Encuesta política: ¿de quién es el voto en 2025?
La polarización política en Argentina continúa en aumento, y una reciente encuesta revela datos alarmantes sobre la caída de la imagen de Javier Milei. Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba, el 56,8% de los encuestados desaprueba la gestión del presidente, mientras que apenas un 42,8% la aprueba. Este escenario marca un punto crítico en un año clave, con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina.
El auge del antimileísmo y la crisis de representación
Lo más llamativo de la encuesta es el crecimiento del antimileísmo, que ya se posiciona como una identidad política importante para más del 53,6% de los consultados. En comparación, solo el 28,1% se identifica como mileísta, una diferencia que resalta la creciente polarización del electorado argentino.
Voto castigo: los motivos detrás del rechazo a Milei
El estudio también muestra una tendencia alarmante en el electorado: más del 52% de los argentinos votará para "castigar" al gobierno de Milei en las próximas elecciones legislativas. Entre las principales razones de este voto castigo se destacan la destrucción del Estado (25,5%) y las políticas públicas que son percibidas como "crueles" por un porcentaje similar (25,4%).
La imagen de Milei y Villarruel se desploman
La desaprobación hacia la figura de Milei es contundente: un 57,5% de los encuestados la rechaza. En paralelo, la vicepresidente Victoria Villarruel también sufre un fuerte rechazo del 55,3%. Solo un 38,6% de los argentinos aprueba su gestión.
Polarización política: ¿de quién es el voto en 2025?
La polarización política está más presente que nunca en Argentina. Los números siguen mostrando una fuerte división entre los dos bloques principales: el kirchnerismo y el antimileísmo. Un 45,2% de los argentinos se considera antikirchnerista, mientras que el 34,3% se identifica con el kirchnerismo.
El creciente malestar con los "trolls" y la política tradicional
A medida que la polarización crece, el informe de Zuban Córdoba plantea que la política debería empezar a mirar más allá de los trolls en redes sociales y conectar con la ciudadanía de manera más genuina. Con un 68,1% de la población creyendo que su voto tiene impacto real, la crisis de representación política parece estar en su punto más alto.