Caputo puso las jubilaciones en la agenda: confirmó una reforma previsional para después de 2027
El Gobierno volvió a poner la reforma previsional dentro de su agenda de cambios estructurales, aunque la ubicó para una etapa posterior. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó ante los empresarios reunidos en el 62° Coloquio de IDEA que la modificación del sistema jubilatorio será “la última de las reformas” que buscará encarar la administración de Javier Milei.
La definición incorpora al sistema previsional en la hoja de ruta económica que el Gobierno proyecta más allá de las elecciones presidenciales de 2027. Desde el equipo económico aclararon después de la exposición que la secuencia planteada por Caputo ubica esa discusión en un eventual segundo mandato de Milei.
El funcionario sostuvo que antes de avanzar sobre las jubilaciones el Ejecutivo pretende conocer el resultado de otros cambios, principalmente la reforma tributaria, la formalización del empleo y la evolución de la economía.
“No podemos encarar una reforma previsional hoy”, afirmó Caputo, quien explicó que primero será necesario determinar los recursos disponibles después de esas modificaciones.
La reforma previsional queda detrás de los cambios impositivos
Caputo participó del encuentro de IDEA mediante una entrevista grabada previamente con Fabián Kon, presidente del Coloquio y CEO de Grupo Galicia, debido a que se encontraba en París junto al presidente Javier Milei por la Argentina Week.
Durante la exposición, adelantó que el programa económico tendrá una nueva etapa de reformas y enumeró entre los objetivos del Gobierno continuar con la reducción de impuestos y regulaciones, avanzar en infraestructura y disminuir el costo financiero.
En ese esquema, la reforma tributaria aparece antes que la previsional. Caputo afirmó inicialmente que la simplificación impositiva llegaría “post 2031”, pero posteriormente su equipo aclaró que se trató de una equivocación y que el ministro quiso decir 2027. El asesor del Ministerio de Economía Felipe Núñez también hizo pública esa corrección.
Después de esa modificación impositiva, el Gobierno pretende evaluar cuántos recursos tiene disponibles el sistema antes de avanzar con el capítulo jubilatorio.
Caputo explicó que, a su criterio, no puede diseñarse la reforma tomando la estructura económica actual como un escenario permanente. Planteó que deben incorporarse previamente los efectos que podrían tener una mayor formalización laboral, los cambios tributarios y el crecimiento económico sobre los ingresos previsionales.
Uno de los temas sobre los que puso el foco el ministro fue la relación entre el mercado laboral formal y el financiamiento de las jubilaciones. Caputo sostuvo que actualmente se necesitan más de 30 monotributistas para financiar una jubilación mínima y vinculó esa situación con la informalidad laboral. También afirmó que los cambios aprobados en materia laboral redujeron cargas patronales con el objetivo de incentivar la registración de trabajadores.
El ministro señaló además a la caída de la natalidad como otro de los factores que deben tenerse en cuenta para analizar la sostenibilidad futura del sistema.
Durante su intervención, también responsabilizó a las moratorias aplicadas durante gobiernos kirchneristas por haber incorporado al sistema una gran cantidad de personas que no reunían los años de aportes requeridos.
Qué acordó el Gobierno con el FMI
La reforma previsional no apareció por primera vez este viernes. Ya forma parte de la hoja de ruta establecida por el Gobierno en el programa vigente con el Fondo Monetario Internacional.
En la revisión publicada por el organismo en mayo, las autoridades argentinas asumieron el compromiso de desarrollar una reforma del sistema previsional hacia fines de diciembre de 2027, después de avanzar con las reformas laboral y tributaria destinadas, entre otros objetivos, a incrementar la formalidad.
El documento del FMI establece como objetivos generales mejorar la sostenibilidad del sistema, reducir su fragmentación, fortalecer el vínculo entre los aportes realizados y los beneficios recibidos y mantener protección para los sectores más vulnerables.
El Fondo también recomendó separar con mayor claridad los componentes contributivos y no contributivos del esquema previsional. Entre sus propuestas técnicas incluyó integrar la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y otros componentes básicos dentro de un pilar no contributivo financiado con recursos generales, mientras el SIPA permanecería como régimen contributivo. Esas recomendaciones corresponden al staff del organismo y no constituyen, hasta el momento, un proyecto anunciado por el Gobierno.
Cómo funciona hoy el sistema jubilatorio
Actualmente, el régimen general continúa exigiendo 30 años de aportes y mantiene las edades jubilatorias establecidas por la Ley 24.241. Al mismo tiempo, desde julio de 2024 los haberes se actualizan todos los meses según la inflación.
El mecanismo vigente fue establecido por el DNU 274/2024. La fórmula toma la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor que publica el INDEC con un rezago de dos meses. Por ejemplo, la movilidad de octubre de 2026 refleja la inflación correspondiente a agosto.
Para este mes, ANSES estableció un incremento de 1,66% y fijó el haber mínimo garantizado en $435.748,51, mientras que el máximo quedó en $2.932.174,85. La PUAM, en tanto, se ubicó en $348.598,81.
A esos valores se suma para los sectores alcanzados un bono extraordinario de hasta $70.000, dispuesto por el Poder Ejecutivo para octubre.
Los últimos datos publicados por ANSES sobre la dimensión del sistema, correspondientes a marzo de 2026, registraban 5.806.676 jubilaciones contributivas, 1.734.941 pensiones contributivas y otros 1.707.822 beneficios no contributivos.