La industria no despega: cerró el semestre con una caída del 2,2%
La industria manufacturera consiguió en junio una mejora que interrumpió parte de la seguidilla de resultados negativos, pero el dato todavía no alcanza para hablar de una recuperación firme. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) aumentó 2% respecto de junio de 2025 y 0,9% frente a mayo, en la medición desestacionalizada.
El problema aparece cuando se amplía la mirada al primer semestre: entre enero y junio, la producción industrial acumuló una caída del 2,2% interanual. De esta manera, el repunte registrado durante el sexto mes del año convive con un balance todavía negativo para el conjunto de la actividad fabril.
El informe oficial también exhibió una industria partida en dos. De las 16 divisiones que componen el indicador, nueve presentaron aumentos interanuales durante junio, mientras que las siete restantes continuaron en terreno negativo. La mejora, por lo tanto, no alcanzó de manera uniforme a las distintas ramas de la producción.
Los sectores que lograron crecer
Entre las actividades que tuvieron un desempeño positivo se destacó alimentos y bebidas, con una suba interanual del 6,2%. También mostraron incrementos importantes las sustancias y productos químicos, que avanzaron 11%, y las industrias metálicas básicas, con una mejora del 11,8%.
Otro de los sectores que consiguió un resultado favorable fue madera, papel, edición e impresión, que registró un crecimiento del 8,4% frente a junio del año pasado.
La lista de ramas con variaciones positivas se completó con refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, que avanzó 3,4%; productos de metal, con una mejora de 3,6%; muebles y colchones y otras industrias manufactureras, que crecieron 3,4%; otro equipo de transporte, con una suba de 7,2%; y productos de tabaco, que aumentaron 0,4%.
Dentro de alimentos y bebidas, uno de los principales aportes provino de la elaboración de otros productos alimenticios. Allí, el INDEC registró una expansión del 24,3% interanual, vinculada a mayores niveles de producción de condimentos, aderezos y salsas, productos de copetín y concentrados para bebidas.
También se observó un incremento en la elaboración de pescado y sus derivados, asociado principalmente a una mayor captura de langostinos.
Maquinaria y tecnología, en el centro de la caída
El costado más débil del informe aparece en varias ramas vinculadas con la inversión productiva, los bienes durables y la tecnología.
La división de maquinaria y equipo registró en junio una caída interanual del 16,8%, mientras que otros equipos, aparatos e instrumentos tuvo un retroceso todavía mayor, del 25,3%. Esta última actividad quedó como la de peor desempeño entre las divisiones relevadas durante el mes.
El deterioro también alcanzó a la fabricación de equipos y aparatos de informática, televisión, comunicaciones y componentes electrónicos, que sufrió una contracción del 50,3% interanual, de acuerdo con los datos del relevamiento oficial.
La situación resulta especialmente relevante porque se trata de ramas asociadas a la inversión, la incorporación de equipamiento y la producción de bienes de mayor complejidad tecnológica. El comportamiento de estos sectores contrasta con el avance observado en otras actividades manufactureras.
El golpe sobre textiles y consumo interno
Otro de los focos de preocupación estuvo en la industria textil. La producción de productos textiles cayó 15,9% en junio frente al mismo mes del año pasado, mientras que el acumulado del primer semestre mostró una contracción de 24,4%.
Dentro de ese segmento, los tejidos y acabados textiles registraron una baja interanual del 25%. A su vez, la división de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió 8,4% durante junio y acumuló una caída del 14,1% en los primeros seis meses.
La evolución de estas ramas volvió a poner el foco sobre las actividades más expuestas al comportamiento del consumo interno y a la competencia de productos importados.
También registraron bajas los productos minerales no metálicos, con una caída del 7,2% en junio. Allí se encuentran actividades relacionadas con insumos utilizados por la construcción, como cemento, vidrio y productos cerámicos. A ese escenario se sumó el retroceso de productos de caucho y plástico, que descendieron 2,9% interanual.
El sector automotor también cerró junio con una variación negativa. La división que reúne vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes registró una baja del 3,5% respecto de junio de 2025.
El resultado se profundiza cuando se observa el acumulado del año: la actividad automotriz acumuló una caída del 11,5% durante el primer semestre. Dentro del bloque, la fabricación de vehículos automotores cayó 10,3% interanual en junio y acumuló una contracción del 17,2% entre enero y junio.
El dato muestra que el repunte general de la industria no consiguió arrastrar a todas las ramas y que algunas de las actividades con mayor peso sobre la cadena manufacturera todavía enfrentan dificultades para recuperar los niveles de producción.
El dato de junio permite marcar una diferencia respecto de los meses anteriores, pero el resultado acumulado obliga a mirar la recuperación con cautela. El IPI manufacturero terminó el primer semestre 2,2% por debajo del mismo período de 2025, mientras que nueve de las 16 divisiones registraron mejoras durante junio.
La evolución mensual también debe leerse junto con el comportamiento de la tendencia de fondo. El propio INDEC utiliza las series desestacionalizada y tendencia-ciclo para analizar la evolución de la actividad y evitar que factores estacionales o irregulares distorsionen la comparación entre períodos.
Así, la foto de junio muestra una mejora de la producción, pero la película del primer semestre todavía exhibe una industria en retroceso. Los números positivos de alimentos, químicos y metales conviven con fuertes caídas en maquinaria, tecnología, textiles y automotores.