El lavarropas es uno de los electrodomésticos más usados y más útiles de nuestro hogar, ya que nos ayuda a lavar y cuidar nuestra ropa. Sin embargo, muchas veces no le damos la limpieza y el mantenimiento que necesita, y esto puede afectar su funcionamiento y su durabilidad.
A pesar de que su función es, justamente, remover la suciedad de la ropa, el propio aparato puede acumular suciedad, en forma de restos de jabón, moho y hongos, que pueden dañar sus piezas, manchar nuestra ropa y generar malos olores.
Por eso, es importante limpiar el lavarropas periódicamente, para evitar estos problemas y alargar su vida útil.

En una nota anterior te explicábamos cómo podés limpiar tu colchón. En esta ocasión, GRUPOLAPROVINCIA.COM te enseña a limpiar tu lavarropas, con consejos y trucos para hacerlo de forma fácil y efectiva.
Qué necesitás para limpiar un lavarropas
Para limpiar un lavarropas, vas a necesitar los siguientes elementos:
– Un paño o una esponja
– Un cepillo de dientes u otro cepillo pequeño
– Un balde o una botella con agua
– Vinagre blanco o un producto específico para lavarropas
– Bicarbonato de sodio o un limón
– Detergente neutro o jabón líquido
Cómo limpiar un lavarropas paso a paso
Para limpiar un lavarropas, seguí estos pasos:
– Vaciá el lavarropas, quitando toda la ropa y los objetos que puedan haber quedado dentro. También sacá el cajón o el compartimento donde se ponen el jabón y el suavizante, y lavalo con agua y detergente, usando el cepillo de dientes para quitar los restos de producto. Secalo bien y volvelo a colocar.

– Llená el balde o la botella con agua y vinagre blanco, o usá un producto específico para lavarropas, y vertelo en el tambor del lavarropas. Poné el lavarropas en marcha, con un programa de lavado largo y con la temperatura más alta posible. Esto ayudará a desinfectar y descalcificar el lavarropas, eliminando las bacterias, el moho y los malos olores.
– Cuando termine el ciclo de lavado, abrí la puerta del lavarropas y dejalo ventilar durante unas horas. Luego, pasá un paño o una esponja humedecida con agua y vinagre blanco, o con agua y bicarbonato de sodio, o con agua y limón, por todo el interior del lavarropas, incluyendo el tambor, la goma y la puerta. Secá todo bien con un paño seco o una toalla.

– Limpiá el exterior del lavarropas, usando un paño o una esponja humedecida con agua y detergente neutro, o con agua y jabón líquido. Frotá con cuidado las partes metálicas, plásticas y de vidrio, y secá todo bien con un paño seco o una toalla.
– Limpiá el filtro, que es una pieza que se encuentra en la parte inferior o trasera del lavarropas, y que sirve para evitar que se obstruya el desagüe. Para limpiarlo, tené a mano un recipiente para recoger el agua que pueda salir, y seguí las instrucciones del manual del lavarropas. Generalmente, se trata de abrir la tapa del filtro, sacarlo, limpiarlo con agua y detergente, y volverlo a colocar.
Consejos para limpiar y cuidar tu lavarropas
Para que tu lavarropas te dure más tiempo y te brinde un mejor servicio, tené en cuenta estos consejos:
– Limpiá tu lavarropas al menos una vez al mes, o cada 15 días si lo usás mucho o si vivís en una zona con agua dura.

– Usá la cantidad adecuada de jabón y de suavizante, para evitar que se acumulen en el lavarropas y lo ensucien. También podés usar productos ecológicos o caseros, que son más naturales y menos agresivos.
– Dejá la puerta y el cajón del lavarropas abiertos después de cada uso, para que se sequen y se ventilen, y para evitar la humedad y el moho.
– No sobrecargues el lavarropas, para que la ropa se lave mejor y para que no se fuercen el motor y las piezas. Seguí las indicaciones del manual del lavarropas sobre la capacidad y el peso de la carga.
– No dejes la ropa mojada dentro del lavarropas, para que no se arrugue y no se manche. Sacá la ropa y tendela o secala lo antes posible.















