El Súper RIGI quedó bajo presión: la condición que demora su avance
La Libertad Avanza y los radicales buscarán avanzar este miércoles en el Senado con dos regímenes destinados a promover grandes inversiones. Sin embargo, la negociación por el denominado Súper RIGI podría obligar al oficialismo a aceptar cambios y devolver el proyecto a la Cámara de Diputados.
La principal diferencia gira alrededor del porcentaje de contratación nacional establecido para los proyectos superiores a USD 1.000 millones. Los aliados no aceptarían el texto tal como llegó de la Cámara baja si no se precisa que el 20% previsto debe destinarse exclusivamente a bienes producidos en la Argentina.
La discusión tendrá lugar desde las 13 en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Economía Nacional e Inversión; y Legislación General. Para emitir dictamen, los tres cuerpos deberán reunir quorum, un objetivo que aparece como otro desafío para el oficialismo durante una semana sin sesión convocada.
El proyecto es una de las prioridades de la Casa Rosada. Contempla inversiones superiores a USD 1.000 millones para actividades consideradas “industrias del futuro” e incluye beneficios como una alícuota del 15% en el impuesto a las Ganancias.
Aunque la iniciativa ya recibió media sanción en Diputados, las modificaciones que se negocian en el Senado podrían impedir su aprobación definitiva. Si la Cámara alta cambia el articulado, el texto deberá regresar a la Cámara baja para una segunda revisión.
El reclamo para proteger la producción nacional
Uno de los cambios propuestos tomó fuerza durante las exposiciones realizadas ante las comisiones. El director institucional de SIDERSA, Pablo Cattoni, planteó que los proyectos incorporen un 20% de contenido nacional en bienes transables, sin incluir dentro de ese porcentaje la obra civil.
“Una enmienda podría ser la introducción de requisitos adicionales que permitan el desarrollo productivo local”, sostuvo Cattoni. Según explicó, sumar servicios y obras al compromiso de contratación nacional podría diluir el alcance de la medida, debido a que buena parte de esas actividades necesariamente se desarrolla en el país.
El presidente del Departamento PyMI de la Unión Industrial Argentina (UIA), Diego Leal, reforzó esa posición. Advirtió que la redacción actual permite computar dentro del 20% a bienes, obras o servicios, pese a que tareas como el movimiento de tierra o la construcción civil no pueden importarse.
“Nuestra propuesta es que ese 20% se destine —y que así se aclare— exclusivamente para bienes producidos en el país”, enfatizó Leal.
El oficialismo también analizaría una segunda modificación relacionada con la generación de redes eléctricas propias. No obstante, el alcance de ese eventual cambio todavía no estaría completamente definido.
El régimen alternativo impulsado por los radicales
En paralelo, el Senado debatirá la creación del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), presentado por el jefe radical Eduardo Vischi, de Corrientes, y Mariana Juri, de Mendoza, entre otros legisladores.
A diferencia del Súper RIGI, esta propuesta contempla beneficios para proyectos desde los USD 12 millones. El texto considera inversiones productivas a las destinadas a adquirir, elaborar, fabricar o importar bienes muebles nuevos —con excepción de los automóviles— que sean amortizables en el impuesto a las Ganancias.
También incluye la realización de obras afectadas directamente al desarrollo de actividades productivas dentro del territorio argentino. En cambio, quedan expresamente excluidas las inversiones en activos financieros, de portfolio y bienes de cambio.
El articulado incorpora además excepciones para determinados sectores. Las inversiones en sistemas o equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo para el sector agropecuario y bienes semovientes podrían acceder a la promoción independientemente del monto involucrado.
El RIIR será tratado por las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Legislación General; y Economías Regionales. Al igual que con el Súper RIGI, la posibilidad de emitir dictamen dependerá de que los tres cuerpos alcancen el quorum necesario.
La actividad continuará a las 17 con otra reunión destinada a analizar la regulación del mercado de carbono. La convocatoria contempla la participación de invitados y, en principio, no prevé la firma de un despacho, aunque algunos sectores dialoguistas buscan acelerar también esa iniciativa.