Karina y los Menem imponen a Mahiques en Justicia y reconfiguran el frente judicial
El presidente Javier Milei confirmó la salida de Mariano Cúneo Libarona del Ministerio de Justicia y la designación del actual jefe de los fiscales porteños, Juan Bautista Mahiques, como su reemplazante.
El anuncio, realizado a través de redes sociales, oficializó una decisión que se venía gestando desde hace meses. “Muchas gracias Mariano por estos más de dos años de incansable trabajo”, escribió el mandatario. Luego confirmó que el nuevo ministro será Mahiques, quien agradeció la confianza presidencial y aseguró que “sin justicia no hay futuro posible”.
Pero detrás del cambio formal se esconde una jugada política de alto voltaje: la interna libertaria volvió a estallar y dejó heridos.
La interna que terminó con Caputo en retroceso
La llegada de Mahiques representa un triunfo claro de Karina Milei y de los primos Martín Menem y Eduardo Lule Menem, quienes impulsaron su nombre frente a la alternativa que promovía el asesor presidencial Santiago Caputo.
Caputo promovía al intendente marplatense Guillermo Montenegro, pero su propuesta no prosperó. La derrota no fue parcial: también deja el Ministerio el viceministro Sebastián Amerio, considerado el principal operador judicial del asesor.
En su lugar asumirá Santiago Viola, apoderado de La Libertad Avanza y hombre de extrema confianza de Karina. El cargo no es menor: incluye la representación en el Consejo de la Magistratura, órgano clave para la designación y remoción de jueces y la administración de fondos del Poder Judicial.
Fuentes políticas coinciden en que Milei evaluaba una salida “equilibrada” para evitar una derrota abierta de Caputo. Sin embargo, la decisión final consolidó el avance de Karina en el control del área judicial.
Mahiques se desempeñaba como jefe de los fiscales de la Ciudad de Buenos Aires. Anteriormente fue representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura y subsecretario de Asuntos Penitenciarios en el Ministerio de Justicia.
Es hijo del camarista de Casación Carlos Mahiques, con trayectoria en el fuero federal. Su nombre había sonado para la Procuración, pero finalmente desembarca en la cartera política de Justicia.
En su primer mensaje tras la designación, el flamante ministro sostuvo que sin seguridad jurídica no hay inversión ni desarrollo, y remarcó la necesidad de jueces independientes.
El frente judicial que preocupa en la Rosada
El recambio se produce en un momento delicado. En Comodoro Py avanzan investigaciones sensibles para el oficialismo, entre ellas la causa por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y el expediente vinculado a la criptomoneda $Libra.
En el caso ANDIS, el juez Sebastián Casanello procesó al extitular del organismo, Diego Spagnuolo, y a otras 18 personas por asociación ilícita. La causa luego pasó a manos de Ariel Lijo.
En paralelo, el juez Daniel Martínez de Giorgi interviene en la investigación por la criptoestafa que involucró la promoción de $Libra. En el expediente figura también Karina Milei en la carátula bajo la figura de cohecho.
El tablero judicial, así, se convirtió en una prioridad estratégica para el Gobierno.
La negociación por 200 jueces y la Corte
Uno de los desafíos centrales de Mahiques será acelerar la cobertura de cerca de 200 vacantes en juzgados federales y nacionales, además de cargos clave como el Procurador General y dos lugares en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En tribunales señalan que la relación con el presidente del máximo tribunal, Horacio Rosatti, podría abrir un nuevo canal de diálogo, dado su vínculo con el entorno del nuevo ministro.
Al mismo tiempo, quedaron en el camino nombres de peso como el fiscal Diego Luciani, la jueza Sandra Arroyo Salgado y el fiscal Carlos Stornelli, que habían sonado como alternativas.
La jugada no sólo redefine el Ministerio: reordena el equilibrio interno del poder libertario y pone en marcha una negociación decisiva por el futuro mapa judicial argentino.