De los Concejos a la Legislatura: la oposición escala la pelea por las tasas municipales
La Libertad Avanza trasladó a la Legislatura bonaerense la discusión por las tasas municipales que desde comienzos de año viene impulsando en los concejos deliberantes. El presidente del bloque libertario del Senado, Carlos Curestis, y el diputado provincial Pablo Morillo presentaron iniciativas para modificar la Ley Orgánica de las Municipalidades y establecer nuevas condiciones para la creación, modificación y cobro de esos tributos en los 135 distritos de la provincia de Buenos Aires.
El punto central de las propuestas es que cada tasa tenga detrás una contraprestación municipal identificable. Los municipios deberían acreditar cuál es el servicio que financia el tributo y demostrar una relación razonable entre el monto exigido a los contribuyentes y el costo de esa prestación.
El esquema incorpora además una herramienta específica: cuando un municipio pretenda crear o modificar una tasa deberá presentar una memoria técnica de costos, que tendrá que pasar por el Concejo Deliberante. Si el servicio que justifica el cobro no es efectivamente prestado, la propuesta establece que el gravamen podría resultar inexigible.
De esa manera, la discusión que durante el primer semestre estuvo concentrada principalmente en cada distrito desembarca ahora en las dos cámaras bonaerenses con un objetivo diferente: establecer condiciones generales dentro de la normativa provincial que regula el funcionamiento municipal.
Curestis resumió uno de los argumentos de la iniciativa al señalar que “los bonaerenses tienen derecho a saber qué servicio están financiando y quién lo presta”. Morillo, por su parte, sostuvo que una tasa debe estar sustentada en un servicio municipal “real, directo, individualizado”.
De los concejos a la Legislatura: la ofensiva que comenzó en marzo
El movimiento no parte de cero. GRUPOLAPROVINCIA.COM informó en marzo que La Libertad Avanza había lanzado una estrategia coordinada para presentar proyectos en 116 municipios bonaerenses, con iniciativas adaptadas a las ordenanzas fiscales y presupuestarias de cada distrito. El paquete original buscaba eliminar 138 tasas municipales y reducir otras 122, además de simplificar distintos trámites vinculados con actividades comerciales y productivas.
En aquel momento, el espacio conducido en territorio bonaerense por Sebastián Pareja difundió un relevamiento propio según el cual alrededor del 81% de las tasas municipales analizadas no tenía una contraprestación directa identificable. Ese porcentaje corresponde al diagnóstico presentado por LLA y fue utilizado como fundamento de la campaña que el partido desplegó en los concejos.
La ofensiva incluía situaciones diferentes según cada municipio. Los libertarios cuestionaron las alícuotas aplicadas a hipermercados —con ejemplos del 6% en Lanús, 4,5% en Pilar y 3,74% en Quilmes— y presentaron propuestas puntuales como la reducción progresiva de un tributo sobre combustibles en Lomas de Zamora, cambios sobre Seguridad e Higiene en Bahía Blanca y mecanismos de habilitación comercial simplificada en La Plata.
También fueron señalados tributos que el espacio calificó como injustificados, entre ellos una tasa vinculada al COVID en Morón, un gravamen por movimiento de ganado en Carlos Tejedor y un cobro relacionado con la desinfección de taxis y remises en Cañuelas. Las observaciones formaban parte del relevamiento libertario y no implicaban por sí mismas una declaración de ilegalidad sobre esas ordenanzas.
La estrategia incluso tuvo un correlato en la Cámara de Diputados. El 6 de marzo ingresó el expediente D-537/26-27, firmado por legisladores de LLA, para declarar de interés legislativo y solicitar que fueran consideradas de interés provincial las iniciativas destinadas a reducir o eliminar tasas en esos 116 municipios. El registro oficial muestra que el expediente fue girado a Asuntos Municipales y Presupuesto e Impuestos, sin despacho registrado hasta el momento.
Seis meses después, los datos difundidos por el espacio indican que durante el primer semestre se formularon 123 pedidos de baja de tasas, de los cuales 114 continúan en análisis en comisiones de distintos concejos deliberantes. LLA asegura además que en cerca del 10% de los municipios involucrados ya se eliminaron tributos cuestionados por sus dirigentes. Se trata, en ambos casos, de cifras proporcionadas por el propio espacio libertario.
Los intendentes ya habían puesto un límite a la discusión
La primera ofensiva de LLA generó respuestas de jefes comunales de distintos espacios. Las críticas no fueron uniformes: varios intendentes reconocieron que determinados tributos pueden revisarse, pero rechazaron una reducción generalizada sin discutir al mismo tiempo cómo se financian los servicios municipales.
En una entrevista con GRUPOLAPROVINCIA.COM, el intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, señaló que tasas como algunas vinculadas al combustible o al COVID podían ser revisadas, pero diferenció esos casos de los recursos destinados a Seguridad e Higiene o al mantenimiento vial.
“No funciona un municipio si no tiene los recursos correspondientes”, afirmó al explicar los gastos de personal, combustible y maquinaria que requieren los servicios locales.
Bevilacqua planteó además que el debate debía incluir la coparticipación y la distribución de responsabilidades entre Nación, Provincia y municipios. En esa misma entrevista reclamó una actualización de la propia Ley Orgánica de las Municipalidades, la norma que ahora buscan modificar los libertarios, aunque su planteo estuvo orientado a ampliar la capacidad de respuesta y la autonomía de las administraciones locales.
El contexto financiero también formó parte de aquella discusión. A comienzos de marzo el municipio de Tandil registraba una cobrabilidad de tasas del 56%, frente a niveles históricos superiores al 75%, mientras calculaba una pérdida de más de $6.500 millones entre menor recaudación y deudas acumuladas. En Trenque Lauquen, el intendente Francisco Recoulat había informado que hacia fines de febrero el distrito había recibido aproximadamente la mitad de los recursos esperados.
Los cuestionamientos también llegaron desde la Legislatura. El diputado radical Matías Civale advirtió que “no se puede lograr autonomía si se prohíben las tasas” y reclamó que la discusión sobre los tributos locales se vinculase con el reparto de fondos entre los distintos niveles del Estado.
GRUPOLAPROVINCIA.COM también recogió el planteo del intendente de Carlos Casares, Daniel Stadnik, quien estimó que las tasas representaban entre 25% y 30% del presupuesto municipal de su distrito, y la posición de distintos jefes comunales que reclamaron evitar modificaciones generales sin analizar previamente cuánto depende cada administración de sus recursos propios.
La discusión por la autonomía sigue detrás de las tasas
El cruce abrió además otro capítulo durante el primer semestre: el de la autonomía municipal. Mientras los libertarios reclamaban reducir tributos, legisladores de otros bloques planteaban revisar simultáneamente cuánto dinero queda en manos de los municipios y qué facultades tienen para administrarlo.
En ese contexto, la senadora radical Nerina Neumann presentó una propuesta para elevar progresivamente la participación municipal en la coparticipación provincial, desde el 16,14% hasta el 20% en cuatro años, junto con la obligación de establecer planes de obras vinculados con parte de esos fondos.
También el diputado libertario y exintendente de Bahía Blanca Héctor Gay impulsó una reforma de artículos de la Constitución bonaerense orientada a reconocer autonomía institucional, política, administrativa, económica y financiera a los municipios. Ese expediente y la ofensiva por las tasas avanzaron como debates paralelos dentro de la Legislatura.
Ahora, Curestis y Morillo vuelven a colocar la Ley Orgánica de las Municipalidades en el centro de la discusión, pero esta vez con el foco puesto específicamente en cómo se crean y cobran las tasas.