Radiografía de la pobreza en la Provincia: dónde subió, dónde bajó y qué muestran los datos del primer semestre
La nueva medición de pobreza e indigencia del INDEC dejó una fotografía dispar de la situación social en la provincia de Buenos Aires. El dato más importante para leer el informe es metodológico: el organismo no calcula una tasa única para todo el territorio bonaerense, sino que publica resultados correspondientes a los aglomerados urbanos alcanzados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Dentro de ese relevamiento, los partidos del Gran Buenos Aires registraron una pobreza del 36,9% durante el primer semestre de 2026. El porcentaje representa a unas 4.888.000 personas cuyos hogares no reunieron ingresos suficientes para cubrir la Canasta Básica Total. La indigencia llegó al 9,9%, equivalente a alrededor de 1.314.000 habitantes que tampoco alcanzaron el valor de la Canasta Básica Alimentaria.
El otro registro especialmente alto apareció en el Gran La Plata, integrado por La Plata, Berisso y Ensenada: allí la pobreza alcanzó al 37,8%, unas 359.000 personas, y superó tanto al Conurbano como al promedio de los 31 centros urbanos relevados a nivel nacional.
El cuadro bonaerense, sin embargo, no fue uniforme. En Bahía Blanca-Cerri la incidencia fue del 26,6%, mientras que en Mar del Plata se ubicó en el 20,4%. En la primera aumentó respecto del cierre de 2025; en la segunda continuó descendiendo.
Conurbano: 36,9% de pobreza y más de 1,3 millones de indigentes
Por cantidad de personas, el principal foco bonaerense continúa siendo el Conurbano. Los 4,888 millones de habitantes pobres de los partidos del GBA representan alrededor de la mitad de toda la población bajo la línea de pobreza detectada por la EPH en los 31 aglomerados urbanos del país. El universo nacional relevado por el INDEC contabilizó 9,729 millones de personas pobres.
El deterioro también aparece al comparar períodos. En el segundo semestre de 2025, la pobreza entre los habitantes de los partidos del GBA había sido del 32,6%. Seis meses después llegó al 36,9%, un aumento de 4,3 puntos porcentuales.
La comparación interanual muestra una diferencia menor, pero también ascendente: durante el primer semestre de 2025 el indicador había sido del 35,3%, frente al 36,9% actual.
La indigencia recorrió un camino similar. Había terminado 2025 en 8% y pasó al 9,9% en los primeros seis meses de este año. En el mismo período de 2025 había alcanzado al 8,8%. Al mirar los hogares, el 29,7% quedó por debajo de la línea de pobreza y el 7,6% no consiguió cubrir la canasta alimentaria. El INDEC publica estos resultados para el conjunto de los partidos del GBA y no permite trasladar ese 36,9% a cada municipio individualmente.
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, el cierre de 2025 ya encontraba a los partidos del GBA con una incidencia social elevada, en paralelo con indicadores de informalidad laboral, búsqueda de segundos empleos y caída del trabajo registrado.
Gran La Plata: 61 mil personas más en seis meses
El registro más alto entre los principales aglomerados exclusivamente bonaerenses fue el del Gran La Plata. La pobreza pasó de 31,5% en el segundo semestre de 2025 a 37,8% en la primera mitad de 2026. En términos absolutos, la cantidad de personas alcanzadas pasó de aproximadamente 298.000 a 359.000: cerca de 61.000 personas más en seis meses.
También aumentó frente al mismo período del año pasado. Entre enero y junio de 2025, el indicador había alcanzado al 35,2% de la población, unas 331.000 personas. El nuevo 37,8% representa una diferencia interanual de 2,6 puntos porcentuales.
La indigencia llegó al 9,2%, equivalente a unas 87.000 personas. A fines del año pasado había sido del 9% y durante la primera mitad de 2025 se había situado en 8%. El informe permite además observar lo ocurrido entre los hogares. En el segundo semestre de 2025, alrededor del 23,6% estaba bajo la línea de pobreza. En la nueva medición, el porcentaje alcanzó el 28%, unas 102.000 viviendas.
