Industricidio bonaerense: cierres, despidos y plantas en crisis golpean al corazón productivo de la Provincia
La crisis industrial dejó de ser un dato frío de planilla para convertirse en una escena repetida en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires: fábricas que bajan la persiana, trabajadores que sostienen acampes para cobrar lo adeudado y plantas que reducen personal en áreas sensibles. En Balcarce, Pilar y Campana, tres conflictos de distinta escala muestran el impacto del ajuste nacional sobre el empleo productivo bonaerense.
Los casos no son idénticos. Finca Balcarce cerró definitivamente su planta y dejó sin trabajo a cerca de 50 empleados. En Pilar, los ex trabajadores de ILVA llevan 10 meses de protesta tras el cierre de la fábrica cerámica y el despido de 300 operarios. En Campana, el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Zárate-Campana denunció despidos en Air Liquide y advirtió por la puesta en funciones de personal fuera de convenio.
Pero el hilo conductor es el mismo: la pérdida de puestos industriales, la caída del consumo, el aumento de costos y un modelo económico que, según el gobierno bonaerense, castiga con especial fuerza al corazón productivo del país.
Del alimento a la cerámica
Finca Balcarce, empresa de capitales nacionales fundada en 2016 y dedicada a la producción de papas congeladas y otros alimentos elaborados a partir de cultivos propios, comunicó el 23 de junio de 2026 el cese de todas sus actividades. La firma, ubicada en Balcarce, explicó en una carta dirigida a clientes, proveedores y la comunidad que la continuidad del proyecto se volvió inviable.
“Esta decisión no ha sido fácil ni apresurada”, señaló la empresa. Según el comunicado, el cierre responde a “un contexto cada vez más complejo para la industria”, marcado por “la pérdida de competitividad, el constante incremento de los costos operativos y una fuerte retracción del consumo”.
La empresa había logrado consolidarse durante la última década en la elaboración de papas supercongeladas para el mercado interno, con producción agrícola propia y procesos de industrialización desarrollados en la región. Su salida deja a unas 50 familias sin empleo directo y golpea a una ciudad donde la actividad agroindustrial tiene peso económico y social.
El caso de ILVA, en Pilar, expone otra cara del mismo deterioro. La histórica fábrica de cerámicas cerró la planta y despidió a 300 operarios. Diez meses después, alrededor de 150 ex empleados continúan con un acampe frente a las instalaciones, mientras reclaman deudas salariales e indemnizaciones.
El conflicto sumó además un hecho doloroso para el grupo de despedidos: la muerte de Javier López, trabajador con más de 20 años en la fábrica. Marcelo Barrionuevo, exdelegado de la planta, contó en una entrevista radial: “Nosotros nos enteramos el 1 de mayo, el Día del Trabajador, por mensaje, que nuestro compañero y amigo se quitó la vida”.
El exdelegado también describió el drama cotidiano de las familias afectadas: “Seguimos en el acampe; de los 300 quedaremos 150 trabajadores. Algunos encontraron trabajo, otros iniciaron juicios, pero nosotros seguimos luchando por lo nuestro. Somos trabajadores que nos levantábamos a las 4 de la mañana para ir a la fábrica y, de un día para el otro, nos dejaron en la calle sin nada y nos cambió la vida”.
Según reconstruyeron los trabajadores, el 29 de agosto de 2025 la empresa informó por WhatsApp que la planta cerraría temporalmente por tareas de mantenimiento. Pocos días después, el 1 de septiembre, llegaron los 300 telegramas de despido. Desde entonces, el reclamo se sostiene con tres gazebos, donaciones de vecinos, asistencia del municipio de Pilar y alimentos aportados, en gran parte, por la Agrupación Obrera Ceramista Filial Nº 2.
El corredor industrial también acusa el golpe
En Campana, el conflicto tiene otro formato, pero se inscribe en la misma discusión. El Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Zárate-Campana denunció despidos en la planta de Air Liquide y aseguró que la reducción de personal impactó en sectores considerados estratégicos para el funcionamiento de la operación.
Desde la organización gremial señalaron que la empresa habría avanzado con una política de ajuste de costos y que, tras los despidos, se puso en funciones a personal fuera de convenio. Además, advirtieron que la disminución de dotaciones podría generar complicaciones en el control de procesos productivos que requieren monitoreo permanente y personal especializado para garantizar condiciones seguras.
El gremio declaró el estado de alerta y movilización, inició gestiones ante organismos laborales y reclamó la reincorporación de los trabajadores afectados. También exigió una instancia de diálogo para revisar las medidas adoptadas y garantizar que la reducción de personal no comprometa la seguridad industrial.
La lectura política del gobierno bonaerense va en la misma línea. El ministro de Economía provincial, Pablo López, advirtió en sus redes sociales que “la desindustrialización avanza” y sostuvo que, mientras pocos sectores concentran los datos positivos, la mayoría de los perdedores del modelo “está lejos de recuperar las posiciones previas”.
Según indicó, la industria manufacturera cayó 10,9% en el primer trimestre de 2026 respecto del mismo período de 2023 y se ubica 11% por debajo de aquel año.
López también afirmó que la crisis del empleo golpea “con especial fuerza al corazón industrial del país” y que los partidos del Gran Buenos Aires concentran el 64% de los nuevos desocupados urbanos. En otro informe, señaló que desde diciembre de 2023 la industria perdió más de 78.000 empleos y la construcción casi 60.000 puestos, mientras que más de 76.600 bonaerenses perdieron su trabajo en ese período.
En Pilar, con el invierno encima, los ex trabajadores de ILVA volvieron a pedir ayuda para sostener el acampe: “Cada noche nos calefaccionamos a leña. Por favor, si tienen cualquier madera para donar a los trabajadores que resistimos hace meses en las puertas de ILVA esperando justicia y que nos paguen nada más que lo que nos corresponde”.