Consumo deprimido y compras al límite: por qué la crisis pega más fuerte en la Provincia
El consumo volvió a quedar en el centro de la disputa económica. Los indicadores públicos y privados reunidos por el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, describen una realidad áspera: la mayoría de los rubros sigue por debajo de 2025 y todavía más lejos de 2023. En la provincia de Buenos Aires, donde el mercado interno tiene una escala decisiva, el golpe se amplifica sobre familias, comercios y pymes.
“El consumo de las familias argentinas, en estado crítico”, advirtió López. El funcionario sostuvo que las caídas interanuales abarcan a casi todos los sectores y que los niveles de 2023 continúan sin recuperarse. Su lectura se apoya en una batería de datos que muestran retrocesos en alimentos, supermercados, autos, centros comerciales, mayoristas y recaudación vinculada a la actividad.
Una mejora que no cambia la película
Los números más recientes muestran un panorama fragmentado, pero con predominio de bajas. El EMAE Comercio del INDEC cayó 3,2% interanual en abril y quedó 5,8% por debajo de 2023. Las ventas en supermercados retrocedieron 3,7% frente a 2025 y 13,5% contra 2023; en autoservicios mayoristas, las bajas fueron de 5% y 27,2%, respectivamente. Los centros de compras marcaron -5,9% interanual y -14,5% respecto de 2023.
El golpe más brusco apareció en las ventas mayoristas de autos, con una caída del 39% interanual. También bajaron el consumo de carne por habitante, 6,1%; la yerba, 7,7%; la leche fluida, 0,1%; y el consumo masivo relevado por Scentia, 1,6%. La recaudación de IVA DGI retrocedió 4,2% en junio.
Solo dos mediciones dieron una suba interanual de 0,9%: el índice de la Cámara Argentina de Comercio y las ventas minoristas pyme de CAME. Sin embargo, ambas permanecen por debajo de 2023: 5,5% y 21,6%, respectivamente. Incluso la yerba, que todavía aparece 14,7% arriba de aquel año, cayó con fuerza en la comparación anual.
La Provincia absorbe el impacto
El Índice de Consumo de Banco Provincia bajó 5,6% interanual en mayo y se ubicó 14,5% por debajo de 2023. Para López, la Provincia “no es ajena a esta tendencia, sino que la sufre el doble por la escala de su mercado interno”.
En abril, las ventas en supermercados bonaerenses acumularon once meses consecutivos de caída interanual, mientras que los mayoristas llegaron a 26 meses seguidos de retroceso. El sitio oficial de la entidad identifica a mayo de 2026 como el último informe disponible del IBP Consumo.
El informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia también registró un cambio profundo en la forma de comprar. El gasto en supermercados y alimentos se contrajo más de 20% en el último año, al tiempo que el pago de impuestos y servicios creció en una proporción similar. En 29 meses, esos consumos perdieron 15 puntos de participación dentro del gasto total.
En los hogares de menores ingresos se multiplicaron las visitas a almacenes, autoservicios y quioscos para ajustar cada compra al dinero disponible. También aparecieron tickets más chicos y pedidos para dividir operaciones y aprovechar topes de reintegro.
Indumentaria, electrodomésticos, informática y juguetería quedaron relegados como gastos postergables. El comercio electrónico mantuvo una evolución positiva y los servicios de televisión crecieron por el Mundial, aunque sin fuerza suficiente para revertir la caída general.
El alivio de junio duró poco
CAME informó que las ventas minoristas pyme subieron 0,9% interanual en junio, pero bajaron 1,3% frente a mayo y cerraron el primer semestre con una retracción acumulada del 2,5%. El aguinaldo y el Mundial empujaron algunos rubros, aunque las cámaras bonaerenses descartaron que exista una recuperación sostenida.
Perfumería, farmacia, alimentos y textil mostraron avances interanuales, mientras bazar, ferretería y calzado siguieron cayendo. Además, el 59,3% de los comercios consideró que el contexto no era favorable para invertir o ampliar capital.
Marcelo Babenco, presidente de la Federación Empresaria de La Plata, fue terminante: “Que haya aumentado interanual 0,9% no mueve la aguja y no es para tirar manteca al techo”. Camilo Alberto Kahale, titular de la Federación Económica bonaerense, coincidió en que el dato estuvo influido por factores transitorios y afirmó: “Nada hace pensar que esto vaya a tener continuidad”.
La fragilidad también aparece en el crédito. El presidente de Banco Provincia, Juan Cuattromo, señaló que la morosidad de los hogares llegó al 12,1% en abril, frente al 3,7% de un año antes, y rechazó atribuirlo a decisiones individuales: “Es un problema de la política macroeconómica”. El dato de abril fue confirmado por el Banco Central.
Kahale vinculó el cuadro con el ajuste, la apertura importadora y las tasas elevadas, y advirtió que muchos negocios ya no logran cubrir alquileres, salarios y servicios. López fue más allá y atribuyó la depresión del mercado interno a una decisión deliberada del programa nacional: “Hay otro camino posible que incluye a los 47 millones de argentinos”.