La CGT prepara un índice propio de inflación y endurece su postura contra la reforma laboral
Tras el escándalo del INDEC, la CGT mueve fichas: índice alternativo, presión al Congreso y advertencia al Gobierno. El conflicto escala.
La Confederación General del Trabajo (CGT) avanza en la elaboración de un índice propio de inflación, con el objetivo de cuestionar la credibilidad de los datos oficiales y reforzar su estrategia de rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional. La iniciativa se da en un contexto de creciente tensión política y sindical, mientras la central obrera intensifica contactos y advierte que no permanecerá inmóvil ante un eventual avance legislativo.
Un índice para disputar la credibilidad del INDEC
La confirmación llegó por boca de Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, quien en declaraciones radiales fue tajante al poner en duda los números oficiales. “Después del escándalo del INDEC, ¿quién puede creer en el próximo índice inflacionario?”, planteó el dirigente.
Según explicó, la central sindical trabaja en la construcción de “un índice serio y respaldado”, que refleje el impacto real de los aumentos de precios sobre el consumo cotidiano. En ese sentido, apuntó directamente a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
“Muchos confiaron en los datos oficiales y terminaron perdiendo salario real, sobre todo los que quedaron por debajo de la inflación que se siente en la góndola”, sostuvo.
Rechazo frontal a la reforma laboral del Gobierno
En paralelo, Jerónimo ratificó el rechazo absoluto de la CGT al proyecto de reforma laboral que se discute en el Congreso. “Queremos generar conciencia en senadores y senadoras de que esto no es ninguna modernización, sino un proyecto redactado maliciosamente”, afirmó.
El dirigente fue categórico al marcar un límite político y sindical: “No vamos a permitir que se avasallen los derechos de los trabajadores”, subrayó, dejando en claro que la central obrera considera la iniciativa oficial como una amenaza directa a las conquistas laborales.
Dudas sobre los votos y advertencia al oficialismo
Desde la CGT también pusieron en duda el optimismo del Gobierno respecto del respaldo parlamentario. Jerónimo recordó antecedentes recientes para relativizar las expectativas oficiales. “Veremos si es como cree Bullrich. Dicen que tienen los votos, eso ya pasó en diciembre y no se dio”, señaló, en alusión a intentos previos que no lograron avanzar en el Congreso.
La central sindical, en ese marco, prepara una respuesta gremial ante un eventual tratamiento del proyecto, con definiciones que podrían conocerse en los próximos días.
Contactos políticos y mensajes a los gobernadores
La estrategia de la CGT incluye contactos con gobernadores y referentes provinciales, aunque no sin dificultades. Jerónimo confirmó la postergación de encuentros clave. “Se cayó la reunión con Llaryora y Pullaro, la postergaron. Queremos creer que fue por temas de agenda y no porque alguien los haya querido persuadir”, deslizó.
De todos modos, recordó que en reuniones previas ambos mandatarios habían coincidido en un punto central: “Los derechos colectivos e individuales no se pueden avasallar”.
El costo político de acompañar la reforma
El cosecretario general de la CGT también dejó una advertencia directa a la dirigencia política que evalúa respaldar la iniciativa oficial. “Las convicciones de nuestros políticos a veces cambian, pero la gente no se va a olvidar de cómo actúe cada uno”, remarcó.
Y agregó: “Esperamos que no le den la espalda a los trabajadores de sus provincias”, en un mensaje que apunta tanto al Congreso como a los gobiernos provinciales.
Diálogo con empresarios y críticas al modelo económico
La central obrera también mantuvo conversaciones con cámaras empresariales, que, según Jerónimo, expresaron “rechazo y repudio” al proyecto laboral. “Este Gobierno quiere encumbrarlo como un triunfo, pero cierran empresas y se pierden puestos de trabajo todos los días”, advirtió.
En esa línea, sostuvo que la competitividad no se logra ajustando derechos laborales: “Las empresas son competitivas cuando pueden producir y vender, no cuando se recortan derechos”, afirmó.
Definiciones inminentes y mensaje interno
De cara a los próximos días, la CGT anticipó que habrá definiciones concretas. “El viernes vamos a reunirnos y seguro de ahí va a salir algo. La decisión que se tome en esa mesa se va a comunicar”, adelantó Jerónimo.
El dirigente cerró con una advertencia clara: “De brazos cruzados no nos vamos a quedar”.
Finalmente, Jerónimo reconoció la existencia de matices dentro de la central sindical, aunque descartó que eso debilite la posición general. “En la CGT conviven distintos matices y expresiones. Vamos a dar la discusión y la pelea que hay que darle a este proyecto de ley”, concluyó.
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