“Massa no se equivocó”: el mensaje que agita al PJ bonaerense rumbo al 2027
Sergio Massa empezó a recuperar centralidad en una discusión que ya tiene nombres, tensiones y territorio: la sucesión política en la provincia de Buenos Aires y el armado nacional rumbo a 2027.
En ese escenario, las declaraciones del senador provincial Sergio Berni funcionaron como una señal política hacia adentro del oficialismo bonaerense. El exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires definió a Massa como “una de las personas más brillantes que tiene la política argentina”, reivindicó su desempeño en el debate presidencial de 2023 frente a Javier Milei y pidió verlo nuevamente como candidato.
El mensaje no cayó en el vacío. Llegó en medio de una interna peronista atravesada por la convivencia cada vez más tirante entre el axelismo, el kirchnerismo, el massismo y otros sectores que buscan acomodarse antes de que la campaña empiece formalmente. En la Provincia, donde se concentra el principal caudal electoral del país, cada gesto pesa. Y cada foto, también.
Massa viene de varios meses de bajo perfil, pero nunca dejó de recibir intendentes, legisladores y referentes territoriales en sus oficinas de Avenida Libertador. En las últimas semanas, tal como reflejó GRUPOLAPROVINCIA.COM, el Frente Renovador habilitó la difusión de imágenes de esas reuniones, una decisión que en la política bonaerense se leyó como algo más que un gesto de cortesía.
Por allí pasaron, entre otros, el intendente de Roque Pérez, Maximiliano Sciaini, concejales de Lincoln y dirigentes del interior bonaerense junto a Alexis Guerrera, vicepresidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires y uno de los hombres de mayor confianza del massismo para la articulación territorial.
La jugada tiene varias capas. Por un lado, vuelve a mostrar a Massa activo en el armado político. Por otro, les da volumen a dirigentes locales que el Frente Renovador empieza a perfilar para 2027. En municipios donde el massismo gobierna, la prioridad es retener poder. En distritos administrados por otros espacios, el objetivo es plantar candidatos competitivos.
El Frente Renovador gobierna 17 municipios bonaerenses y asegura tener dirigentes con proyección en decenas de distritos. Esa estructura, que muchas veces aparece menos ruidosa que otras tribus del peronismo, es una de las razones por las que Massa sigue siendo un actor difícil de esquivar en cualquier discusión de poder dentro del PJ provincial.
El elogio que incomoda en medio del armado
Berni, senador provincial y jefe del bloque de Fuerza Patria en la Cámara alta bonaerense, volvió a ubicar a Massa en el centro de la escena. En una entrevista con News Digitales, aseguró que el exministro de Economía fue “un adelantado” durante el debate presidencial que protagonizó con Milei en 2023.
“Massa anunció todo esto que iba a pasar y está pasando, lamentablemente. A todos nos hubiera gustado que Massa se haya equivocado, pero lamentablemente no se equivocó y hoy estamos pagando las secuelas de este gobierno”, sostuvo el legislador bonaerense.
La frase apuntó a la situación económica y social bajo la administración nacional de Javier Milei, pero también tuvo lectura interna. Berni no solo defendió el diagnóstico que Massa había hecho durante la campaña presidencial. También pidió que el dirigente de Tigre vuelva a competir.
“Ojalá tome el impulso necesario, ojalá se defina a participar. Me parece un actor muy importante en la política y ojalá que lo podamos ver también como candidato”, planteó.
Aunque no precisó para qué cargo, sus palabras volvieron a alimentar una pregunta que atraviesa al peronismo: si Massa jugará en la provincia de Buenos Aires, si buscará una nueva oportunidad presidencial o si apostará a un rol de articulador entre sectores enfrentados.
Kicillof, el peronismo y la pelea por la identidad
La discusión por Massa aparece mientras Axel Kicillof intenta consolidar su propio dispositivo político. El gobernador bonaerense avanza con el Movimiento Derecho al Futuro y es mencionado por distintos sectores como una de las figuras con proyección nacional para 2027.
Sin embargo, dentro del peronismo no todos miran ese armado del mismo modo. Berni fue uno de los dirigentes que condicionó su respaldo al mandatario provincial y puso el foco en qué identidad buscará representar el gobernador si finalmente decide dar un salto nacional.
“Mi apoyo estará en lo que haga Kicillof, si sea candidato o no. Después estará en qué es lo que buscará representar: si representa al peronismo o si representa a la izquierda progresista albertista”, cuestionó el senador bonaerense, en una frase dirigida al corazón de la interna oficialista.
La definición expuso una tensión que viene creciendo desde hace meses. Para un sector del peronismo tradicional y del kirchnerismo más duro, Kicillof debe ordenar su proyecto bajo una conducción más clara del PJ. Para el axelismo, en cambio, el gobernador necesita construir una identidad propia, ampliar su volumen político y no quedar atrapado en las disputas de aparato.
En ese tironeo, Massa aparece como una figura con diálogo con distintos campamentos. En su entorno lo describen como un dirigente capaz de hablar con Kicillof, con referentes del kirchnerismo y con intendentes que necesitan certezas electorales antes de definir su estrategia local.