La oposicion ecuatoriana, sin norte ni consensos claros

La derrota en Ecuador del candidato correista Andres Arauz en el balotaje presidencial de febrero pasado y la centralidad que adquirio el movimiento indigena en los primeros 100 dias del Gobierno de Guillermo Lasso marcan un reordenamiento casi
Mundo28 de agosto de 2021 Agencia Télam
La derrota en Ecuador del candidato correista Andrés Arauz en el balotaje presidencial de febrero pasado y la centralidad que adquirió el movimiento indígena en los primeros 100 días del Gobierno de Guillermo Lasso marcan un reordenamiento casi obligatorio de las fuerzas opositoras, que aún no pueden definir con claridad las líneas de confrontación, a pesar de la existencia de un fuerte discurso antiliberal.
"La derrota de Arauz marcó el final de un ciclo político para el conjunto de los actores centrales. La presencia del bloque del movimiento indígena y la centralidad que adquirió es una marca de este final, en el marco, a su vez, del ascenso de un Gobierno de derechas que no ganaba desde 1998 y de un ciclo prolongado para Revolución Ciudadana (RC, correista), hoy fuera del poder", graficó a Télam Franklin Ramírez, profesor e investigador de Flacso Ecuador.
Según el académico, las elecciones de abril de 2020 marcaron un parteaguas en el mundo político que derivó en un reacomodo generalizado, con actores calibrando sus agendas frente a un Gobierno muy cauteloso.
"Arauz desapareció del juego, Correa hace cálculos de autodefensa y protección de los suyos. Parecería que RC quedó paralizada y que hay un Correa sumamente errático, quiso jugar a la gobernabilidad con Lasso y (el acuerdo en la Asamblea) se frustró horas antes de la votación que iba a consagrarla. No se escucha una voz fuerte, como la que condujo al bloque de oposición frente al Gobierno de (Lenín) Moreno", analizó Ramírez.
El Partido Social Cristiano, por su parte, que contribuyó a la victoria electoral de Lasso, quedó debilitado, sin bancada fuerte en la Asamblea tras la ruptura con el movimiento oficialista CREO.
Mientras tanto, desde la sociedad civil, gana fuerza el sector más organizado del país, el movimiento indígena.
Por un lado, Leónidas Iza asumió el mes pasado la presidente de la Conaie, la confederación más importante y combativa, y marcó un quiebre respecto del discurso beligerante sobre el congelamiento del precio de combustible previo a convertirse en dirigente nacional.
"Una vez que Iza asume la Conaie, deja de ser un dirigente provincial, para jugar con mucha fuerza la unidad y recomponer las relaciones con Pachakutik (PK, brazo político del movimiento). Intenta representar a un movimiento muy heterogéneo con sectores que llamaron a votar a Lasso", describió el académico.
El PK, que pareciera estar realineándose, tiene la presidencia de la Asamblea, pero eso, por lo pronto, no implicó una agenda legislativa más progresista.
Además, la posibilidad de un acercamiento entre el colectivo indígena y la correista RC no es improbable, aunque parece en estos momentos no ser una prioridad.
Desde uno y otro lado del espectro político se reconoce que existe una importante división interna en el movimiento indígena, no solo en relación a su posición frente al Gobierno de Lasso, sino también ante su anterior rival con el que ahora comparte el sector opositor, el correismo
Para Gabriela Calderón de Burgos, politóloga e investigadora del Cato Institute, las "facciones dentro del movimiento indígena permitieron que (el expresidente Rafael) Correa se sostenga tanto tiempo". Sin embargo, destacó un cambio en la actualidad: "Hace 15 años era imposible encontrar un líder indígena de la importancia de Yaku Pérez hablando favorablemente de un tratado de libre comercio".
Pérez, excandidato presidencial del PK, dejó el partido tras salir tercero en las elecciones, muy pegado a Lasso, y presentó su nuevo movimiento político, Somos Agua.
En este escenario fracturado, Ramírez sostiene que "Iza bajó el discurso de confrontación con RC, aunque otros sectores mantienen la polarización" con el Gobierno, lo que no permite descartar que en caso de anuncios de reformas de seguridad social o flexibilización laboral "se generen articulaciones sociales que activen movilizaciones en los próximos meses". (Télam)
Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al Resumen diario de Noticias DESTACADAS. Es exclusivo y limitado