Un aliado de Kicillof movió el tablero de la sucesión bonaerense: "Sería un buen candidato para gobernar"
La discusión por el futuro liderazgo del peronismo bonaerense comenzó a dejar de ser un ejercicio de especulación para transformarse en una competencia cada vez más explícita. Mientras distintos sectores del oficialismo provincial empiezan a mover sus fichas con la mirada puesta en 2027, un nuevo pronunciamiento alteró el mapa interno: el senador bonaerense de Fuerza Patria, Pedro Borgini, propuso públicamente al intendente de La Plata, Julio Alak, como uno de los dirigentes con mejores condiciones para suceder a Axel Kicillof en la Gobernación.
Aunque en los últimos meses circularon varios nombres dentro del oficialismo, la declaración no pasó inadvertida. Borgini no es un dirigente más dentro del armado bonaerense: además de integrar el bloque oficialista en el Senado, mantiene una fuerte identificación con el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que impulsa Kicillof, y cuenta con una extensa trayectoria en el sindicalismo de la región capital.
En declaraciones concedidas a 221 Radio, Borgini sostuvo que "Alak por experiencia y por los cargos que ocupó tanto a nivel nacional como ministro de Justicia, como en la provincia y en la intendencia, tiene capacidad para poder ser un candidato importante, con muchas posibilidades en la provincia".
El senador, sin embargo, evitó presentar esa posibilidad como una definición cerrada y aclaró que cualquier candidatura deberá resolverse dentro del propio espacio político. "Después tenemos que ir a una interna, si se tiene que ir, y ver si llega, pero yo creo que Julio sería un buen candidato para gobernar la provincia de Buenos Aires", afirmó.
El respaldo adquiere una dimensión política mayor porque Borgini fue durante 24 años secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad (ATSA) La Plata y referente de la CGT Regional La Plata. Esa trayectoria le permitió construir vínculos con buena parte del movimiento obrero organizado, un actor que históricamente tuvo capacidad para influir en los equilibrios internos del peronismo bonaerense.
El perfil de Alak y su construcción provincial
La figura del jefe comunal platense reúne varias características que lo ubican entre los dirigentes con mayor experiencia institucional dentro del peronismo.
Alak fue intendente de La Plata durante la década del noventa, posteriormente ocupó el Ministerio de Justicia de la Nación y regresó a la conducción del municipio tras imponerse en las elecciones de 2023. Además, ejerce la Secretaría de Formación Política del PJ bonaerense, un rol que le permitió ampliar su presencia en distintos distritos del interior provincial.
En los últimos meses también multiplicó recorridas y actividades políticas fuera de la capital bonaerense, un movimiento que muchos dirigentes interpretan como parte de una construcción con proyección provincial, aunque el propio Alak nunca confirmó públicamente una aspiración para competir por la Gobernación.
El respaldo de Borgini aparece en un momento especialmente delicado para el oficialismo provincial. El peronismo atraviesa una de sus etapas de mayor tensión interna mientras Axel Kicillof intenta consolidar su armado político a través del Movimiento Derecho al Futuro, una estrategia que convive con las diferencias crecientes con el kirchnerismo.
Durante los últimos días se sucedieron gestos y declaraciones que dejaron al descubierto dos miradas sobre el futuro del espacio. Por un lado, quienes consideran que Kicillof debe convertirse en el principal ordenador político del peronismo. Por otro, quienes sostienen que la conducción continúa ligada al liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner y al rol de Máximo Kirchner dentro del PJ bonaerense.
En ese contexto, el intendente de Carmen de Areco, Iván Villagrán, referente de La Cámpora, propuso que Máximo Kirchner sea candidato presidencial en 2027. Lo definió como "una figura que nos da mística y motivación" y sostuvo que debería comenzar a recorrer el país para reconstruir el vínculo territorial con la militancia.
La discusión volvió a quedar reflejada durante el acto realizado en Parque Lezama al cumplirse un año de la prisión domiciliaria de Cristina Fernández de Kirchner. Allí, Máximo Kirchner dejó una frase que muchos sectores interpretaron como una respuesta al crecimiento político del gobernador bonaerense: "Queremos tener una candidata y no candidatos por default".
PASO, listas separadas y el debate interno
Consultado también sobre la estrategia electoral, Borgini rechazó la posibilidad de que el peronismo compita dividido en 2027. "Es lo peor para el peronismo ir de esa manera, lo mejor es ir a una PASO. Ir divididos en tres o cuatro listas no sirve", sostuvo.
El legislador también pidió bajar el nivel de confrontación interna y concentrar la agenda política en los problemas económicos que atraviesa la sociedad.
"La gente está necesitando una respuesta de la política con todo lo que está atravesando, no llega a fin de mes, no le alcanza la plata para nada. La respuesta que le tenemos que dar es con mucho laburo, con soluciones", expresó.
En la misma línea defendió la gestión de Axel Kicillof frente al escenario económico nacional y pidió respaldar al mandatario provincial antes que profundizar las disputas públicas dentro del espacio.
La lista de aspirantes sigue creciendo
Aunque el nombre de Alak ganó protagonismo tras el respaldo de Borgini, la carrera por la sucesión de Kicillof continúa abierta y con varios dirigentes posicionándose.
Dentro del universo más cercano al gobernador aparecen el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis; los intendentes Jorge Ferraresi, Federico Otermín, Federico Achával y Gustavo Menéndez. Desde otros sectores del peronismo también fueron mencionados Mariel Fernández, Mayra Mendoza, Eduardo "Wado" de Pedro y Sergio Massa, este último impulsado públicamente por el presidente del bloque de Fuerza Patria en el Senado bonaerense, Sergio Berni.
Mientras tanto, el Gobierno bonaerense intenta quitar dramatismo a la discusión. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, insistió en que el principal adversario sigue siendo Javier Milei y cuestionó que algunos sectores concentren sus críticas en dirigentes del propio peronismo. Al mismo tiempo, volvió a defender las PASO como el mecanismo más adecuado para ordenar una eventual competencia interna.
En paralelo, organizaciones como el Movimiento Evita también comenzaron a tomar posición. Su secretario general en la provincia, Eduardo Ancona, ratificó el respaldo a Kicillof y sostuvo que cualquier diferencia debe resolverse en elecciones primarias, mientras que el dirigente Jonathan Thea advirtió que las críticas públicas al gobernador sólo fortalecen al oficialismo nacional.