El consumo no repunta: los datos que golpean a supermercados y shoppings
El consumo volvió a mostrar señales de debilidad en abril y cerró otro mes con caídas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras. Los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos reflejaron que la recuperación del mercado interno sigue sin consolidarse, pese a algunos repuntes mensuales puntuales.
En supermercados, las ventas a precios constantes retrocedieron 3,7% frente al mismo mes del año pasado. En el acumulado de enero a abril, la baja fue del 3,3% respecto de igual período de 2025. La medición desestacionalizada mostró una mejora mensual del 0,8%, aunque todavía insuficiente para revertir la pérdida interanual.
El desempeño de los autoservicios mayoristas también fue negativo. En abril, las ventas bajaron 5% interanual y acumularon una caída del 3,2% en el primer cuatrimestre. Frente a marzo, el indicador desestacionalizado marcó una contracción del 1,1%.
Los centros de compras registraron el retroceso más fuerte del período. Las ventas a precios constantes se redujeron 5,9% en comparación con abril de 2025 y acumularon una baja del 5,7% entre enero y abril. En la comparación mensual desestacionalizada, el indicador también mostró una caída.
Los números vuelven a poner en evidencia que la desaceleración de la inflación no alcanza, por sí sola, para recomponer el poder de compra de los hogares. La pérdida de ingresos reales, la cautela en el gasto y el endeudamiento de las familias siguen limitando la demanda, especialmente en los rubros vinculados al consumo no esencial.
Los shoppings, los más golpeados
El desempeño de los centros de compras mostró con claridad el impacto sobre los bienes más asociados al gasto discrecional. En abril, las ventas totales a precios corrientes alcanzaron los $560.964 millones, con una suba nominal del 12,6% interanual. Sin embargo, al medir el movimiento a precios constantes, el resultado fue negativo.
La indumentaria, el calzado y la marroquinería continuaron como el principal rubro dentro de los shoppings, con la mayor participación sobre el total. También tuvieron peso los patios de comidas y kioscos, aunque el volumen general de operaciones volvió a quedar por debajo del año pasado.
El contraste entre facturación nominal y caída real resume el problema central del consumo: se gasta más dinero, pero se compra menos volumen. Esa dinámica se repite en distintos canales comerciales y muestra que la mejora de algunos indicadores macroeconómicos todavía no se traduce en una recuperación sostenida para los hogares.
Supermercados y mayoristas, con ventas reales en baja
En supermercados, la facturación alcanzó los $2,4 billones durante abril, con una suba nominal del 21,5% interanual. Entre los rubros con mayores aumentos aparecieron carnes, alimentos preparados y rotisería, y artículos de limpieza y perfumería.
En los autoservicios mayoristas, las ventas a precios corrientes llegaron a $359.384 millones, con una mejora nominal del 19,7% frente a abril de 2025. También allí se destacaron carnes, lácteos y almacén, aunque el resultado real volvió a ser negativo.
El canal mayorista suele funcionar como una alternativa para hogares que buscan mejores precios o compras de mayor volumen. Por eso, su caída interanual refuerza la señal de deterioro en la capacidad de consumo, incluso en espacios asociados al ahorro.
Cambios en la forma de pagar
Los informes también mostraron transformaciones en los medios de pago. En supermercados, las tarjetas de crédito concentraron el 42,5% de las operaciones, mientras que otros medios de pago, como billeteras virtuales y códigos QR, alcanzaron el 15,1% y mostraron el mayor crecimiento interanual.
En mayoristas, los pagos mediante billeteras virtuales, QR y otros instrumentos representaron el 32,1% del total. En cambio, las compras con tarjeta de débito fueron el único medio de pago con desempeño negativo dentro de ese canal.
La expansión de medios digitales y crédito convive con un escenario de consumo frágil. Aunque las familias mantienen parte de sus compras, el volumen vendido sigue por debajo del año pasado y la demanda continúa condicionada por el ingreso disponible.
Una recuperación que todavía no llega al bolsillo
El panorama de abril dejó una señal clara: el consumo masivo todavía no logra despegar. Supermercados, mayoristas y shoppings cerraron el mes con caídas interanuales, mientras el acumulado del año confirmó retrocesos en los principales canales comerciales.
La situación también se refleja en las expectativas empresarias. Dentro del sector, la falta de demanda aparece como uno de los principales obstáculos para expandir la actividad, en un contexto en el que la mayoría de las firmas no espera cambios significativos en el corto plazo.
Con estos datos, el mercado interno sigue atravesando una recuperación irregular. La mejora mensual en supermercados no alcanza para compensar la caída acumulada, y los retrocesos en mayoristas y centros de compras muestran que el bolsillo de los consumidores continúa bajo presión.