Septiembre queda lejos: un sector de la UCR redobla la presión para adelantar las internas

Con la conducción partidaria aún en manos de un esquema de contingencia, intendentes y legisladores reclamaron acelerar el calendario para definir autoridades antes de mitad de año y encarar con margen político la reorganización del partido de cara a 2027.

PolíticaEl lunesMariana PortillaMariana Portilla
UCR Radicalismo Bonaerense (1)
El radicalismo bonaerense se reunió en Mar del Plata.

El encuentro de la Unión Cívica Radical bonaerense en Mar del Plata tuvo un objetivo político concreto: acelerar la salida de la conducción en contingencia y adelantar las elecciones internas del partido. Bajo el liderazgo del senador nacional Maximiliano Abad, el sector mayoritario del radicalismo provincial buscó enviar una señal clara hacia adentro de la UCR: septiembre es una fecha tardía para un partido que necesita definiciones urgentes si pretende llegar ordenado y competitivo a 2027.

Con el Club Talleres como escenario, la dirigencia radical volvió a poner sobre la mesa la discusión por el calendario partidario, en un contexto marcado por la judicialización de la interna de 2024, la pérdida de representación institucional y la fragmentación electoral que dejó al partido con menos bancas y menos intendencias en la provincia de Buenos Aires.

En ese marco, la propuesta de adelantar los comicios a mayo o comienzos de junio apareció como el primer paso para normalizar el funcionamiento del partido y reconstruir liderazgo político.

 UCR Radicalismo bonaerense

La foto política del encuentro no fue casual. En primera fila se ubicaron siete de los 27 intendentes radicales bonaerenses, en su mayoría de la Quinta sección electoral: Emilio Cordonnier (Ayacucho), Esteban Reino (Balcarce), Osvaldo Dinápoli (General Belgrano), Nahuel Guardia (General Lavalle), Pablo Barrena (Lobería), Myriam Mongay (Lezama) y Érica Revilla (General Arenales). A ellos se sumaron legisladores nacionales y provinciales, como Karina Banfi y Diego Garciarena.

También tuvieron un rol destacado dirigentes históricos del partido, como el exvicegobernador Daniel Salvador y el exintendente de San Isidro Gustavo Posse, en una postal que buscó mostrar volumen político y cierto reordenamiento interno tras meses de tensiones.

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Las ausencias, sin embargo, hablaron por sí solas. No hubo representación visible del sector que conduce Miguel Fernández, actual presidente del Comité Provincia en contingencia, ni del espacio Evolución que responde a Martín Lousteau, lo que dejó en evidencia que la interna radical sigue abierta y lejos de una síntesis definitiva.

Miguel Fernández y Maxi AbadMiguel Fernández junto a Maximiliano Abad. 

 

En su discurso de cierre, Abad fue explícito. Reclamó “un partido valiente, capaz y lúcido”, con vocación de poder y liderazgo claro, y dejó en claro que la normalización institucional no puede seguir postergándose. El planteo central fue político antes que reglamentario: sin autoridades legitimadas y sin un calendario acelerado, la UCR corre el riesgo de volver a quedar atrapada en discusiones internas mientras el escenario electoral se redefine.

Desde el abadismo confiaron a GRUPOLAPROVINCIA.COM que, si se mantiene el cronograma actual, "el radicalismo recién estaría en condiciones de discutir candidaturas provinciales y municipales en el último trimestre del año", un plazo considerado incompatible con la necesidad de reconstrucción tras el mal desempeño electoral reciente.

"Coincidimos en la necesidad de trabajar y militar en cada uno de los distritos por un partido moderno, que esté a la altura de lo que nuestras ciudades, la provincia y el país demandan”, señaló a este medio una dirigente radical de fuerte peso territorial. 

En ese sentido, remarcó que el objetivo es construir "una fuerza competitiva, una verdadera alternativa, preparada para gobernar”. "Tenemos historia, estructura partidaria y capacidad para hacerlo. Y tenemos un líder que puede volver a sentar a nuestros máximos dirigentes en las mesas de discusión política al momento de protagonizar, establecer y efectivizar acuerdos y alianzas con sectores afines de cara a 2027. Y ese líder es Maximiliano Abad”, concluyó.

Mar del Plata, ¿kilómetro cero?

El encuentro dejó una señal inequívoca: una parte sustancial de la UCR bonaerense quiere cerrar cuanto antes la etapa de excepcionalidad institucional y recuperar iniciativa política. El adelantamiento de las internas, la apelación a la territorialidad y la idea de construir un frente político amplio aparecen como los primeros pasos de una estrategia que apunta a reposicionar al radicalismo frente al peronismo bonaerense.

Mar del Plata no resolvió la interna, pero sí ordenó un discurso y explicitó una urgencia. De cara a 2027, el partido centenario enfrenta un dilema conocido: convertir su historia y su estructura en una alternativa competitiva o seguir atrapado en disputas que lo alejan de la sociedad. El mensaje del encuentro fue claro: el tiempo para decidir ese rumbo ya empezó a correr.

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