El juez Ariel Lijo procesó a Oscar Parrilli por el delito de "encubrimiento agravado". Parrilli conoció el paradero de el narcotraficante Ibar Pérez Corradi en noviembre de 2015, en plena campaña.
Sin embargo no hizo nada para detener al sindicado como autor intelectual del triple crimen de General Rodriguez. Cuando asumió el nuevo gobierno, un mes después, Parrilli entregó la documentación de la investigación a las nuevas autoridades.
Ahora el fiscal Guillermo Marijuan pidió que Oscar Parrilli quede detenido porque existe un "peligro de fuga" por parte del ex funcionario kirchnerista.
En su defensa Parrilli alegó: "Es una paradoja. Estoy procesado por haber encubierto a un personaje que no está procesado, que le han dictado la falta de mérito. Es decir, me procesan por haber ocultado información de alguien que no es un delincuente".
Según Parrilli, la causa intenta justificar un delito de espionaje político, por el que se hicieron escuchas telefónicas entre él y Cristina Fernández de Kirchner.
Un nuevo desembarco, esta vez en el Conurbano, confirma que Consolidación Argentina ya capitaliza el malestar territorial de LLA, mientras la conducción bonaerense intenta disciplinar a sus concejales y ordenar una estructura que sigue perdiendo volumen.
La Casa Rosada evalúa convocar esta semana a los rectores para intentar cerrar el conflicto por los fondos. Desde el sistema universitario advierten que aún no hubo una propuesta concreta.
Un relevamiento de Alaska y 3 Punto Zero midió la confianza en las declaraciones del Presidente y de Luis Caputo. La mayoría de los consultados se mostró crítica frente a los principales mensajes económicos del Gobierno.