Para evitar un nuevo tropiezo en el Congreso, el gobierno convoca al diálogo a la "oposición dócil"

Después de que el DNU 70/23 mordiera el polvo en el Senado, el oficialismo ejercita su muñeca política y procura tender puentes con los moderados.
Javier Milei, presidente de la Nación

El Gobierno parece haber comprendido finalmente, después de un nuevo tropezón parlamentario, que debe ejercitar sus capacidades de gestión política si pretende que el Congreso respalde sus medidas reformistas, casi 100 días después de que el libertario Javier Milei asuma como jefe de Estado.

Luego de que el mega DNU 70/23 mordiera el polvo en el Senado, comenzaron a desfilar por los pasillos de la Casa Rosada diputados de la oposición (dialoguista), convocados por el ministro del Interior, Guillermo Francos, en vísperas de lo que podría ser el envío al Parlamento de un nuevo proyecto de Ley Ómnibus, junto con el probable tratamiento de aquel decreto.

La primera versión de la llamada Ley de Bases fracasó justamente en el Congreso por impericia del oficialismo, como sucedió en las últimas horas con el DNU, que se discutió en la Cámara alta sin que La Libertad Avanza (LLA) hubiera logrado reunir (léase, seducir) la cantidad de votos necesarios para su aprobación, por lo que terminó siendo rechazado.

Aeronavegantes anunció un paro nacional para el 28 y 29 de marzo

Si bien en principio ese decreto se mantiene vigente, en tanto y en cuanto la cámara de Diputados no lo trate y le baje el pulgar eventualmente también, el revés sufrido por LLA en el Senado volvió a poner bajo escrutinio la capacidad del Gobierno para gestionar acuerdos que le permitan, en efecto, impulsar las políticas que Milei considera indispensables para empezar a revertir la crisis de la Argentina.

La diatriba libertaria contra quienes votaron en contra del DNU en la cámara que preside Victoria Villarruel se exacerbó una vez más, en lo que parece ser una estrategia comunicacional bastante definida por parte del oficialismo: intentar dividir al espectro opositor entre patriotas y anti-patrias, entre quienes son "casta", se oponen al cambio y solo buscan preservar sus propios intereses, y aquellos que están a favor de promover un nuevo modelo de desarrollo para el país, independientemente de los partidos políticos que cada uno de esos dirigentes integre.

De cualquier modo, cuando restan apenas un puñado de jornadas para que Milei cumpla sus primeros 100 días al frente de la Presidencia de la Nación, no parece que al Gobierno le quede ya demasiado hilo en el carretel como para tensar la cuerda con la oposición -incluso con el sector más dialoguista- e insistir de manera casi sistemática con la noción de que simplemente son "traidores a la Patria", sin medias tintas, quienes optan por darle la espalda a los mamotretos legislativos que viene motorizando el Gobierno.

Los efectos de la "licuadora", por las medidas de desregulación de la economía que promovió Milei y que carcomieron de manera estrepitosa el poder adquisitivo del salario en un abrir y cerrar de ojos, es probable que comiencen a intensificarse en el humor social y a impactar en encuestas sobre imagen y ponderación de gestión si el tan mentado rebote económico que vaticina el jefe de Estado se demora en ocurrir, más allá del plan "motosierra" que procura impulsar en el sector público nacional.

En este contexto, da la sensación de que en la Casa Rosada entendieron efectivamente que ejercitar la gestión política -y convocar a la oposición dialoguista a una mesa de negociación- podría convertirse en el camino más adecuado para transitar en momentos en los que el oficialismo necesita sumar respaldos en el Congreso: primero para que no fracase eventualmente también el DNU 70/23 en la cámara de Diputados y además para motorizar su nueva propuesta de Ley de Bases.

"Se cometieron errores básicos"

Sería saludable para la administración Milei empezar a recorrer esa senda, dado que los tropiezos de LLA en el Congreso no hacen más que corroborar la debilidad de un Gobierno armado a las apuradas después de su ruidosa victoria electoral del año pasado y que, como se comenta en pasillos del Parlamento, aún está intentando (terminar de) construir el barco en el que navega y tratando al mismo tiempo de ganar destreza en el ejercicio del poder.

Esta particularidad quedó en evidencia, una vez más, en las últimas horas, con lo ocurrido en la Cámara alta, donde "una sumatoria de desinteligencias", según fuentes cercanas al oficialismo, precipitaron el rechazo del mega Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23. "Se cometieron errores básicos y me parece que existe una incomunicación evidente entre el Senado y el Poder Ejecutivo nacional", agregó la misma fuente, consultada por Noticias Argentinas.

"La decisión de tratar del DNU en la sesión especial del jueves pasado la tomó Villarruel de manera unilateral, entiendo yo por falta de comunicación", remarcó. "Es pronto para decir si existe o no una interna con el Presidente; sí creo que es gente nueva en la función pública y no es fácil comprender a veces el ejercicio de la política", acotó. Lo ocurrido en el Senado, también consideró la fuente en diálogo con esta agencia, pone de manifiesto que más allá de la pirotecnia verbal de Milei y su "contundente estrategia  de comunicación", "las transformaciones profundas solo se llevan adelante tendiendo puentes y promoviendo leyes".

