Milei perdió apoyo entre votantes anticasta por el caso Adorni
Un informe de la consultora Praxis advirtió que el caso Manuel Adorni impacta de manera desigual dentro del electorado que acompañó a Javier Milei en 2023 y golpea especialmente al segmento que había votado al Presidente por rechazo a la política tradicional.
El estudio plantea que no existe un único “voto Milei”, sino una coalición de apoyos con motivaciones distintas. Según la segmentación elaborada por la consultora, los votantes libertarios se dividen en cuatro grandes grupos: ideológicos, económicos, antipolítica y antiK tácticos.
Los ideológicos representan el 28,9% del universo libertario y son quienes adhieren con mayor profundidad a las ideas liberales del oficialismo. Otro 28,9% corresponde a los votantes económicos, que apoyaron a Milei por la expectativa de una mejora en la situación del país.
El grupo antipolítica, asociado al rechazo a la dirigencia tradicional y al discurso contra la “casta”, representa el 25,6%. En tanto, los antiK tácticos, que votaron principalmente para evitar una victoria del kirchnerismo, alcanzan el 16,5%.
El caso Adorni y el voto anticasta
El informe señala que el caso Adorni no afecta por igual a todos los sectores que integraron la base electoral libertaria. Mientras el 74% de los votantes ideológicos mantiene su apoyo a La Libertad Avanza pese al episodio, entre los votantes antipolítica la retención cae al 29%.
Para Praxis, ese dato muestra que el impacto más fuerte aparece en el segmento que había respaldado a Milei por una apuesta moral contra la corrupción y contra las prácticas atribuidas a la política tradicional.
La consultora sostiene que las denuncias en torno al jefe de Gabinete golpean directamente sobre el discurso anticasta, uno de los ejes que impulsó el crecimiento electoral de La Libertad Avanza.
En ese grupo, la tolerancia frente a eventuales hechos de corrupción aparece más baja que en otros sectores del electorado oficialista. Por eso, el caso funciona como un factor de desgaste sobre una parte de la base que no votó por adhesión ideológica plena, sino por rechazo al sistema político previo.
Cuatro electorados con límites distintos
El estudio también muestra diferencias internas a la hora de atribuir responsabilidades. Según el relevamiento, el 41% de los votantes de Milei cree que el Presidente conocía los hechos investigados, mientras que el porcentaje sube al 53% cuando la consulta apunta a Karina Milei.
La diferencia es especialmente relevante entre quienes respaldaron al Gobierno por razones económicas, un grupo que aparece más sensible al deterioro social, a un eventual rebrote inflacionario o a la falta de mejoras concretas en el corto plazo.
Para los votantes antipolítica, en cambio, el límite principal estaría asociado a la aparición de pruebas sobre sobresueldos o a la eventual imputación de figuras cercanas al Presidente.
El informe también detecta una “doble vara” en la evaluación de casos de corrupción. Más de la mitad de los votantes libertarios considera que el caso Adorni es menos grave que la causa Vialidad, vinculada a Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, los votantes antipolítica son quienes menos relativizan las acusaciones y quienes aplican criterios más similares a los de la oposición.
La economía sigue como principal preocupación
Aunque el caso Adorni afecta la credibilidad del discurso anticasta, la corrupción no aparece entre las principales preocupaciones espontáneas de los votantes de Milei. Según el relevamiento, apenas el 6% la menciona como uno de los problemas más importantes del país.
Ese dato permite leer el caso dentro de un cuadro más amplio. Para Praxis, el mayor riesgo para el oficialismo no reside únicamente en el episodio vinculado al jefe de Gabinete, sino en que ese caso quede asociado a problemas económicos o a un entramado más amplio de irregularidades.
En ese sentido, el desgaste principal sigue ligado a la economía. Los votantes que acompañaron a Milei por expectativa de mejora aparecen condicionados por la evolución de la inflación, los ingresos, el empleo y la situación social.
La consultora sostiene que una coalición electoral basada en motivaciones diversas e instrumentales puede volverse más volátil cuando las expectativas que la sostuvieron empiezan a debilitarse.
Un desafío para La Libertad Avanza
El informe concluye que el oficialismo enfrenta el desafío de conservar un núcleo ideológico sólido mientras intenta retener a los sectores más inestables que fueron clave para su triunfo electoral.
La situación expone una tensión de fondo para La Libertad Avanza. El Gobierno mantiene apoyo entre quienes adhieren con mayor convicción a su programa, pero enfrenta señales de desgaste entre votantes que llegaron por razones más pragmáticas: rechazo a la casta, expectativa económica o voto táctico contra el kirchnerismo.
En ese contexto, el caso Adorni aparece menos como una causa única de ruptura y más como un revelador de diferencias internas dentro del electorado libertario.
La advertencia de Praxis apunta a que el voto que llevó a Milei al poder no fue homogéneo. Cada segmento tuvo una motivación distinta y, por lo tanto, también puede tener un límite diferente frente al Gobierno.