¿Federalizar o achicar la Provincia? La UCR cruzó el proyecto que busca redibujar el mapa bonaerense
La UCR bonaerense convirtió la propuesta para federalizar municipios del Conurbano en un cuestionamiento político de fondo. Para Pablo Nicoletti, presidente de la Convención Provincial del radicalismo, no se trata de una salida novedosa frente a los problemas del principal conglomerado urbano del país, sino de una idea “desopilante”, “antifederal” y representativa de una renuncia a gobernar una parte decisiva del territorio bonaerense.
El planteo alcanza al núcleo donde vive más del 60% de la población provincial. Según el Censo 2022, los 24 partidos del Gran Buenos Aires reúnen alrededor de 10,8 millones de habitantes sobre un total bonaerense superior a 17,5 millones. Esa dimensión llevó al radicalismo a discutir no sólo la organización administrativa, sino también el efecto que una separación tendría sobre la representación, los recursos y el derecho al voto.
“La idea de Joaquín de la Torre es la expresión de la cobardía política. Parece que odian al Conurbano bonaerense y proponen amputar la Provincia”, afirmó Nicoletti. El dirigente platense apuntó así contra el exintendente de San Miguel, exsenador provincial y exministro durante la gestión de María Eugenia Vidal, quien propone que los distritos alcanzados dejen de depender del Gobierno bonaerense y queden vinculados directamente con Nación.
“Entregar responsabilidades no es gobernar”
El titular de la Convención radical rechazó la premisa de que las fallas de funcionamiento puedan resolverse desprendiéndose de organismos, servicios o jurisdicciones. Para exponer esa lógica, trazó una comparación con algunas de las áreas más sensibles de la administración bonaerense.
“¿Cómo seguiría, Joaquín? Como IOMA funciona mal, entreguemos IOMA. Como los hospitales están colapsados, entreguemos los hospitales. Como fallan la educación y la seguridad, entreguemos las escuelas y la Policía. Y, de paso, que los sueldos los pague otro”, ironizó.
La propuesta cuestionada no tiene un alcance uniforme en las distintas formulaciones difundidas. De la Torre habló inicialmente de los 24 partidos tradicionales del Gran Buenos Aires, mientras otras versiones llevaron el número a 27 con la incorporación de Pilar, Escobar y General Rodríguez. Nicoletti respondió sobre este último esquema, que transferiría esos municipios a la órbita nacional.
La justificación del proyecto es que numerosos servicios del Conurbano ya se encuentran bajo administración nacional o municipal y que retirar a la Provincia permitiría eliminar tributos como Ingresos Brutos. El radicalismo discutió ese razonamiento por considerar que confunde descentralización con desprendimiento territorial y traslada responsabilidades sin explicar cómo mejorarían las prestaciones.
Millones de bonaerenses sin voto provincial
Nicoletti ubicó el principal reparo en el terreno democrático. De prosperar el esquema, los habitantes involucrados continuarían eligiendo presidente, legisladores nacionales, intendentes y concejales, pero dejarían de votar gobernador, diputados y senadores provinciales. El Conurbano perdería así representación propia en la Legislatura bonaerense.
“Con una diferencia enorme: entregar un organismo no le saca el voto a nadie. Su propuesta haría que millones de bonaerenses dejen de elegir gobernador. Además de antifederal, es un retroceso democrático absoluto”, advirtió el presidente de la Convención de la UCR.
La objeción apunta al corazón de la iniciativa. No sería solamente una modificación en la distribución de tareas, sino una alteración del territorio provincial y de la composición de su electorado. También cambiaría quién recauda, quién financia los servicios y ante qué nivel estatal reclaman los vecinos.
Por eso, Nicoletti rechazó que la federalización pueda presentarse como una demostración de audacia. “Eso no es audacia, Joaquín. Es renunciar a gobernar”, sentenció.
Recursos nacionales y autonomía municipal
Frente al esquema separatista, el radicalismo propuso avanzar en la dirección contraria: mantener la integridad bonaerense, reclamar fondos al Gobierno nacional y trasladar mayores competencias hacia los municipios. Nicoletti definió esa alternativa como “dos peleas de frente”.
“Que Milei devuelva a los bonaerenses los recursos que les corresponden y terminar con el centralismo mal administrado del peronismo en la Provincia, descentralizando recursos y competencias hacia los municipios”, planteó. La crítica radical alcanzó así tanto a la retención de fondos por parte de Nación como al funcionamiento interno del Estado provincial, pero sin aceptar que la respuesta sea eliminar su presencia en el Conurbano.
La fórmula de la Convención Provincial apunta a “más federalismo frente a la Nación y más autonomía municipal frente a la Provincia”. Para la UCR, fortalecer a los intendentes supone dotarlos de fondos, atribuciones y capacidad de respuesta, no colocarlos bajo dependencia directa de la Casa Rosada ni quitarles a sus habitantes una instancia de representación.
Nicoletti cerró su planteo con una definición dirigida a los impulsores de la separación: “A Buenos Aires no hay que desarmarla para tapar los fracasos. Hay que gobernarla”.