“Se autopercibe bonaerense”: Bianco incendió el debut de Santilli y agitó la interna libertaria por Adorni
El desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete no tuvo luna de miel con la provincia de Buenos Aires. A menos de 24 horas de confirmada su designación como reemplazante de Manuel Adorni, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, salió a fijar posición: le reclamó una reunión, le recordó los pedidos sin respuesta durante su paso por el Ministerio del Interior y volvió a poner sobre la mesa la deuda que la administración de Javier Milei mantiene con el distrito que gobierna Axel Kicillof.
El planteo tuvo dos registros. Por un lado, una nota institucional, con felicitación incluida y pedido formal para recibir a una delegación bonaerense. Por el otro, una lectura política mucho más dura sobre el rol que Santilli tuvo hasta ahora frente a la Provincia.
Según contó Bianco en conferencia de prensa en Gobernación, el domingo por la noche le envió un mensaje al flamante funcionario nacional para expresarle sus “mejores deseos” y solicitarle una instancia de trabajo conjunto “con motivo de repasar las necesidades de nuestra provincia y establecer un plan de trabajo conjunto con el gobierno nacional”.
Reclamo por fondos y obras paralizadas
El núcleo del planteo bonaerense es económico e institucional. Bianco volvió a denunciar que la deuda de Nación con la provincia de Buenos Aires asciende a 17,8 billones de pesos y que el impacto total del ajuste nacional trepa a 26,7 billones, si se suman recortes de fondos, transferencias discontinuadas y obra pública paralizada.
La Provincia también reclama por las obras financiadas por el Gobierno nacional que quedaron frenadas en territorio bonaerense. En ese punto, Bianco pidió que Santilli ayude a que la Nación “pague las deudas que tiene con la provincia de Buenos Aires” y que se retomen “las mil obras que están paradas”.
El funcionario bonaerense adelantó que, una vez que Santilli asuma formalmente, enviará la nota por los canales oficiales. En el texto, según detalló, se plantea que desde la llegada de Milei a la Presidencia la provincia “se ha visto afectada por el recorte de fondos nacionales, la eliminación de legítimas y necesarias transferencias no automáticas establecidas por leyes y convenios entre ambos gobiernos, y por el abandono de toda obra pública financiada y no ejecutada por el gobierno nacional en el territorio de la provincia de Buenos Aires”.
“Cero” para Santilli
Bianco no esquivó la chicana política. Al evaluar el paso de Santilli por Interior, sostuvo que el dirigente del PRO fue ministro “de 22 provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, pero no de la provincia de Buenos Aires.
“Con nosotros no se ha comunicado, no ha tenido una reunión, le hemos pedido múltiples reuniones de manera informal, de manera formal, nunca ha respondido una nota, nunca ha hecho nada para la provincia de Buenos Aires”, afirmó.
El ministro fue más lejos y vinculó esa falta de gestión con las aspiraciones políticas de Santilli en territorio bonaerense. “No ha hecho nada con la provincia de Buenos Aires, siendo que él es bonaerense o se autopercibe bonaerense”, planteó. Y agregó que, si tuviera que calificar su desempeño frente al distrito, la nota sería “cero”.
La frase expuso el costado más incómodo para el nuevo jefe de Gabinete: Santilli busca proyectarse como referente bonaerense del oficialismo nacional, pero desde La Plata remarcan que, hasta ahora, no hubo respuestas concretas a los reclamos provinciales. “No ha llamado, no ha preguntado si tenía alguna necesidad, no ha enviado un aporte del tesoro nacional, no ha enviado fondos para obras públicas”, enumeró Bianco.
Adorni, Bullrich y el foco en Milei
La conferencia también tuvo un capítulo dedicado a Manuel Adorni. Bianco sostuvo que, cuando fue jefe de Gabinete, el exvocero “nunca ejerció” realmente esa función y que “seguía siendo solamente vocero”. Además, cuestionó el modo en que había desempeñado esa tarea: “Generó mucho odio la forma en que ejerció su vocería, faltando el respeto, atacando y diciendo mentiras”.
En ese tramo, el ministro bonaerense también aprovechó para meterse en las fisuras internas del oficialismo nacional y retomó declaraciones de Patricia Bullrich, senadora electa de La Libertad Avanza. Según planteó Bianco, fue la propia dirigente libertaria quien marcó que Adorni “paraba la gestión”.
La mención le permitió reforzar su crítica al funcionamiento de la Jefatura de Gabinete y exponer que los cuestionamientos no parten sólo desde la oposición bonaerense, sino también desde voces del armado mileísta.
Bianco también aludió a las presuntas irregularidades vinculadas a las declaraciones juradas de Adorni, que deberán ser analizadas por la Justicia. Según su lectura, esa situación le impidió sostener su doble rol: dar conferencias y concurrir al Congreso a brindar explicaciones. “No podía poner la carita en conferencias, no tenía cómo explicar esas situaciones, ni tampoco podía dar explicaciones en el Congreso”, dijo.
Para Bianco, sin embargo, el recambio de nombres en Casa Rosada no modifica el fondo del conflicto. La Provincia entiende que el problema no se agota en la salida de Adorni ni en la llegada de Santilli, sino en la política nacional hacia el territorio bonaerense. “No es el problema Adorni, no es el problema Santilli, es el problema Milei. Milei ha decidido destruir literalmente, no solo el Estado nacional, sino con cierta saña particular a la provincia de Buenos Aires”.