Gremios combativos preparan un plenario masivo y profundizan su agenda contra el ajuste
En un clima de creciente tensión social y con una agenda cada vez más confrontativa, los sindicatos nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) convocaron a un plenario nacional para el próximo 1° de mayo, en el marco del Día del Trabajador. La cita será en Pilar y reunirá a más de 1.500 delegados de distintos sectores, en lo que se perfila como una nueva demostración de fuerza del sindicalismo más crítico.
La convocatoria fue confirmada por el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, quien planteó que el encuentro buscará dar un paso más allá de la protesta. “Tiene que ser el primer paso en la elaboración del programa del movimiento obrero para el país”, sostuvo.
El plenario se realizará en el predio recreativo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), uno de los gremios que integra este espacio junto a organizaciones como Aceiteros, Aeronáuticos y sectores de ambas CTA.
Unidad sindical y presión en la calle
El FreSU viene ganando protagonismo en los últimos meses, especialmente a partir de las movilizaciones y paros impulsados contra la reforma laboral. En ese contexto, el plenario del 1° de mayo apunta a consolidar una estructura sindical alternativa con capacidad de coordinación y acción directa.
“Nos tenemos que encontrar, nos tenemos que mezclar porque el ajuste lo sufrimos todos. La destrucción de los salarios y de los puestos de empleo nos atraviesa tanto al sector público como al sector privado”, afirmó Aguiar.
La estrategia combina presión callejera y construcción política. Según el dirigente, uno de los ejes será avanzar en el rechazo a la reforma laboral: “Está la lucha en la calle para terminar de derogarla, porque no podemos dejarla en manos de una Corte Suprema adicta al poder”.
En paralelo, la CTA Autónoma confirmó que profundizará su alianza con el FreSU y otros espacios sindicales, en lo que definió como una apuesta a la “unidad en la acción”. La central que conduce Hugo “Cachorro” Godoy resolvió reforzar su plan de lucha durante abril, con movilizaciones, actos y acompañamiento a conflictos sectoriales.
Un calendario cargado y creciente conflictividad
El plenario del 1° de mayo se inscribe en una serie de medidas que el sindicalismo opositor viene desplegando en las últimas semanas. Entre ellas, se destacan las movilizaciones del 24 de marzo, que según las organizaciones marcaron un límite frente a posturas oficiales sobre la última dictadura.
Además, las dos CTA anunciaron un acto conjunto para el 30 de abril, en el que conmemorarán tanto el Día del Trabajador como los 30 años de la central. Al día siguiente, participarán activamente del encuentro del FreSU en Pilar.
El cronograma también incluye protestas sectoriales. El 7 de abril, organizaciones sociales y gremiales realizarán cortes de rutas y ollas populares en rechazo a la caída de ingresos y políticas económicas. A su vez, el 21 de abril habrá actividades en todo el país al cumplirse un año del fallecimiento del Papa Francisco.
Desde la CTA Autónoma remarcaron que este esquema forma parte de un proceso más amplio de acumulación política y sindical. “Hay que fortalecer la central, profundizar la unidad con otros espacios y ampliar alianzas”, sostuvo Godoy durante la última reunión de la conducción.
En ese marco, el plenario del 1° de mayo aparece como una instancia clave para articular demandas y definir una hoja de ruta común en un escenario atravesado por la caída del poder adquisitivo y el aumento de los conflictos laborales.