Ni continuidad ni vuelta al pasado: qué rumbo reclaman los argentinos
Una mayoría de los argentinos considera que el país necesita modificar el rumbo actual, pero esa demanda no se traduce en un respaldo a las experiencias políticas del pasado ni en la consolidación de una alternativa electoral. El escenario representa una advertencia tanto para el Gobierno de Javier Milei como para la oposición de cara a las próximas elecciones presidenciales.
La última encuesta de la consultora Synopsis mostró que el 59,5% de los consultados buscaría un cambio respecto de la dirección actual del país si las elecciones presidenciales se celebraran hoy. En contraste, el 36,4% elegiría darle continuidad al oficialismo.
El resultado expone una dificultad para el Gobierno ante un eventual balotaje, debido a que la voluntad de cambio reúne a casi seis de cada diez argentinos. Al mismo tiempo, la oposición enfrenta problemas para transformar ese descontento en una propuesta electoral con capacidad para representar a la mayoría.
La tensión central del relevamiento aparece al preguntar qué camino debería tomar la Argentina. El 50,4% respondió que el país debe seguir adelante, pero en un sentido diferente. Otro 32,2% sostuvo que hay que continuar en la misma dirección y apenas el 13,8% se inclinó por volver atrás, hacia una etapa en la que considera que se vivía mejor.
Los resultados muestran que la demanda mayoritaria no apunta a recuperar el escenario político anterior, sino a encontrar un rumbo distinto hacia el futuro. Esa posición reúne a votantes del oficialismo y de la oposición, aunque con diferentes intensidades.
El descontento no se convierte automáticamente en voto opositor
La encuesta también analizó la predisposición electoral y detectó tres grandes segmentos. Un 23,1% afirmó que votará a Milei “sí o sí”, mientras que un 40% aseguró que elegirá a un candidato opositor independientemente de las circunstancias.
En el medio aparece un 35,2% que no encuentra una alternativa convincente. Dentro de ese grupo, el 17,9% anticipó que volvería a votar a Milei porque no observa otra opción, mientras que el 17,2% preferiría elegir a un dirigente opositor, pero considera que actualmente “no hay” una alternativa adecuada.
Este sector puede resultar determinante para la próxima competencia presidencial. Aunque manifiesta reparos sobre el Gobierno, tampoco reconoce una oferta opositora capaz de representar sus expectativas.
La misma tendencia se observa al analizar el comportamiento de quienes votaron en 2025. Entre los electores de La Libertad Avanza, el 28,2% considera que el país debería seguir adelante, pero en una dirección diferente.
Entre quienes eligieron a Fuerza Patria, esa posición asciende al 66,2%. Otro 32,5% de sus votantes propone volver atrás, un resultado que refleja diferencias dentro del propio electorado opositor sobre el tipo de cambio que debería impulsarse.
La evaluación negativa supera el 50%
La gestión de Milei obtuvo una evaluación positiva del 36,8% y una valoración negativa del 51,8%. Aunque el balance continúa siendo desfavorable para el oficialismo, los resultados representan una mejora respecto de la medición anterior de la consultora.
Entre los problemas generales que más preocupan a la población, la corrupción quedó en primer lugar, con el 33,4%. El desempleo se ubicó segundo, con el 28%.
Cuando la consulta se concentró específicamente en la situación económica, los bajos salarios encabezaron las respuestas con el 43,3%. Luego aparecieron el desempleo, con el 21,1%, y los altos impuestos, con el 16,4%.
La inflación fue mencionada por el 8,4%. Aunque continúa entre las inquietudes de los argentinos, dejó de ser percibida como la principal urgencia económica frente al deterioro de los ingresos y las dificultades laborales.
El rechazo a una mayor inflación atraviesa al electorado
El estudio preguntó además si los argentinos estarían dispuestos a tolerar un poco más de inflación a cambio de una recomposición de los salarios. El 50% respondió que no estaría dispuesto de ninguna manera.
Otro 18% se mostró medianamente dispuesto y solamente el 29,4% afirmó que aceptaría total o parcialmente esa posibilidad.
El rechazo a convalidar un aumento de la inflación se mantuvo entre los votantes de La Libertad Avanza, Fuerza Patria y Provincias Unidas en 2025. La resistencia fue más elevada entre quienes apoyaron al oficialismo.
El resultado muestra que la pérdida de centralidad de la inflación entre las principales preocupaciones económicas no implica que exista una mayor tolerancia social ante una posible aceleración de los precios.
La eliminación de las PASO reúne más apoyo que rechazo
La encuesta también consultó sobre la posible eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La medida obtuvo un 49,1% de aprobación y un 38,7% de rechazo.
El dato se incorpora a una discusión que puede influir en la estrategia electoral del Gobierno y de la oposición. Para el oficialismo, un escenario sin PASO podría dificultar la unificación de sus adversarios alrededor de una candidatura única.
Al Gobierno le resultaría favorable evitar una segunda vuelta y buscar una victoria en primera vuelta, especialmente frente a un electorado en el que la demanda de cambio supera al respaldo a la continuidad.
Sin embargo, el relevamiento también marca límites para la oposición. El rechazo al rumbo actual no supone una voluntad de volver al pasado y una porción considerable de la sociedad todavía no encuentra una propuesta electoral capaz de canalizar su descontento.
El director de Synopsis, Lucas Romero, consideró que el Gobierno debería advertir que la dirección actual no reúne una mayoría de consenso ni de satisfacción. Para la oposición, el desafío consiste en comprender que las experiencias anteriores tampoco generan suficiente adhesión.
El escenario queda atravesado por una doble demanda: una mayoría reclama cambios, pero pretende que la alternativa mire hacia adelante. Entre la continuidad del Gobierno y el rechazo a regresar al pasado permanece un electorado amplio que todavía no definió quién puede representar ese nuevo rumbo.