El ministro de Justicia, Germán Garavano se reunió con Mauricio Macri para charlar acerca de la reforma del régimen penal juvenil, una ley de la dictadura que lleva 36 años y aún está en vigencia.
"La ley actual es un espanto, es una ley de Videla, del año 80, de la dictadura, tiene más de 36 años, es una ley paternalista que no le reconoce derecho a los jóvenes, que no les permite a los jueces hacer un abordaje con una intervención más activas por parte del Estado", señaló Garavano.
Añadió en ese sentido que "lo que hoy todos los expertos coinciden, de todas las corrientes, es que es una deuda de la democracia cambiar esa ley. No podemos seguir con una ley que nos ha traído a la situación en que estamos hoy y que nunca se modificó".
El ministro de Justicia dijo además que el debate quedará para después de las elecciones legislativas, a fin de ahuyentar los fantasmas "electoralistas" en torno a esa ley.
"En nuestra planificación, el tema es hacerlo después del período electoral, para no entrar en la discusión propiamente de la campaña, pero si se construye previamente consenso con los distintos actores o si los partidos políticos quieren discutirlo en el Parlamento, nosotros no tenemos problemas", concluyó Garavano.
Un nuevo desembarco, esta vez en el Conurbano, confirma que Consolidación Argentina ya capitaliza el malestar territorial de LLA, mientras la conducción bonaerense intenta disciplinar a sus concejales y ordenar una estructura que sigue perdiendo volumen.
La Casa Rosada evalúa convocar esta semana a los rectores para intentar cerrar el conflicto por los fondos. Desde el sistema universitario advierten que aún no hubo una propuesta concreta.
La senadora se apartó de la postura oficial por el retiro del pliego de María Verónica Michelli. El Presidente rechazó su ofrecimiento y la bancada quedó atravesada por la discusión interna.