El peso de los servicios públicos en los hogares de bajos ingresos se cuadruplicó desde 2023
El peso de los servicios públicos sobre los ingresos de los hogares de menores recursos se cuadruplicó desde diciembre de 2023, según un informe de Fundación Capital que analizó el impacto de las tarifas de luz, gas, agua y transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
El relevamiento advirtió que, aunque el aumento de los servicios públicos fue generalizado, el golpe sobre el bolsillo no fue igual para todos los sectores. En los hogares de ingresos más bajos, el pago de tarifas absorbe una porción mucho mayor del presupuesto familiar y reduce el ingreso disponible para otros consumos básicos.
De acuerdo con el informe, una familia con ingresos equivalentes a dos salarios mínimos, vitales y móviles, estimados en $735.600 en junio, habría destinado el 22% de sus ingresos al pago de servicios públicos, aun con subsidios incluidos. Ese porcentaje implica una suba de 5,7 puntos frente al año anterior y una cuadruplicación respecto del 5,3% que representaba en diciembre de 2023.
Tarifas por encima de la inflación y los salarios
Fundación Capital comparó la evolución reciente de los servicios públicos con la inflación y los salarios. Según el informe, mientras el IPC habría rondado el 33% en los últimos 12 meses, en el AMBA las tarifas de electricidad y gas aumentaron en promedio 55% interanual y el transporte público subió 49%.
En el mismo período, los salarios del sector privado registrado habrían crecido 29,7% interanual. Esa diferencia explica por qué los servicios públicos pasaron a absorber una porción más elevada de los ingresos familiares.
La consultora señaló que el ajuste más fuerte se produjo en 2024, pero remarcó que las tarifas más altas, el mayor consumo invernal y los ingresos rezagados mantuvieron la presión sobre el poder adquisitivo durante 2026.
Cuánto pagan los hogares del AMBA
El informe estimó que el gasto promedio mensual en electricidad, gas, agua y transporte público para una familia tipo del AMBA llegó a $163.600 en los hogares con subsidios.
En los hogares que conservan subsidios a la energía pero no cuentan con tarifa social de transporte, el gasto mensual subió a $232.700. En tanto, para las familias sin ningún tipo de subsidio, el costo de los servicios públicos alcanzó los $275.800.
En promedio, el gasto en servicios públicos habría representado en junio el 10,8% del ingreso de los asalariados registrados del AMBA. A comienzos de la actual administración, ese ratio era del 4,3%.
El impacto desigual por nivel de ingreso
El informe destacó que la carga tarifaria es mucho más fuerte en los hogares de menores recursos. En una familia con dos jubilaciones mínimas, incluyendo bonos, por un ingreso total de $946.636, el gasto en servicios públicos representaría el 17,3% del ingreso. Ese nivel implica un aumento de 3,5 puntos interanual y una triplicación frente a diciembre de 2023.
En los sectores medios, el impacto también creció, aunque con menor intensidad. Una familia con ingresos por $1.500.000 destinaría cerca del 14% de su salario al pago de servicios públicos, contra el 7% que representaba a fines de 2023.
Para un hogar con un sueldo medio del sector formal, estimado en $2.200.000, el gasto en servicios equivaldría al 10,7% del ingreso, casi tres veces más que el 3,8% registrado en diciembre de 2023.
En cambio, una familia con dos ingresos medios del sector formal, por un total de $4.500.000, destinaría alrededor del 6% al pago de servicios. En el caso de un hogar ubicado en el decil de mayores ingresos, con casi $7.000.000 mensuales, el peso de las tarifas sería del 3%.
Qué puede pasar en los próximos meses
Fundación Capital advirtió que todavía queda margen para nuevas correcciones tarifarias. Según el informe, el sector residencial ya cubre en promedio el 80% del costo de generación de la energía eléctrica, frente al 33% que cubría dos años antes. Entre los usuarios con subsidios, la cobertura ronda el 64%.
En el transporte público del AMBA, el usuario cubre solo el 31% del costo del boleto de colectivo, de acuerdo con datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor.
Para el segundo semestre, la consultora proyectó un escenario de recomposición real moderada de los salarios, pero con el ingreso disponible todavía condicionado por la evolución de las tarifas.
En ese marco, estimó que la demanda local de productos de consumo masivo podría mostrar algo más de dinamismo, aunque de manera acotada. La mejora salarial, según el informe, aparece más como una forma de “dejar de perder” que como un verdadero motor para la actividad.