunicado Adorni en redes sociales.
Aunque la cúpula libertaria sostiene públicamente al jefe de Gabinete, en el oficialismo reconocen que el caso impactó sobre la imagen general de la administración. Sin embargo, quienes diseñan la estrategia política del Gobierno consideran que el episodio no necesariamente tendrá un costo electoral decisivo hacia 2027.
Los nombres que vuelven a circular
En paralelo, la situación de Adorni reactivó las conversaciones internas sobre eventuales reemplazos. Entre los nombres que aparecen en esas discusiones figuran el canciller Pablo Quirno, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
De ese grupo, Menem es el único que también integra la mesa política del Gobierno, el espacio donde confluyen los principales sectores del oficialismo y se definen estrategias legislativas y de gestión.
Otra figura que empezó a ganar protagonismo en ese esquema es el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. En el Gobierno lo describen como un funcionario con buenos vínculos tanto con el sector de Karina Milei como con el de Santiago Caputo.
Devitt fue concejal del PRO en Vicente López y formó parte del equipo de Alejandro Finocchiaro durante su paso por el Ministerio de Educación de la Nación. Luego desarrolló una carrera en el sector privado y llegó a ocupar un cargo ejecutivo en asuntos corporativos de Philip Morris-Massalin Particulares.
Su llegada al Gobierno se dio de la mano de Adorni, pero en la Casa Rosada destacan que construyó un recorrido propio y que logró vínculos con distintos sectores del oficialismo. Actualmente trabaja en negociaciones legislativas junto a Martín Menem y Patricia Bullrich, con el objetivo de ordenar apoyos para los proyectos que impulsa la administración nacional.
Una crisis que sigue abierta
El respaldo público de Milei mantiene a Adorni en el cargo, pero el escenario político sigue abierto. El avance de los pedidos de interpelación, la presión opositora, el impacto digital del caso y la aparición de posibles reemplazos exponen que la discusión interna no está cerrada.
Por ahora, la estrategia oficial consiste en sostener al jefe de Gabinete y evitar que la controversia marque la agenda política. Sin embargo, el informe que circuló en despachos oficiales muestra que el costo reputacional del caso ya fue medido puertas adentro y que la situación de Adorni seguirá siendo uno de los focos de tensión para el Gobierno en los próximos días.