Crece la presión sindical para reabrir paritarias en la Provincia
La presión sindical volvió a escalar en la provincia de Buenos Aires. Docentes, judiciales y estatales bonaerenses activaron en los últimos días una ofensiva conjunta para exigirle al gobierno de Axel Kicillof la reapertura inmediata de las paritarias, en un contexto atravesado por la inflación y la pérdida sostenida del poder adquisitivo. Los reclamos se acumulan en el Ministerio de Trabajo provincial y apuntan a cerrar la pauta salarial 2025, además de abrir formalmente la discusión del período siguiente.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) se sumó al pedido que ya habían realizado otros gremios estatales y judiciales. A través de una nota formal presentada ante la cartera laboral, el espacio que agrupa a SUTEBA, UDOCBA, FEB, AMET y SADOP dejó constancia de que no da por cerrada la negociación salarial del año pasado.
“El FUDB deja constancia de que no considera cerrada la discusión salarial 2025 y reafirma su compromiso con la defensa de los derechos de las y los docentes”, señalaron en el documento. En el mismo texto exigieron “la continuidad de la paritaria salarial docente, en virtud de la pérdida del poder adquisitivo que atraviesan las y los trabajadores de la educación y la necesidad de garantizar condiciones laborales y salariales dignas”.
Docentes en alerta y reclamo al Ejecutivo
Desde el frente docente remarcaron su “voluntad de diálogo y negociación”, aunque advirtieron que mantendrán una postura firme para reclamar “medidas urgentes que aseguren justicia social y equidad” para el sector. Además, apuntaron directamente contra el Gobierno nacional, al sostener que “las políticas del Gobierno nacional son el principal motivo de esta situación” y que “el desfinanciamiento de partidas para la Educación profundiza la erosión del salario docente”.
El planteo no es aislado. En paralelo, los gremios estatales y judiciales bonaerenses vienen elevando reclamos similares ante la falta de convocatoria oficial, pese a compromisos previos asumidos por el Ejecutivo provincial.
Estatales y judiciales apuran definiciones
La Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) fue el primer sindicato en exigir formalmente la reapertura de las paritarias para los trabajadores comprendidos en la Ley N°10.430. Luego se sumaron la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la provincia de Buenos Aires (Fegeppba) y la Asociación Judicial Bonaerense (AJB).
Desde Fegeppba recordaron que en la reunión del 22 de diciembre con el gobernador Axel Kicillof hubo un compromiso de convocar a los gremios durante la primera semana de enero. “Nos encontramos promediando el mes de enero sin que se haya concretado el llamado”, advirtieron.
En un comunicado, los estatales reclamaron “con carácter de urgente” la convocatoria a la mesa paritaria para “dar continuidad a la paritaria 2025” e incorporar “los índices de inflación que continúan impactando de manera negativa en el poder adquisitivo”.
La AJB, conducida por Hugo Russo, también elevó un pedido al Ministerio de Trabajo bonaerense. “Tras la última reunión, realizada el 23 de diciembre, el gremio quedó a la espera de una nueva convocatoria que debía ser cursada en estos primeros días de enero, pero que todavía no se concretó”, indicaron.
El sindicato remarcó que el “avance sostenido de la inflación impacta de manera directa y severa en los salarios” y reclamó discutir además la agenda sectorial, como empleo público, carrera judicial, condiciones de trabajo y el Instituto de Previsión Social.
El último aumento y la tensión salarial
El último acuerdo salarial para docentes, estatales y judiciales bonaerenses se cerró en agosto: un incremento del 5% en dos tramos, con un 2,5% en agosto y otro 2,5% en octubre. Así, el aumento acumulado en 2025 alcanzó el 25,9%, un porcentaje que los gremios consideran insuficiente frente a una inflación anual que, según estimaciones privadas citadas por los sindicatos, rondaría el 31%.
En términos concretos, un maestro de Grado Inicial pasó a cobrar $713.217 en octubre, unos $43.000 más que en agosto. Un profesor con 20 módulos alcanzó los $927.518, mientras que un maestro de Grado con quinta hora llegó a $900.672. Con estos números sobre la mesa, la presión sindical crece y el gobierno provincial enfrenta un frente gremial cada vez más compacto.