De esta manera, el aglomerado compuesto por La Plata, Berisso y Ensenada quedó 5,5 puntos porcentuales por encima del promedio de pobreza informado para los 31 principales centros urbanos del país, que fue del 32,3%.
Bahía Blanca-Cerri: 86 mil personas y una suba de cuatro puntos
En el sudoeste bonaerense, el INDEC registró una incidencia menor que en el Conurbano y el Gran La Plata, aunque con una suba respecto del semestre anterior. En Bahía Blanca-Cerri, la pobreza alcanzó al 26,6% de las personas, unas 86.000. En la segunda mitad de 2025 había sido del 22,6%, por lo que el incremento semestral fue de cuatro puntos porcentuales.
También quedó por encima del primer semestre del año pasado, cuando el organismo había calculado una incidencia del 23,5%. En términos de hogares, 27.000 familias, equivalentes al 20,5%, quedaron por debajo de la Canasta Básica Total.
La indigencia se ubicó en 6,2%, alrededor de 20.000 habitantes. En este punto hay una advertencia metodológica del propio INDEC: la estimación de indigencia para Bahía Blanca-Cerri tiene un coeficiente de variación superior al 25%, por lo que debe considerarse estadísticamente poco confiable.
Mar del Plata se movió en sentido contrario
El comportamiento de Mar del Plata fue diferente. La pobreza alcanzó al 20,4%, lo que representa a unas 137.000 personas de Mar del Plata y Batán. Es el registro más bajo entre los grandes aglomerados bonaerenses contemplados en esta comparación. A fines de 2025 había llegado al 22,8%, unas 153.000 personas. El descenso semestral fue así de 2,4 puntos.
La diferencia es todavía mayor en la comparación interanual: en la primera mitad de 2025, la pobreza había alcanzado al 27,5% y afectaba a más de 183.000 habitantes. En doce meses, la tasa retrocedió 7,1 puntos porcentuales. La indigencia se ubicó ahora en 5%, unas 33.000 personas, frente al 6,4% informado para el primer semestre del año pasado.
Otro dato vinculado con territorio bonaerense corresponde a San Nicolás-Villa Constitución, donde la pobreza se ubicó en 35,5% y la indigencia alcanzó al 10,3%. En términos absolutos, el relevamiento contabilizó alrededor de 72.000 personas pobres y 21.000 indigentes. La tasa de pobreza había sido del 33,8% durante el segundo semestre de 2025 y del 34,5% en la primera mitad de aquel año.
En este caso existe una salvedad necesaria: el aglomerado estadístico combina San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, con Villa Constitución, en Santa Fe. Por eso, el 35,5% no puede presentarse como una tasa exclusiva del distrito bonaerense.
Algo similar sucede con Viedma-Carmen de Patagones, que integra localidades de Río Negro y Buenos Aires. El último relevamiento le asignó una pobreza del 33,2%, pero tampoco permite separar, a partir de ese porcentaje publicado, cuánto corresponde exclusivamente a Patagones.
Qué mide el INDEC cuando habla de pobreza
El cálculo oficial compara los ingresos monetarios de cada hogar con dos referencias. La Canasta Básica Alimentaria (CBA) establece el ingreso necesario para adquirir un conjunto de alimentos que cubra requerimientos nutricionales mínimos. Quienes no alcanzan ese valor quedan bajo la línea de indigencia.
La Canasta Básica Total (CBT) agrega otros bienes y servicios —entre ellos transporte, indumentaria, educación y salud— y define la línea de pobreza. El valor concreto cambia según la composición de cada hogar.
El INDEC informó que, entre el segundo semestre de 2025 y el primero de 2026, el ingreso per cápita familiar aumentó en promedio 11,5%, mientras las canastas alimentarias regionales subieron 21,4% y las canastas básicas totales, 19,6%.
En el conjunto de los 31 aglomerados, los hogares considerados pobres registraron un ingreso familiar promedio de $922.755, frente a una CBT promedio de $1.440.395. La brecha fue del 35,9%.
En junio, una familia tipo de cuatro integrantes utilizada como referencia nacional necesitó $1.531.473 para superar la línea de pobreza y $689.853 para no quedar en la indigencia.