El Ieral advierte que por la pandemia caen las expectativas de un equilibrio fiscal en 2020
El Instituto de Estudios Economicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana considero que “los efectos economicos echaron por tierra rapidamente las expectativas de un equilibrio fiscal en 2020”, y estimo que se debera recurrir a la
El Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) consideró que “los efectos económicos echaron por tierra rápidamente las expectativas de un equilibrio fiscal en 2020”, y estimó que se deberá recurrir a la emisión monetaria para asistir a las provincias y municipios para evitar que emitan cuasimonedas.
El investigador y analista económico que preside el Ieral, Marcelo Capello, destacó que, en 2019, el déficit primario se ubicó en 0,44% del PBI, y generó la expectativa de que, con algún esfuerzo fiscal adicional, se podría llegar al equilibrio fiscal en 2020 y al superávit desde 2021. Sin embargo, indicó, “los efectos económicos de la pandemia echaron rápidamente por tierra dichas expectativas”.
Por los impactos que vienen del sector externo, más los efectos económicos del confinamiento social, el Estado debió salir a aumentar sus erogaciones en la lucha contra la pandemia, a compensar con montos importantes a los mayores perdedores del sector privado por la inactividad económica, señala el informe.
Además, la entidad que depende de la Fundación Mediterránea señala que, en este contexto, la recaudación fiscal cae en los tres niveles de gobierno, por las medidas de excepción tributaria y por la misma recesión.
“Durante la pandemia no queda otra que emitir, pero importa la cuantía y quién emite”, es el título del análisis de Capello que publica el sitio web del Ieral.
Allí, consigna que en marzo comenzaron a verse los efectos fiscales de esta situación y advierte que, "en abril, recrudecerán cuando el gobierno nacional aumente en cerca del 20% su gasto público nominal con respecto a marzo, y la recaudación caiga alrededor del 30% contra igual mes”.
En ese contexto, sostiene que el déficit primario del sector público nacional en abril podría ser equivalente al 16% del PBI, o al 1,1% del PBI anual.
Además, estima que, si ese eventual desequilibrio se monetiza, junto con los servicios de deuda que no puedan compensarse con roll over en el mercado, “el BCRA debería asistir al Tesoro Nacional con una emisión monetaria de alrededor de $410 mil millones en abril, lo cual supondría una suba del 57% en la Base Monetaria (BM) respecto a febrero pasado, o una suba interanual nominal del orden del 93%”.
El analista también considera muy probable que el Tesoro Nacional deba asistir a provincias y municipios en abril, por un monto aproximado de $150 mil millones en el caso de provincias y $23 mil millones en los municipios, y que, seguramente, esa asistencia se extienda a mayo.
Caso contrario, advierte el informe del Ieral, los distritos tendrían “excusa para emitir cuasimonedas, desordenando adicionalmente la economía y agregando costos de transacción”.
Ante ese panorama, Capello sugiere “mantener el monopolio de la emisión en el BCRA, aunque en este período de crisis compartiendo una porción de su poder de señoreaje con los gobiernos provinciales, y emitiendo la menor cantidad posible de dinero, tal que permita amortiguar el efecto de la pandemia y la cuarentena sobre la economía, con la menor inflación extra posible”. (Télam)
El investigador y analista económico que preside el Ieral, Marcelo Capello, destacó que, en 2019, el déficit primario se ubicó en 0,44% del PBI, y generó la expectativa de que, con algún esfuerzo fiscal adicional, se podría llegar al equilibrio fiscal en 2020 y al superávit desde 2021. Sin embargo, indicó, “los efectos económicos de la pandemia echaron rápidamente por tierra dichas expectativas”.
Por los impactos que vienen del sector externo, más los efectos económicos del confinamiento social, el Estado debió salir a aumentar sus erogaciones en la lucha contra la pandemia, a compensar con montos importantes a los mayores perdedores del sector privado por la inactividad económica, señala el informe.
