Seis de cada diez piden un cambio: qué muestra una nueva encuesta sobre Milei, la economía y 2027
Una nueva encuesta nacional vuelve a mostrar una distancia considerable entre el rumbo del Gobierno de Javier Milei y las expectativas de una mayoría de los consultados. El último relevamiento de Synopsis registró que 57,7% preferiría un cambio respecto de la situación actual del país, mientras que 36% se inclina por darle continuidad. La medición fue realizada entre el 8 y el 15 de septiembre sobre 1.257 casos de todo el país y tiene un margen de error informado de ±2,8 puntos porcentuales.
El resultado no aparece aislado. Cuando se consulta específicamente por el desempeño del Gobierno, 54,3% lo evalúa de manera negativa y 35,6% positivamente. Dentro del primer grupo, la respuesta “muy malo” concentra por sí sola el 46,7% de las opiniones.
La medición deja así dos planos diferentes: Milei conserva un núcleo de apoyo relevante, pero convive con una mayoría que expresa disconformidad con la marcha general del país. Esa tensión también se reproduce cuando la encuesta pasa de la evaluación de gestión a las expectativas económicas y, finalmente, al escenario electoral.
La economía y el empleo, en el centro del malestar
La percepción sobre la economía muestra uno de los saldos más desfavorables del estudio. El 54% considera que la situación está peor que hace un año, frente a 29% que sostiene que mejoró. Las expectativas hacia adelante tampoco revierten esa tendencia: 48,4% cree que dentro de un año la economía estará peor y 32,5% espera una mejora.
El mercado de trabajo aparece, además, como la principal preocupación general. El 31,5% menciona el desempleo como el problema más importante del país, por encima de la corrupción, con 24,7%, y la inseguridad, con 12,2%.
Cuando la consulta se concentra específicamente en los problemas económicos, el cuadro se desplaza hacia los ingresos. Los bajos salarios encabezan ampliamente las respuestas con 45,8%, seguidos por la falta de empleo, con 20%; los impuestos, con 16%; y la inflación, con 8,3%. Incluso entre electorados políticamente enfrentados, los ingresos insuficientes aparecen como la primera preocupación económica.
Las prioridades varían, sin embargo, según el voto anterior. Entre quienes respaldaron a Fuerza Patria en las legislativas de 2025, el desempleo alcanza 47,9% como principal problema. Entre los votantes de La Libertad Avanza, la inseguridad queda primera con 24,6%, seguida por la corrupción con 20,8% y el desempleo con 19,8%.
El rechazo al oficialismo y la búsqueda de una alternativa
El deseo de cambio tampoco se traduce automáticamente en una preferencia opositora consolidada. Synopsis registró que 43,6% votaría a un dirigente opositor en cualquier caso, mientras otro 12,7% afirma que le gustaría hacerlo, aunque todavía no encuentra una opción que lo atraiga. Del otro lado, 24,4% señala que votaría a Milei “sí o sí” y 16,2% se inclinaría hoy por su reelección porque no ve una alternativa mejor.
La encuesta también preguntó qué fuerza política los consultados no querrían que ganara las presidenciales. La Libertad Avanza concentra 44,8% de rechazo, mientras que el peronismo alcanza 35,1%. La diferencia ronda los diez puntos y muestra que el voto negativo constituye otro componente relevante del escenario político hacia 2027.
Pero esa ventaja opositora en el rechazo no se replica, por ahora, de manera directa en intención de voto. Ante un escenario de primera vuelta por espacios, La Libertad Avanza registra 33,6% y el peronismo 32,7%, una diferencia de apenas 0,9 puntos y, por lo tanto, menor al margen de error informado por la consultora. Más atrás aparecen la izquierda con 6,7%, el PRO con 6,4% y Provincias Unidas con 2,4%.
Los escenarios hipotéticos de segunda vuelta conservan esa paridad. Synopsis midió a Milei con 43,1% frente a 42% de Axel Kicillof; la brecha de 1,1 puntos también se encuentra dentro del margen de error del estudio. Frente a Sergio Massa, el Presidente registra 43,1% contra 38,8%.
La fotografía que deja el relevamiento combina así dos fenómenos: una mayoría que manifiesta deseos de modificar el rumbo y una evaluación predominantemente negativa de la gestión y de la economía, pero un escenario electoral todavía competitivo en el que ese descontento no se concentra por completo detrás de una única alternativa.