Entrevista GLP. Bronca en Patagones: alertan que la gestión de Marino "está debilitada", "hace agua por todos lados" y la ciudad "retrocede"
A más de dos años de la llegada de Ricardo Marino al poder en Patagones, el balance que empieza a consolidarse entre vecinos y distintos sectores de la oposición es marcadamente crítico. Lejos de las expectativas generadas tras el recambio político, el distrito exhibe hoy deficiencias en áreas sensibles, conflictos sin resolver y una creciente distancia entre la gestión municipal y las demandas cotidianas.
En GRUPOLAPROVINCIA.COM hemos dado cuenta de los problemas estructurales que atraviesa el distrito —desde la crisis en salud hasta las falencias en servicios y obras—, y en ese contexto, la voz de la presidenta del bloque Alianza La Libertad Avanza, Lorena Cecchini, refuerza un diagnóstico que se repite: una administración desordenada, sin prioridades claras y con escasa capacidad de respuesta ante situaciones urgentes.
En diálogo con este medio, Cecchini cuestionó el rumbo del Ejecutivo local. “Es una gestión que viene bastante debilitada”, sostuvo, y apuntó directamente a la falta de planificación: “Nosotros lo que hemos observado a través del tiempo es un poco de desorden de prioridades entre lo que necesita la gente y a lo que está apuntando la gestión”.
En esa línea, fue aún más gráfica al definir el funcionamiento del gobierno municipal: “Hace un poco de agua en ese sentido”, en relación a la falta de respuestas y a los problemas acumulados en áreas clave. Además, cuestionó que, aun cuando se ejecutan algunas obras, no responden a las verdaderas necesidades del distrito: “Si bien han habido algunas obras, no son justamente las obras que necesita la gente de las distintas localidades del Partido de Patagones”.
Uno de los ejemplos más graves, según detalló, es la crisis hídrica que afectó a distintas localidades: “Había localidades donde se estaba llevando el agua directamente en camiones porque ABSA tampoco respondía a los requerimientos”. Frente a esa situación, recordó que desde su espacio impulsaron una declaración de emergencia hídrica, sin obtener soluciones de fondo.
Promesas incumplidas y “retroceso” en el distrito
La concejal también marcó una fuerte distancia entre el discurso de campaña y la realidad actual. “Se prometió orden, se prometió limpieza en la campaña, se prometieron un montón de cosas que hoy no se ven”, afirmó, y fue más allá al señalar que “se vio un retroceso de todo el Partido de Patagones”.
En sus recorridas por el interior, describió un escenario de abandono en infraestructura básica: “Me asombró muchísimo el estado de abandono, por ejemplo en la salita médica de la localidad de Pradere: ventanas rotas, humedad”.
Además, apuntó contra la falta de respuesta del Ejecutivo incluso ante iniciativas aprobadas por unanimidad en el Concejo Deliberante: “Después el Ejecutivo no acciona y termina quedando desvirtuado todo el trabajo que hacemos”.
La Salita médica de la localidad de Pardere presenta humedad generalizada, paredes y techos deteriorados, instalaciones eléctricas expuestas y aberturas en mal estado.
Otro de los ejes centrales de la crítica estuvo puesto en la política tributaria del municipio. Cecchini cuestionó los fuertes aumentos impulsados por la gestión de Marino en la ordenanza fiscal y tributaria, una herramienta que, a su criterio, impone incrementos excesivos a los vecinos y los productores, sin justificación y sin contraprestación de servicios.
La ordenanza, aprobada en diciembre por el Concejo Deliberante, establece aumentos que van desde un 140% hasta un 900%. “Es asfixiante", sintetizó la edil.
Frente a este escenario, Cecchini planteó que su espacio busca posicionarse como canal del descontento social: “Cuando no hay respuesta desde el oficialismo, obviamente la gente se vuelca a los distintos bloques a tratar de encontrar alguna solución”.
Y dejó en claro que La Libertad Avanza ya proyecta una alternativa de poder local. Con eje en el desarrollo productivo, el turismo y la generación de empleo privado, la dirigente libertaria anticipa una disputa política que, de sostenerse este nivel de críticas, podría encontrar en el desgaste de la gestión actual su principal punto de apoyo de cara a 2027.
Pero mientras ese horizonte electoral empieza a tomar forma, el presente muestra un gobierno municipal cuestionado, sin resultados visibles y cada vez más condicionado por sus propias inconsistencias. En ese contexto, la definición que desliza Cecchini —una gestión que “hace agua”— deja de ser una metáfora aislada para transformarse en una síntesis política que, en Patagones, gana cada vez más consenso.