Deudas para vivir: cuatro de cada diez hogares destinan más de la mitad de sus ingresos a pagarlas
El 92% de las familias relevadas tiene al menos una deuda y casi la mitad de esas obligaciones se encuentra fuera del sistema financiero formal, según el informe sobre endeudamiento de los hogares argentinos elaborado por el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE).
El estudio muestra que el problema no se limita a tarjetas de crédito, bancos, financieras o billeteras virtuales. El 49,3% del endeudamiento está compuesto por alquileres, compras fiadas, impuestos, expensas, servicios y préstamos familiares o irregulares que no aparecen en los datos del Banco Central.
La investigación también detectó un fuerte deterioro en la capacidad de pago: el 88,9% de las deudas relevadas se encuentra en situación de incumplimiento y solo el 11,1% permanece en condición regular.
Qué deudas aparecen en el sistema financiero
El informe dividió las obligaciones en dos grandes grupos. El primero concentra el 50,7% del endeudamiento y corresponde a compromisos que pueden identificarse mediante la información del Banco Central.
Dentro de ese universo, las tarjetas de crédito representan el 31,1% del total de personas endeudadas. Los préstamos otorgados por billeteras virtuales, financieras y prestamistas regulados explican otro 10,2%, mientras las restantes obligaciones bancarias, sin contar las tarjetas, alcanzan el 9,4%.
Como informó grupolaprovincia.com el 18 de agosto, la irregularidad de los créditos destinados a las familias dentro del sistema financiero llegó al 12,8% en mayo.
Ese indicador no es directamente comparable con el 88,9% registrado por el IETSE: el dato del Banco Central comprende exclusivamente las financiaciones formales, mientras el nuevo relevamiento incorpora también alquileres, fiado, impuestos, servicios y otras obligaciones que no quedan asentadas en sus registros.
La deuda que no aparece en los datos del Banco Central
El otro 49,3% corresponde a compromisos que no pueden detectarse mediante la información financiera oficial. El fiado en comercios de cercanía ocupa el primer lugar dentro de ese grupo, con el 13,3%.
Le siguen las deudas por alquileres de vivienda, con el 12,5%, y los atrasos en impuestos, tasas y expensas, que representan el 8,5%. Los préstamos de familiares, amistades o prestamistas irregulares alcanzan el 4,7%.
También aparecen las obligaciones con empresas privadas de servicios, con el 4,3%; la educación privada, con el 2,2%; los servicios públicos, con el 1,8%; y un 2% de compromisos sin especificar.
La amplitud de esos rubros muestra que una parte central del endeudamiento familiar no está asociada con la compra de bienes durables o inversiones, sino con gastos cotidianos vinculados con vivienda, alimentos, educación y servicios.
Más hogares acumulan varias deudas
Otro de los datos destacados es el crecimiento de las obligaciones superpuestas. En agosto de 2026, el 28,4% de los hogares declaró tener más de tres deudas simultáneas.
La proporción había sido del 23,5% en marzo de este año, del 12% en marzo de 2025 y de apenas el 8% en julio de 2024. En dos años, la cantidad de familias con ese nivel de acumulación se multiplicó por más de tres.
El deterioro también aparece en el avance de la judicialización. Las obligaciones que llegaron a esa instancia representan el 41,3%, frente al 34,5% registrado en marzo.
La deuda consume más ingresos familiares
El peso de los pagos sobre los presupuestos domésticos también aumentó. En agosto, el 44% de los hogares destinó más de la mitad de sus ingresos a cancelar deudas.
En marzo de 2026 esa situación alcanzaba al 38% y durante 2024 afectaba al 18%. El crecimiento reduce los recursos disponibles para alimentos, vivienda, educación, salud, transporte y otros gastos básicos.
El uso de las tarjetas de crédito para comprar comida diaria pasó del 54% en 2024 al 62,5% en agosto de este año. El informe advierte que el financiamiento se utiliza cada vez más para sostener consumos presentes ante la insuficiencia de los ingresos.
Embargos y dificultades para pagar
Los embargos sobre salarios o bienes y los bloqueos de cuentas bancarias por deudas impagas también avanzaron. Su incidencia pasó del 16,8% en marzo al 17,2% en agosto. En 2024 se ubicaba en el 11%.
La expectativa de resolver las obligaciones se deterioró en paralelo. El 47,5% de los hogares considera que no podrá pagar todas sus deudas, frente al 18% que expresaba esa posibilidad en 2024. Otro 15% no consigue proyectar cómo evolucionará su situación financiera.
El estudio fue realizado entre el 25 de julio y el 15 de agosto sobre 4.200 personas mayores de 18 años, residentes en distintos puntos del país y con responsabilidad sobre las finanzas de sus hogares.
A partir de los resultados, el IETSE definió el escenario como un proceso de sobreendeudamiento con características estructurales y planteó la necesidad de incorporar el problema a la agenda económica y social.