Una encuesta muestra más pesimismo con Milei y el endeudamiento
La consultora Indaga presentó el Índice de Ánimo Social de junio y registró un fuerte deterioro en la percepción económica de los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires. El relevamiento muestra más pesimismo, mayor endeudamiento y una creciente responsabilidad atribuida al gobierno nacional por la situación actual.
De acuerdo con el informe, el pesimismo supera el 80% entre los encuestados, mientras que el optimismo apenas se ubica cerca del 10%. Dentro del universo pesimista, el 48% se declara totalmente pesimista, un 20% muy o bastante pesimista y otro 12% algo pesimista.
El dato se desprende del Índice de Percepción y Ánimo Social, un monitoreo que Indaga realiza cada tres meses sobre las mismas variables y que compara los resultados con el mismo mes de dos años atrás. En esta edición, la muestra estuvo integrada por 3.652 casos de residentes del AMBA mayores de 16 años, con cuotas de edad, género y formalidad laboral.
Desaprobación, deudas y fin de mes
Uno de los datos centrales del relevamiento es la desaprobación del gobierno de Javier Milei, que alcanza el 72%. La percepción negativa aparece acompañada por indicadores económicos de alto impacto en la vida cotidiana: el 78% de los encuestados afirma que no llega a fin de mes y el 92% declara estar endeudado.
El informe también muestra un salto en la atribución de responsabilidades sobre la situación económica. Según Indaga, quienes responsabilizan a la gestión actual por sus problemas pasaron del 48% hace dos años al 88% en la medición actual.
La comparación con 2024 también resulta desfavorable para el oficialismo. Aquel año había estado marcado por los efectos de la devaluación dispuesta al inicio de la gestión de Milei y Luis Caputo, pero el relevamiento de junio muestra que el clima social actual es percibido como aún más crítico por los habitantes del AMBA.
El temor al desempleo casi se duplicó
El miedo a perder el empleo aparece como otra señal del deterioro del ánimo social. En el AMBA, el temor al desempleo pasó del 49% hace dos años al 87% en la medición actual.
La preocupación se sostiene en un contexto de pérdida de puestos de trabajo formales y mayor incertidumbre laboral. Según el informe, el desempleo se consolidó entre las principales inquietudes de la población, junto con la caída de ingresos, el endeudamiento y las dificultades para sostener consumos básicos.
La percepción social también contrasta con las estadísticas laborales tradicionales, que incluyen dentro de la categoría de ocupados a monotributistas, trabajadores de plataformas y personas con empleos de tiempo parcial. Esa diferencia entre medición formal y experiencia cotidiana aparece como un elemento clave para entender el malestar registrado por la encuesta.
Expectativas en caída
El relevamiento también muestra un fuerte deterioro de las expectativas. El 68% de los encuestados cree que estará peor dentro de seis meses, mientras que apenas el 7% considera que su situación mejorará.
La comparación con dos años atrás marca un cambio profundo: en junio de 2024, las expectativas estaban prácticamente empatadas, con 35% de optimistas y 35% de pesimistas. En la medición actual, la idea de una mejora futura aparece debilitada y el pesimismo se impone con amplia diferencia.
Ese punto impacta de lleno sobre una de las apuestas discursivas del oficialismo: la promesa de que los sacrificios actuales derivarán en una mejora económica posterior. Según los datos de Indaga, esa expectativa perdió fuerza en el AMBA y la mayoría de los encuestados no espera una recuperación personal en el corto plazo.
El informe refleja, en síntesis, un escenario de fuerte desgaste social para el Gobierno en el principal conglomerado urbano del país. Con altos niveles de endeudamiento, temor al desempleo y una marcada percepción de deterioro económico, el Índice de Ánimo Social de junio expone una comparación negativa frente a los registros de dos años atrás.