La coparticipación vuelve a caer y Kicillof suma munición contra Milei por los fondos bonaerenses
La discusión por los recursos que Nación gira a las provincias volvió a abrir un frente sensible para la Casa Rosada. Dos informes sobre transferencias automáticas marcaron que junio cerró con una nueva caída real de los fondos coparticipados y que la provincia de Buenos Aires volvió a quedar afectada por un esquema que, según el gobierno de Axel Kicillof, profundiza la presión financiera sobre las jurisdicciones.
De acuerdo con el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, en junio el gobierno nacional distribuyó $6,95 billones entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones.
La suba nominal fue del 28,1% frente al mismo mes de 2025, pero al descontar inflación el resultado fue una baja real del 4,1%. Si se toma sólo la coparticipación, sin leyes complementarias ni compensaciones, la caída habría sido todavía más fuerte: 8,4% real.
En Buenos Aires, los envíos automáticos llegaron a $1.596.426 millones durante junio. El dato muestra un avance nominal del 28,5%, aunque en términos reales implicó una baja del 3,8%. En pesos de junio de 2026, la Provincia dejó de percibir el equivalente a $63.484 millones respecto del mismo mes del año anterior, unos $3.623 por habitante.
El informe atribuye el retroceso a la menor recaudación de los dos impuestos que sostienen casi toda la masa coparticipable. Ganancias cayó 14,2% real interanual e IVA bajó 4,1%. En conjunto, ambos tributos retrocedieron 8% y representan alrededor del 96,6% de los recursos coparticipables.
La Provincia paga la recesión
El dato mensual no aparece aislado. En el acumulado de enero a junio, las transferencias automáticas al conjunto de provincias y CABA sumaron $39 billones, con una suba nominal del 29,4%, pero una baja real del 2,8%. Para Buenos Aires, el IARAF calculó $8,95 billones en el semestre, con una merma real del 2,1%.
Otro informe, elaborado por el director del Banco Provincia y exsenador bonaerense Marcelo Daletto, también puso el foco sobre la caja bonaerense. Según ese trabajo, las transferencias automáticas nacionales a la Provincia alcanzaron $8,5 billones en el primer semestre de 2026, con un crecimiento nominal del 30,2%, pero una caída real del 2,2% frente al mismo período de 2025.
El reporte de Daletto se concentra sólo en fondos de distribución automática, definidos por ley, y deja afuera las partidas discrecionales. Allí aparece una foto más fina del reparto: la Coparticipación Federal de Impuestos, que explicó el 60,6% de los envíos a la Provincia, acumuló $5,13 billones y cayó 10,5% real. Marzo fue el punto más bajo, con una contracción interanual del 30,3%.
El mismo informe señala que otros canales automáticos compensaron parte del deterioro, aunque no alcanzaron para revertir el saldo. Las “otras transferencias por ley”, que representaron el 39,4% de los giros, crecieron 14,2% real. El Fondo de Financiamiento Educativo aportó $1,83 billones y subió 18,8% real, mientras que la Compensación del Consenso Fiscal llegó a $958.436 millones, con una mejora real del 9,2%.
El reclamo de Kicillof
Para la administración bonaerense, el deterioro de los recursos automáticos se suma al reclamo por transferencias no automáticas recortadas, programas discontinuados, obras paralizadas y deudas que la Provincia atribuye al gobierno de Javier Milei.
El punto político es que la coparticipación no depende de una negociación diaria: son recursos distribuidos por ley. Cuando caen en términos reales, el impacto se siente en la prestación de servicios y en el margen financiero de la gestión provincial.