Además, la entidad que depende de la Fundación Mediterránea señala que, en este contexto, la recaudación fiscal cae en los tres niveles de gobierno, por las medidas de excepción tributaria y por la misma recesión.
“Durante la pandemia no queda otra que emitir, pero importa la cuantía y quién emite”, es el título del análisis de Capello que publica el sitio web del Ieral.
Allí, consigna que en marzo comenzaron a verse los efectos fiscales de esta situación y advierte que, "en abril, recrudecerán cuando el gobierno nacional aumente en cerca del 20% su gasto público nominal con respecto a marzo, y la recaudación caiga alrededor del 30% contra igual mes”.
En ese contexto, sostiene que el déficit primario del sector público nacional en abril podría ser equivalente al 16% del PBI, o al 1,1% del PBI anual.
Además, estima que, si ese eventual desequilibrio se monetiza, junto con los servicios de deuda que no puedan compensarse con roll over en el mercado, “el BCRA debería asistir al Tesoro Nacional con una emisión monetaria de alrededor de $410 mil millones en abril, lo cual supondría una suba del 57% en la Base Monetaria (BM) respecto a febrero pasado, o una suba interanual nominal del orden del 93%”.
El analista también considera muy probable que el Tesoro Nacional deba asistir a provincias y municipios en abril, por un monto aproximado de $150 mil millones en el caso de provincias y $23 mil millones en los municipios, y que, seguramente, esa asistencia se extienda a mayo.
Caso contrario, advierte el informe del Ieral, los distritos tendrían “excusa para emitir cuasimonedas, desordenando adicionalmente la economía y agregando costos de transacción”.
Ante ese panorama, Capello sugiere “mantener el monopolio de la emisión en el BCRA, aunque en este período de crisis compartiendo una porción de su poder de señoreaje con los gobiernos provinciales, y emitiendo la menor cantidad posible de dinero, tal que permita amortiguar el efecto de la pandemia y la cuarentena sobre la economía, con la menor inflación extra posible”. (Télam)
Te puede interesar
La Provincia activa deuda por $1 billón: cuánto llega a municipios
El Gobierno bonaerense formalizó un esquema de financiamiento con amplia flexibilidad y ya avanzó con la primera colocación en el mercado local. En paralelo, intendentes radicales presionan para ampliar el margen de uso de los recursos y enfrentar una situación fiscal cada vez más ajustada en los distritos.
Endeudamiento: crece el crédito, pero se dispara la morosidad en los hogares
Más crédito pero también más atraso: la morosidad se cuadruplicó en un año. Radiografía del endeudamiento que golpea a millones de familias.
La industria cayó 8,7% y la construcción no logra despegar
Golpe a la economía: la industria no levanta y la construcción sigue floja. Caídas en casi todos los rubros y señales de estancamiento.
Del changuito vacío a las arcas municipales: cómo se siente la caída del consumo en la Provincia
Empresas al límite, comercios golpeados y distritos con menos ingresos: intendentes advierten por el deterioro del poder adquisitivo, el freno en la actividad y su impacto directo en empleo, ventas y financiamiento estatal.
Créditos del Banco Nación apuntan al número 2 de Caputo
Revelan que Federico Furiase accedió a $300 millones del Banco Nación para una casa en un country. Crece el escándalo por créditos a funcionarios.
La industria textil cayó y marcó su peor nivel en años
Crisis en la industria textil: producción en mínimos, fábricas frenadas e importaciones baratas que golpean el empleo y hunden al sector. Enterate más.
El consumo suma diez caídas consecutivas y crece el uso de tarjetas
Fuerte caída del consumo y más endeudamiento: crece el uso de tarjetas para alimentos y servicios. Qué está pasando en los hogares.
“Vamos al muere”: fábricas bonaerenses presionan por un giro fiscal ante el derrumbe productivo
Empresarios advierten un escenario crítico con caída de actividad, pérdida de empleo y rentabilidad en rojo. Reclaman cambios impositivos urgentes y anticipan litigios contra distritos por cargas que consideran excesivas en plena recesión.