“Industricidio bonaerense”: nuevos datos de producción, energía y empleo golpean al corazón fabril del país
La industria bonaerense volvió a quedar en el centro de la discusión económica. El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, difundió este martes 30 de junio datos oficiales que muestran que la producción manufacturera provincial sigue por debajo de los niveles previos al cambio de rumbo nacional: en el primer trimestre de 2026, el Indicador Sintético de la Industria Manufacturera bonaerense (ISIM-PBA) cayó 6,9% respecto del mismo período de 2023.
El número no aparece aislado. El Informe Mensual de Junio 2026 de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) advierte que, aunque 2025 cerró con una mejora de 2,1% frente al año anterior, la actividad industrial provincial todavía se ubicó 8% por debajo de 2023. En febrero, además, después de once meses consecutivos de crecimiento, se registró una nueva caída interanual de 1,2% y una baja mensual desestacionalizada de 0,5%.
Para el Gobierno bonaerense, el deterioro tiene una explicación política y económica. “El modelo nacional destruye producción y la PBA lo paga más que ninguna. En el 1° trimestre del año, la industria manufacturera bonaerense cayó cerca de 7% respecto de 2023. El derrumbe es transversal y afecta a la amplia mayoría de bloques industriales”, planteó López.
El golpe sobre las ramas fabriles
El retroceso alcanzó a la mayoría de los sectores relevados. Según los datos difundidos por Economía bonaerense, las caídas más profundas se observaron en metales comunes, con una baja de 36,5%; minerales no metálicos, con 25,2%; caucho y plástico, con 24,5%; papel y cartón, con 20,8%; y vehículos automotores, con 18,5%.
La fotografía sectorial dialoga con el diagnóstico empresario. UIPBA señaló en su informe que apenas tres de los once sectores que integran el ISIM registraron crecimiento, mientras que los más afectados fueron vehículos automotores, metales comunes y caucho y plástico.
La coincidencia entre los datos oficiales y el relevamiento industrial muestra que el freno no se concentra en un rubro puntual, sino que atraviesa segmentos con fuerte presencia territorial, empleo registrado y encadenamientos productivos.
También hubo sectores con resultados positivos: productos químicos creció 10,0% y refinación de petróleo avanzó 2,8%. Sin embargo, esas mejoras no alcanzaron para revertir la caída general del indicador manufacturero bonaerense, que cerró el primer trimestre con una baja de 6,9% frente a 2023. Otros bloques quedaron apenas por debajo, como máquinas y equipos, con -0,3%, mientras que alimentos y bebidas cayó 6,1%, textiles y cuero retrocedió 6,7% y tabaco bajó 6,9%.
La energía marca el ritmo de la producción
El segundo dato que encendió las alarmas fue el consumo energético. En el primer trimestre de 2026, la demanda eléctrica en la provincia de Buenos Aires cayó 9,5% respecto de 2023. A nivel nacional, la demanda energética industrial relevada por CAMMESA bajó 10,2%. Pero el indicador más fuerte fue el gas entregado a usuarios industriales bonaerenses, que se desplomó 33,1%.
Para López, ese comportamiento confirma que el deterioro productivo se refleja en insumos básicos de la actividad fabril. “La demanda energética confirma el industricidio. En el 1° trimestre, en PBA la demanda eléctrica (-10%) y el gas entregado a usuarios industriales (-33%) siguen sensiblemente por debajo de 2023. A nivel nacional, la demanda energética industrial muestra un panorama similar (-10%)”, afirmó.
La lectura del ministro apunta al corazón de la disputa entre la Provincia y la Casa Rosada. En La Plata sostienen que el programa económico de Javier Milei castiga el mercado interno, enfría la producción y golpea con mayor fuerza a Buenos Aires por su peso dentro del entramado fabril argentino. Según López, la Provincia concentra cerca del 50% de la industria nacional, por lo que cualquier retroceso del sector tiene un impacto directo sobre plantas, proveedores, trabajadores y municipios industriales.
Empleo, exportaciones y actividad
El informe de UIPBA suma otra dimensión: el empleo. En febrero, los asalariados privados de la provincia de Buenos Aires cayeron en términos mensuales, con una pérdida de 2.278 puestos. En el sector industrial, el tercer trimestre de 2025 registró 516.424 puestos laborales, un 1,2% menos que en igual período de 2024, lo que equivale a 7.837 empleos menos, y 3,7% por debajo de 2023, con una diferencia negativa de 25.598 puestos.
La entidad industrial también marcó que la provincia explica 42,3% del empleo industrial del país y cuenta con 25.627 establecimientos industriales, equivalentes al 41,0% del total nacional. En ese contexto, los datos de actividad no son solo una estadística sectorial: impactan sobre el mercado laboral, la recaudación, los municipios fabriles y la red de pymes proveedoras.
El frente externo muestra una señal mixta. Las exportaciones totales bonaerenses alcanzaron en marzo USD 2.760 millones y subieron 14,0% interanual, pero las exportaciones industriales cayeron 6,9% interanual, según el resumen ejecutivo de UIPBA, por una menor venta externa de manufacturas de origen agropecuario. En paralelo, el consumo en supermercados bonaerenses cayó 8,0% interanual en marzo, de acuerdo con el mismo informe.
Con ese cuadro, López volvió a cuestionar el rumbo nacional y dejó planteada la posición del gobierno de Axel Kicillof frente al esquema económico libertario: “Producción Industrial y demanda energética deprimidas son síntomas de un modelo que castiga el valor agregado nacional. PBA concentra el 50% de la industria argentina. El industricidio tiene una víctima clara. Debemos anteponer la alternativa que vuelva a jerarquizar la industria”.