Entrevista GLP. Salomón, sobre la interna de la UCR: “Si no nos podemos poner de acuerdo para hacer una elección, menos después de un resultado”
Entrevista a José Luis Salomón, intendente de Saladillo (BA)
-Intendente, ¿qué lectura hace del encuentro que reunió a dirigentes de la UCR en Saladillo? ¿Se trató de una señal de fortaleza interna o de un mensaje hacia otros sectores del radicalismo?
Fue una convocatoria importante desde el punto de vista político y también desde el punto de vista de la temática que se abordó, porque se abordaron temas vinculados con la educación, con la comunicación pública de la gestión política del radicalismo y cómo encarar los desafíos de vincular con la sociedad, volver a revincular, volver a generar ese lazo de confianza que el radicalismo de alguna manera perdió a nivel nacional y a nivel provincial, y la necesidad de ser una opción posible, creíble y confiable a futuro.
La mayoría de los temas y de los panelistas que estuvieron abordaron cuestiones de ese tipo, valorando y rescatando lo que significa el radicalismo en el presente, lo que fue en el pasado y lo que puede significar en la institucionalidad política del futuro de nuestro país, siempre reivindicando el rol republicano y democrático que el radicalismo tiene.
En más de una oportunidad se habló de la importancia y la trascendencia que tuvo (Raúl) Alfonsín para la recuperación de la democracia y, más allá de que algunos partidos se han adjudicado algunas cuestiones vinculadas con este proceso, si alguien tuvo trascendencia en esto, fue el primer presidente de la democracia.
En ese tenor fue la reunión, con una amplia participación de toda la provincia de Buenos Aires. Hubo gente de Bahía Blanca, desde muy lejos, que se acercó a Saladillo; se estiman cerca de 500 personas que concurrieron.
Fue un acto muy motivador, con la presencia de muchos jóvenes y no tan jóvenes, militantes, funcionarios, políticos, intendentes, diputados; fue muy interesante.
-¿Cómo evalúa, siendo un intendente con amplia trayectoria y referenciado en este espacio histórico, la situación actual del partido a nivel bonaerense, teniendo en cuenta la intervención del juez Alejo Ramos Padilla y la posibilidad de adelantar las elecciones al 7 de junio? ¿Debilita al partido esta judicialización del proceso?
Y no le hace mucho bien, me parece que las veces que mejor nos ha ido fue en la medida que hemos entendido que juntos tenemos muchas más posibilidades de crecer que yendo separados, buscando puntos de encuentro.
Es un poco el criterio que habitualmente tenemos los intendentes: trabajamos todo el tiempo para generar consenso, porque tenemos que gobernar, y gobernar nos obliga a ser abiertos, democráticos y generar consenso permanentemente, con las instituciones, con el ciudadano que piensa distinto, con los políticos con los cuales tenemos que convivir, inclusive para poder aprobar los instrumentos que nos permiten seguir gestionando.
Ese es un criterio muy de intendentes y es lo que yo pienso también que se pueda aplicar a la política, pero es parte de lo que nos sucede. Cuando hablamos de crisis partidaria, creo que esto lo demuestra: sea Ramos Padilla o quien sea, cuando interviene la justicia es porque evidentemente las cuestiones no las podemos resolver nosotros.
Pasa en un ámbito municipal, pasa en un ámbito familiar: cuando la justicia tiene que intervenir, es porque de alguna manera perdimos la capacidad de hacerlo con nuestros propios medios, y repito, no creo que le haga mucho bien esto, pero es parte de la realidad que atravesamos. Si hablamos de que estamos en una situación crítica, de alguna manera esto también lo demuestra.
-Y en lo personal, ¿está de acuerdo con adelantar la elección interna al 7 de junio?
No tengo una opinión ni favorable ni en contra de eso; los procesos electorales se deben convocar en consenso, me parece que no es lo más conveniente generar una discusión, inclusive judicial, para ver cuándo tenemos que hacer la selección. Si no nos podemos poner de acuerdo para hacer una elección, menos nos vamos a poner de acuerdo después de un resultado electoral.
A nosotros, para llegar acá donde estamos hoy, nos tocó competir contra un intendente de 24 años de gestión del propio color político. Terminada la elección, todos sabíamos lo que teníamos que hacer, y así fue como convivimos. Por algo Saladillo es el único partido de la provincia en el que el radicalismo viene gobernando desde el 83 hasta la fecha.