Una banca que vale más que un voto: el movimiento que enfrenta otra vez al PRO y LLA en el Senado
El pedido de licencia extraordinaria que Guillermo Montenegro presentó en el Senado bonaerense abrió un nuevo frente entre el PRO y La Libertad Avanza. Si la Cámara alta aprueba su apartamiento para reasumir como intendente de General Pueyrredon, su lugar podrá ser cubierto por María Luján Fiego, dirigente libertaria de Tandil y primera suplente de la lista que ambos espacios compartieron en 2025.
El movimiento modifica inmediatamente la relación de fuerzas dentro de la oposición: el PRO pasaría de cinco senadores a cuatro y LLA de diez a once mientras se mantenga la licencia. Pero la discusión no termina en los números. Montenegro pidió conservar formalmente su banca mediante una licencia extraordinaria, mientras sectores libertarios presionan para que directamente renuncie y el lugar quede definitivamente en manos de Fiego.
El Reglamento del Senado permite conceder licencias extraordinarias de hasta seis meses por mayoría absoluta del cuerpo y establece que, cuando se extienden por más de un mes, puede incorporarse el suplente de la lista.
“Si quiere volver a ser intendente, que renuncie al Senado”, es la postura que comenzó a circular desde el sector libertario en la Cámara alta.
El PRO baja a cuatro y LLA llega a once
El impacto legislativo surge de la conformación de la lista con la que Montenegro fue electo. En los comicios provinciales de 2025 encabezó la nómina de senadores de la alianza LLA-PRO por la Quinta Sección. Detrás estuvieron María Cecilia Martínez y Matías De Urraza, ambos libertarios. El cuarto lugar correspondió a María Luján Fiego. Como la alianza obtuvo tres bancas, la tandilense quedó como primera suplente.
Montenegro, pese a haber competido en la boleta común, se integró posteriormente al bloque del PRO en la Cámara alta. Por eso, si se aprueba la licencia, el movimiento entre titulares y suplentes no será neutro para la composición parlamentaria: el PRO pasará de cinco senadores a cuatro y LLA de diez a once.
Los cuatro representantes amarillos quedarían siendo Pablo Petrecca, Alex Campbell, Jorge Schiavone y Juan Manuel Rico Zini. LLA, en tanto, reforzaría su condición de primera minoría frente a los 24 integrantes de Fuerza Patria.
El punto de conflicto: licencia o renuncia
La discusión política no gira entonces sobre quién debe reemplazar a Montenegro, sino sobre qué carácter tendrá su salida. El PRO sostiene el pedido que presentó el propio dirigente: licencia extraordinaria.
Desde sectores libertarios, en cambio, reclaman una desvinculación definitiva. Fuentes legislativas señalaron que el planteo ya comenzó a formar parte de las conversaciones alrededor de la sesión de este martes.
La diferencia tiene una consecuencia concreta. Con una licencia, Montenegro conserva la titularidad de la banca y podría volver al Senado si posteriormente deja la intendencia o finaliza el período autorizado. Con una renuncia, Fiego ocuparía definitivamente ese lugar hasta completar el mandato legislativo correspondiente.
El reclamo libertario se produce mientras las conducciones provinciales de PRO y LLA negocian justamente cómo repartir cargos, candidaturas e intendencias rumbo a 2027.
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, uno de los puntos que Cristian Ritondo llevó a las conversaciones con Sebastián Pareja es preservar para el PRO los municipios que actualmente administra y evitar que el crecimiento libertario termine desplazando estructuras amarillas ya instaladas.
De socios electorales a una pelea por lugares
La relación entre ambos espacios viene atravesando una negociación de doble vía. PRO y LLA comparten posiciones legislativas y exploran un nuevo acuerdo para 2027, pero todavía discuten intendencias, listas seccionales, lugares en los concejos deliberantes y el mecanismo para resolver candidaturas cuando existan aspirantes de ambas fuerzas.
El caso Montenegro introduce ahora una disputa concreta sobre una banca. El propio dirigente había sido una de las figuras más visibles de la alianza de 2025. Cuando aceptó encabezar la Quinta Sección sostuvo que lo hacía para contribuir a “cambiar esta Provincia” y remarcó entonces que no tenía intención de sostener una candidatura meramente testimonial.
Diez meses después de asumir, vuelve al municipio y deja temporalmente el lugar que obtuvo en aquella elección. El movimiento se produce además cuando el armado libertario provincial comenzó a mostrar una estrategia más definida para 2027.
Pareja respaldó públicamente la eventual candidatura de Diego Santilli a gobernador y aseguró que tiene como objetivo construir una estructura capaz de competir en los 135 municipios bonaerenses. “Tengo un objetivo marcado por el Presidente desde enero de este año, que es ganar la Provincia de Buenos Aires”, afirmó Pareja.
Ese despliegue incluye negociaciones con el PRO distrito por distrito. Los libertarios pretenden que su crecimiento electoral se traduzca en posiciones dentro de las listas municipales, mientras Ritondo y los intendentes amarillos reclaman preservar los territorios donde ya gobiernan. General Pueyrredon es precisamente uno de los municipios más importantes que todavía permanecen bajo conducción del PRO.
Diez meses en el Senado
La decisión de Montenegro también responde al escenario municipal. En las últimas semanas, General Pueyrredon registró una seguidilla de hechos violentos, homicidios, un femicidio y protestas vinculadas con la inseguridad. Distintos sectores políticos y sociales reclamaron respuestas y dirigentes opositores pidieron públicamente que Montenegro retomara la conducción del distrito.
El Gobierno nacional también intervino en la discusión por la situación de Mar del Plata. Durante el Coloquio de IDEA, Patricia Bullrich señaló que había mantenido conversaciones con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, sobre la posibilidad de reforzar la presencia de fuerzas federales antes de la temporada de verano.
La seguridad fue, además, uno de los ejes que Montenegro mantuvo durante su paso por la Legislatura. Su experiencia como senador duró menos de un año antes del pedido de licencia y, durante ese período, presentó una iniciativa para adecuar la normativa bonaerense al nuevo régimen penal juvenil nacional y participó de debates vinculados con narcotráfico y políticas de seguridad. También sostuvo el conflicto con la Provincia por el futuro de Punta Mogotes.
En junio, el dirigente participó junto con autoridades nacionales y judiciales de la presentación de un operativo contra una organización vinculada con el narcotráfico. Su paso por la Cámara alta coincidió, a su vez, con un primer semestre de baja actividad parlamentaria, marcado por varios meses sin sesiones mientras se negociaba la conformación de autoridades y comisiones.
El regreso de Montenegro al Ejecutivo municipal también pone fin al interinato de Agustín Neme, quien había quedado al frente de General Pueyrredon en diciembre de 2025, cuando el intendente asumió su banca en La Plata. Con la reasunción, Neme deberá volver a ocupar su lugar en el Concejo Deliberante.
Durante esos meses, Montenegro mantuvo presencia en la dinámica política del municipio y vínculo con dirigentes y funcionarios de su espacio, mientras comenzaban a aparecer diferencias internas sobre el funcionamiento de la gestión y el escenario electoral de 2027.
Su vuelta al municipio lo coloca nuevamente, además, en el centro de la discusión por la sucesión local. Con el régimen vigente, no puede acceder a otro mandato consecutivo, por lo que el PRO deberá definir quién encabezará su armado en General Pueyrredon para la próxima elección.