Encuesta explosiva: la AFA bajo sospecha entre todas las hinchadas
Una encuesta nacional de opinión pública realizada por la consultora Isasi / Burdman entre el 11 y el 18 de febrero sobre 2.076 casos reveló un dato contundente: la mayoría de los hinchas del fútbol argentino percibe favoritismos en arbitrajes y en la organización de los torneos, poniendo en jaque la legitimidad de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y del sistema competitivo del deporte más popular del país.
Arbitrajes y VAR: el foco de la desconfianza
El 57% del total de los consultados –y el 65% entre quienes se consideran hinchas– cree que los arbitrajes favorecen a clubes cercanos a la conducción de la AFA.
La percepción es transversal: el 59% de los hinchas de Boca piensa que existen “arreglos” en el juego, cifra que asciende al 62% entre los simpatizantes de River y al 84% entre los hinchas de equipos del interior y clubes más chicos. Apenas un 10% manifestó desacuerdo, mientras que el resto se ubicó en posiciones intermedias o sin opinión definida.
El VAR, que había llegado con la promesa de aportar transparencia, hoy se percibe como un instrumento que tecnifica la desconfianza. Las demoras en revisiones, el trazado de líneas en offsides y criterios dispares según el partido alimentan la sensación de que las decisiones no son neutrales, sino direccionadas.
Fixtures y reglas: todos sienten perjuicio
La encuesta también expuso que el 53% de los encuestados considera que la confección de fixtures y grupos beneficia a determinados clubes, porcentaje que sube al 59% entre quienes se declaran hinchas. Entre equipos del interior y clubes más chicos, la percepción de ventaja estructural alcanza el 67%.
Lo paradójico es que ningún sector se siente beneficiado: mientras los hinchas del interior perciben privilegios históricos para los grandes, seguidores de Boca y River creen que los clubes cercanos a la dirigencia actual son los favorecidos.
El Torneo Apertura 2026, que comenzó el 22 de enero con 30 equipos divididos en dos zonas y un formato con playoffs de eliminación directa, tampoco contribuye a calmar la polémica. Cambios reiterados en reglamentos de descensos y clasificaciones refuerzan la idea de improvisación y alimentan la sospecha sobre la equidad del campeonato.
Crisis institucional y tensiones políticas
El clima de desconfianza se profundiza en un contexto marcado por la disputa abierta entre la AFA y el Gobierno de Javier Milei. Investigaciones de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) sobre dirigentes de la entidad, incluyendo al presidente Claudio “Chiqui” Tapia y al tesorero Pablo Toviggino, por presuntas irregularidades impositivas, suman tensión al escenario deportivo.
La permanencia de clubes como Barracas Central, presidido por Matías Tapia, hijo de “Chiqui”, y Deportivo Riestra en la máxima categoría, acompañada por polémicas arbitrales y decisiones del VAR discutidas, se convirtió en un símbolo del llamado “caballo del comisario”.
A esta crisis se suma el anuncio de un paro total de actividades de los clubes para el fin de semana del 5 al 8 de marzo, medida que amenaza con paralizar todas las categorías. Desde el oficialismo se impulsa la apertura hacia las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), mientras la conducción de la AFA denuncia una ofensiva política y judicial orientada a forzar la privatización de los clubes.
El estudio, realizado bajo modalidad online (CAWI) y ponderado según región, sexo, edad y voto en las elecciones legislativas de 2025, deja en evidencia que la crisis del fútbol argentino dejó de ser un problema exclusivo de dirigentes y tribunales. Hoy, la percepción de injusticia deportiva atraviesa a todas las hinchadas y regiones, consolidando un clima de desconfianza generalizada y cuestionando la legitimidad de todo el sistema competitivo.