El costo de salir de la OMS: desde Buenos Aires advierten que la decisión deja al país “en una vulnerabilidad sanitaria crítica”
La decisión del gobierno de Javier Milei de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud ya genera un efecto inmediato en el sistema sanitario: rechazo generalizado de la comunidad médica, advertencias sobre riesgos concretos y un endurecimiento del discurso político en la provincia de Buenos Aires, donde el tema se interpreta como un giro ideológico con consecuencias prácticas.
Un sistema sanitario en alerta por pérdida de cooperación
El Consejo Superior del Colegio de Médicos bonaerense fue categórico al calificar la medida como “desacertada, extemporánea y peligrosa para los intereses de la salud pública de todos los argentinos”. Bajo el título “La salud en peligro”, el documento plantea un punto central: la medicina moderna no funciona en aislamiento.
“La salud es un fenómeno global que requiere cooperación técnica, estándares unificados y vigilancia epidemiológica constante”, señalaron, marcando un contraste directo con la lógica de repliegue internacional que impulsa la Casa Rosada.
El eje de la preocupación está en la pérdida de herramientas clave. Según advirtieron, la salida de la OMS “sitúa al país en una posición de vulnerabilidad sanitaria crítica”, en especial por la desconexión de sistemas de alerta temprana frente a brotes infecciosos o nuevas variantes virales.
En esa línea, remarcaron que el organismo internacional actúa como “centro neurálgico” de monitoreo global. Sin ese acceso directo, sostienen, la capacidad de reacción del país ante emergencias sanitarias podría demorarse de manera significativa.
El impacto no se limita a lo epidemiológico. También aparece una dimensión económica: la posible pérdida de acceso a fondos rotatorios que permiten adquirir medicamentos y vacunas a precios regulados. Esto, según el Colegio, podría traducirse en mayores costos tanto para el Estado como para los pacientes, con impacto directo en la disponibilidad de tratamientos esenciales.
Kreplak y la Provincia endurecen el discurso
Desde el gobierno bonaerense, el ministro de Salud Nicolás Kreplak fue aún más contundente. Definió la medida como “un retroceso gigantesco e inconsulto” y apuntó directamente contra la falta de diálogo federal.
“No se trabajó con ninguna de las provincias, no se discutió con nadie porque nadie de los que nos dedicamos a la salud creemos que irse de la OMS es una solución”, afirmó.
Kreplak también cuestionó los argumentos oficiales, especialmente la idea de que la OMS condiciona decisiones soberanas. “Decidieron salirse de la OMS basándose en mentiras”, lanzó, y explicó que el organismo “es el principal espacio de cooperación técnica internacional para el avance de la ciencia, de la epidemiología y la salud pública”.
El funcionario de Axel Kicillof planteó además un escenario concreto: “Hoy Argentina es un país más vulnerable a problemas, a epidemias, que tiene más posibilidades de entrar en atrasos dentro de los avances tecnológicos en materia de salud”.
En ese contexto, aseguró que la Provincia mantendrá vínculos internacionales por fuera de la decisión nacional: “Vamos a seguir trabajando en la cooperación internacional para tratar de cuidar a nuestro pueblo”.
El trasfondo político y el argumento de la soberanía
La salida de la OMS se formalizó esta semana, al cumplirse un año de la notificación inicial realizada en febrero de 2025. El canciller Pablo Quirno confirmó la medida, que había sido anunciada en su momento por el entonces vocero Manuel Adorni.
Desde el oficialismo libertario sostienen que la OMS “falló en su mayor prueba de fuego” durante la pandemia de COVID-19 y cuestionan su rol en la promoción de cuarentenas. Milei llegó a calificar esas políticas como “cuarentena cavernícola”, en una crítica que se alinea con la postura adoptada por Donald Trump en su regreso a la Casa Blanca.
Sin embargo, distintos sectores sanitarios y políticos refutan esa mirada. Recuerdan que la OMS no tiene capacidad de imponer medidas a los Estados, sino que emite recomendaciones no vinculantes, y advierten que el argumento de la soberanía se construye sobre interpretaciones erróneas.
El Colegio de Médicos bonaerense fue explícito en ese punto: “La soberanía se fortalece con participación en las mesas de decisión global, no abandonándolas”. Además, alertaron que el aislamiento podría derivar en acuerdos bilaterales condicionados por intereses externos, reduciendo el margen de autonomía real.
En el plano político, el diputado nacional Jorge Taiana reforzó las críticas: “Retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud pone en riesgo la salud pública y nos coloca en una situación de vulnerabilidad sanitaria”. Y agregó: “Como advierten los colegios médicos, la salud es un fenómeno global que requiere cooperación y respuestas coordinadas”.