El mercado laboral no logra recuperarse: cayó el empleo privado y también retrocedió el monotributo
El empleo registrado volvió a mostrar señales de deterioro en marzo. Según los últimos datos oficiales de la Secretaría de Trabajo y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el mercado laboral formal registró una caída interanual del 0,3%, equivalente a 40.900 puestos menos respecto del mismo mes del año anterior.
La baja también se verificó en la comparación mensual. Frente a febrero, el empleo registrado retrocedió 0,1%, luego de dos meses de relativa estabilidad. El dato volvió a encender alertas sobre la capacidad del mercado de trabajo formal para recuperar dinamismo en un contexto de desaceleración económica.
El número total de trabajadores registrados se ubicó en torno a los 12,8 millones de personas. De ese universo, cerca de 10 millones corresponden a asalariados del sector público y privado, mientras que el resto está integrado por trabajadores independientes, entre ellos monotributistas, autónomos y monotributistas sociales.
La caída más marcada volvió a concentrarse en el empleo asalariado privado, uno de los segmentos centrales del mercado laboral formal. En marzo, el sector privado perdió 7.603 puestos respecto de febrero, una baja mensual del 0,12%. También retrocedieron el sector público, con 2.364 empleos menos, y el trabajo en casas particulares, con una caída de 761 puestos.
El deterioro alcanzó además al universo de trabajadores independientes. Los autónomos cayeron en 5.275 inscriptos, mientras que el monotributo perdió 6.322 aportantes y el monotributo social retrocedió en 5.188 registros. En conjunto, los trabajadores independientes disminuyeron en 16.785 personas durante marzo.
Comercio e industria, entre los sectores más afectados
Entre las ramas de mayor peso en el empleo formal, comercio volvió a quedar entre las más golpeadas. El sector perdió 2.147 puestos de trabajo en marzo frente al mes anterior y acumuló una caída interanual de 24.275 empleos, equivalente al 1,9%.
Con 1.229.599 trabajadores registrados, comercio alcanzó su nivel más bajo desde julio de 2024. El dato resulta relevante porque se trata del principal empleador privado del país y uno de los sectores con mayor impacto sobre la dinámica general del mercado laboral.
La industria manufacturera también profundizó su retroceso. En marzo perdió 5.043 puestos de trabajo y acumuló una baja interanual del 4,1%, equivalente a 47.647 empleos menos. Junto con comercio, transporte e intermediación financiera, concentró buena parte de la destrucción de puestos formales durante el período.
Mientras tanto, algunas actividades vinculadas al agro, la minería y el petróleo mostraron variaciones positivas en marzo. Sin embargo, su incidencia sobre el empleo total sigue siendo limitada, ya que representan una porción menor del trabajo registrado del país.
El monotributo también mostró señales de debilidad
Uno de los datos más sensibles del informe fue la caída del monotributo. La cantidad de aportantes retrocedió 0,3% en marzo, lo que implicó alrededor de 6.322 personas menos y marcó la primera variación negativa de los últimos cinco meses.
La baja se dio en paralelo a una contracción más amplia del trabajo autónomo. Aunque el monotributo todavía muestra una mejora interanual de 75.344 inscriptos, el saldo desde el inicio de la actual gestión nacional permanece afectado por la reducción del monotributo social.
En ese mismo período, la cantidad de empresas empleadoras también mostró un retroceso. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se perdieron 26.448 firmas, equivalentes al 5,2% del total registrado por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. En los últimos doce meses, la caída fue de 14.203 empresas, un retroceso interanual del 2,8%.
Las provincias con mayores caídas
El comportamiento del empleo registrado también mostró diferencias entre provincias. En la comparación mensual, solo cinco jurisdicciones registraron una suba, tres se mantuvieron sin cambios significativos y dieciséis mostraron una reducción.
En términos interanuales, el panorama fue mayoritariamente negativo: cinco provincias lograron mejorar sus niveles de empleo y diecinueve registraron retrocesos.
Entre las jurisdicciones con mejor desempeño se destacaron Neuquén, con un crecimiento interanual del 3,3%; Río Negro, con 3,2%; La Rioja, con 3%; y San Juan, con una mejora del 2,2%.
En el extremo opuesto, las caídas más pronunciadas se observaron en Tierra del Fuego, donde el empleo descendió 9%; Chubut, con una baja del 6,8%; Corrientes y Formosa, ambas con retrocesos del 5,3%; Chaco, con 5,2%; Santa Cruz, con 5,1%; y Catamarca, con 4,5%.
Los salarios mejoraron en términos reales
En contraste con la caída del empleo, los salarios registrados mostraron una recuperación en términos reales. Según la Secretaría de Trabajo, la remuneración bruta promedio del sector privado alcanzó los $2,2 millones en marzo, con una suba interanual del 31,6%. La mediana salarial se ubicó en $1,54 millones, con un incremento anual del 28,1%.
Los datos preliminares de abril indicaron además que el salario real promedio del empleo privado registrado creció 1,3% respecto de marzo y se ubicó por encima de los niveles de fines de 2023.
Sin embargo, la mejora salarial convive con un mercado laboral que continúa perdiendo empleos, empresas y aportantes en distintas modalidades. Ese contraste mantiene abierto el interrogante sobre la sostenibilidad de la recuperación y la capacidad del empleo formal para volver a crecer de manera sostenida.