Milei autorizó una compra militar bajo secreto: qué datos quedaron reservados
El Gobierno de Javier Milei declaró secreto militar una nueva adquisición de equipamiento para las Fuerzas Armadas, mediante el Decreto 1205/2026, publicado este lunes 19 de octubre en el Boletín Oficial. La disposición permite avanzar con las operaciones contractuales sin divulgar públicamente qué materiales serán comprados, quiénes serán los proveedores ni cuánto costará la operación.
La medida lleva las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, y establece un régimen de reserva para las contrataciones vinculadas con el expediente identificado por el Ministerio de Defensa.
La decisión se conoció mientras el Ejecutivo continúa con su política de reequipamiento militar y en un escenario de tensiones diplomáticas con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas.
De acuerdo con un relevamiento de contrataciones estatales, desde diciembre de 2023 hasta agosto de 2026 se destinaron US$445 millones a armamento y equipamiento militar y de seguridad. Esa cifra corresponde a operaciones acumuladas y no al monto de la nueva adquisición, cuyo valor permanece reservado.
Qué establece el decreto que declaró secreto militar la compra
El Decreto 1205/2026 determina que las operaciones contractuales necesarias para concretar las adquisiciones identificadas en el expediente EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD tendrán carácter de secreto militar.
La norma se fundamenta en la Ley de Defensa Nacional 23.554, la Ley 24.948 y el Decreto 9390/1963, que regula la clasificación de información vinculada con las actividades de defensa.
Según los considerandos oficiales, el Ministerio de Defensa identificó un proceso de adquisición cuya naturaleza, características y finalidad requieren que la información sea conocida únicamente por personas autorizadas.
El argumento presentado es que su divulgación podría comprometer la seguridad nacional y los medios de defensa del país.
La clasificación alcanza las operaciones contractuales asociadas a esa adquisición. En consecuencia, los organismos contratantes quedan exceptuados de cumplir con determinadas obligaciones de publicidad y difusión de las actuaciones del procedimiento.
La resolución también autoriza al Ministerio de Defensa, a través de la Subsecretaría de Gestión Administrativa, a realizar los actos necesarios para concretar la medida.
Qué información sobre la compra militar quedó reservada
Uno de los principales aspectos de la disposición es la ausencia de información pública sobre el contenido específico de la contratación.
El decreto no identifica el tipo de equipamiento que se busca incorporar ni precisa a cuál de las Fuerzas Armadas estará destinado.
Tampoco informa el monto de la operación, los posibles proveedores ni las condiciones comerciales bajo las cuales se realizará la adquisición.
Por ese motivo, no es posible determinar públicamente si se trata de armamento, vehículos, sistemas tecnológicos u otro tipo de equipamiento militar.
La clasificación tampoco permite establecer si la operación corresponde a una ampliación de compras anteriores o a un programa completamente nuevo.
El expediente mencionado en la norma es diferente de los utilizados en contrataciones anteriores vinculadas con los aviones de combate F-16, aunque ese dato no permite identificar el objeto de la nueva adquisición.
La reserva de información está prevista en la normativa sobre secreto militar. No implica por sí misma la existencia de irregularidades, pero limita el acceso público a los detalles de la contratación.
Cuánto gastó el Gobierno en equipamiento militar y de seguridad
La nueva medida se suma a una política de incorporación de material para las Fuerzas Armadas que incluyó aeronaves de combate, vehículos blindados, helicópteros y equipamiento logístico.
Un relevamiento de contrataciones electrónicas y acuerdos bilaterales calculó que el Estado argentino destinó US$445.026.954 a armamento, equipos militares y de seguridad entre diciembre de 2023 y agosto de 2026.
Del total registrado, aproximadamente US$381,4 millones correspondieron a las Fuerzas Armadas, mientras que otros US$63,7 millones estuvieron vinculados con el área de Seguridad.
Las operaciones se concentraron principalmente en 2024, cuando se registraron adquisiciones por US$357,8 millones.
Durante 2025, el monto se redujo a US$59,4 millones, mientras que en los primeros siete meses de 2026 alcanzó aproximadamente US$27,8 millones.
La cifra acumulada supera los US$428,7 millones registrados durante la gestión de Alberto Fernández en el mismo rubro y los US$72 millones correspondientes al gobierno de Mauricio Macri, de acuerdo con la metodología del relevamiento.
Sin embargo, estos números no deben confundirse con el costo de la adquisición declarada secreta este lunes, ya que el decreto no publica su presupuesto.
F-16, blindados y helicópteros: las principales adquisiciones
Entre las incorporaciones más importantes realizadas durante la gestión de Milei aparece la compra de 24 aviones de combate F-16 a Dinamarca, acordada en abril de 2024 por US$301,2 millones.
La operación contempla 16 aeronaves monoplaza y ocho biplaza, con un esquema de pago distribuido en cinco cuotas anuales.
Los primeros seis aviones llegaron a la Argentina en diciembre de 2025 y una segunda tanda de seis unidades arribó durante septiembre de 2026. La incorporación del resto está prevista para una etapa posterior.
A esa operación se sumó un acuerdo para adquirir ocho vehículos blindados Stryker 8x8 a Estados Unidos por aproximadamente US$20 millones, con posibilidades de ampliar el programa de incorporación.
Otro proyecto es la adquisición de helicópteros UH-60L Black Hawk provenientes de reservas estadounidenses. El programa contempla hasta 20 aeronaves, con un techo presupuestario de US$140 millones.
También se concretaron adquisiciones para la Armada, entre ellas cuatro aviones de patrulla marítima P-3 Orion a Noruega por US$60 millones.
Estas operaciones forman parte de distintos programas de reequipamiento, con etapas de contratación, financiación y entrega que no necesariamente coinciden.
La decisión se conoce en medio de las tensiones por Malvinas
La declaración de secreto militar se produjo en un escenario de nuevos cruces diplomáticos entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas y las actividades económicas desarrolladas en el Atlántico Sur.
Durante las últimas semanas, el Gobierno argentino impulsó medidas vinculadas con las empresas que operan en el archipiélago sin autorización nacional y avanzó con iniciativas relacionadas con la defensa de los intereses argentinos en la región.
Milei también anunció acciones para reforzar la presencia del país en el extremo sur y avanzar con infraestructura destinada a las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.
El Reino Unido, por su parte, mantuvo su posición sobre la administración de las islas y expresó objeciones a las medidas impulsadas por la Argentina.
Si bien la nueva adquisición se conoció durante ese escenario diplomático, el Decreto 1205/2026 no establece expresamente que la operación tenga como destino el Atlántico Sur o esté vinculada con la disputa por Malvinas.
Los proyectos militares previstos para 2027
La política de reequipamiento también aparece reflejada en el proyecto de Presupuesto 2027, que contempla autorizaciones de endeudamiento para nuevas adquisiciones destinadas a la Armada.
Entre ellas figuran US$2.300 millones para tres submarinos convencionales y otros US$1.200 millones para dos fragatas multimisión.
Estas previsiones no equivalen a contratos de compra ya concretados. Su ejecución depende de las autorizaciones correspondientes y de las condiciones de financiación que eventualmente se acuerden.
Mientras avanzan esos proyectos, el Decreto 1205/2026 habilita un nuevo procedimiento de adquisición bajo reserva. Por ahora, el Gobierno no difundió el monto, las características del equipamiento ni el proveedor de la operación, por lo que esos datos permanecen fuera del conocimiento público.