La inclusión del decreto 70/23 en el temario del debate parlamentario de la semana pasada en la Cámara alta tomó por sorpresa, incluso, a dirigentes de la oposición: "No había ninguna necesidad de tratar el DNU", dijo otra fuente, del radicalismo, consultada por NA. "Lo que nosotros vemos es una falta de conducción política en el Gobierno", añadió. "Si el Gobierno no trabaja en acuerdos, no hace política y se sigue peleando con todos, le va a suceder lo mismo en Diputados", subrayó.

"Yo creo que deben estar recontra preocupados en el Gobierno, van a necesitar mucha política para evitar que les conviertan otro gol en Diputados", dijo. La misma fuente consignó que "existen tensiones" entre Villarruel y la Casa Rosada: "Ella está como desdibujada, se la ve aislada, sola", expresó. Y también se refirió a la polvareda que levantó el senador Martín Lousteau, presidente además del partido radical, al votar en contra del decreto que intenta propulsar Milei: "Tomó una decisión sin evaluar el costo político", manifestó.

"Hacia adentro en el bloque (radical) existía un consenso sobre que el DNU es inconstitucional, como planteó Martín, pero a la hora de votar, muchos votaron en función de lo que pedían los gobernadores", completó. En este sentido, tras la derrota del oficialismo en el Senado, los mandatarios provinciales del radicalismo salieron de inmediato a diferenciarse de Lousteau y pidieron un partido más "moderno".

"Queremos un cambio en el país y trabajamos para construir un partido moderno que acompañe las reformas estructurales que necesita hoy Argentina", señalaron mediante un comunicado, al tiempo que expresaron su apoyo al orden de las cuentas públicas y al equilibrio fiscal que pregona el Gobierno. Los jefes de los bloques en el Congreso, el correntino Eduardo Vischi (Senado) y el cordobés Rodrigo De Loredo (Diputados), también firmaron el documento: ¿se fractura el radicalismo?

NA

Te puede interesar

Diputados: tras la presión opositora, el oficialismo tuvo que restituir los límites de la Ley de Tierras

La Cámara baja incorporó al proyecto de Propiedad Privada dos artículos que dejan sin efecto el punto del DNU 70/23 que había eliminado la regulación y recuperan el tope del 15% para la titularidad extranjera. Como el texto fue modificado, deberá volver al Senado.

Seguridad e interna peronista: el acuerdo por las Taser que dividió los posicionamientos del oficialismo

El Frente Renovador consiguió un dictamen unánime entre los presentes, con el respaldo de libertarios, el PRO y otros bloques. La Cámpora y el MDF de Kicillof no participaron de la votación, en una jornada que dejó expuestas las diferencias dentro de Fuerza Patria. El proyecto para regular el uso de armas menos letales todavía debe llegar al recinto.

Fondos para intendentes: acuerdo por $50.000 millones y una nueva pulseada por la Bicameral

La Cámara baja aprobó flexibilizar el uso de la primera cuota del FEFIM para los 135 municipios. Mientras oficialismo y oposición coinciden en atender las urgencias financieras de las comunas, el radicalismo denuncia incumplimientos del acuerdo de 2025 y exige completar la comisión de seguimiento.

De Leo reclamó abordar las adicciones, las apuestas y el deterioro vial bonaerense

El jefe del bloque de diputados provinciales de la Coalición Cívica exhortó a la Legislatura a trabajar sobre tres problemas que, según sostuvo, atraviesan a los bonaerenses más allá de las diferencias políticas.

Un guiño a los intendentes en medio de la crisis: Diputados habilitó recursos para obras y avanzó con la libre disponibilidad de fondos

La Cámara baja convirtió en ley una iniciativa que permite a los 135 municipios reasignar recursos del Inmobiliario Rural para prevenir inundaciones. Además, acordó destrabar la primera cuota del FEFIM correspondiente a abril.

De las aulas a las cárceles: el PRO reclama a Kicillof un sistema para controlar celulares

Tras acompañar la regulación de dispositivos en escuelas secundarias, senadores opositores exigieron reemplazar los teléfonos particulares en los penales por comunicaciones supervisadas. El reclamo reabre un debate atravesado por delitos investigados, proyectos pendientes y decisiones judiciales que condicionan al Ejecutivo bonaerense.

Sin ley de apuestas, Diputados negocia reformas judiciales, sanitarias y productivas

La Cámara baja sesionará este martes con un temario reducido y negociaciones para incorporar cambios en la Justicia, la salud y la industria. Mientras la regulación del juego online quedó afuera, otras iniciativas con media sanción y el reclamo por los fondos municipales siguen pendientes.

“Cobraban $4,50 de bolsillo”: el Senado avanzó por unanimidad con una ley para proteger a los estatales endeudados

La Comisión de Trabajo dio luz verde al proyecto que limita los descuentos al 30% del salario y garantiza un ingreso mínimo disponible. La iniciativa sumó el respaldo de oficialistas y opositores, contempla la refinanciación de múltiples obligaciones y se incorpora a una agenda legislativa atravesada por el aumento de la morosidad.