Docentes disidentes sostienen el plan de lucha pese a la advertencia de descuentos y profundizan el reclamo salarial
El conflicto docente bonaerense sumó tensión en el arranque de octubre. Mientras distintos sectores volvieron a movilizarse este martes 6 en La Plata para reclamar una recomposición salarial urgente, organizaciones opositoras preparan nuevas medidas de fuerza y rechazaron la advertencia del gobierno de Axel Kicillof sobre posibles descuentos por los días de paro.
La discusión encuentra a la Provincia con una negociación salarial atravesada por el deterioro del poder adquisitivo y con estrategias gremiales diferentes. La conducción mayoritaria del sindicalismo docente mantiene otro canal de negociación con el Ejecutivo, mientras sectores opositores reclaman acelerar la reapertura de la paritaria y ya pusieron en marcha un cronograma propio de protestas durante octubre.
El salario aparece como principal punto de presión. Un relevamiento de la Fundación Libertad sobre la evolución de los ingresos docentes ubica en 21,4% la caída real acumulada desde 2019 para los trabajadores de la educación bonaerense, un dato que se suma a los reclamos por el impacto de los últimos meses sobre los bolsillos.
La protesta salió a la calle y suma nuevas fechas
Este martes, docentes enrolados en la Unión de Educadores Bonaerenses (UDEB) se movilizaron por el centro de La Plata para reclamar una recomposición salarial urgente y mejores condiciones laborales. La convocatoria surgió de una asamblea de afiliados de la organización local, que resolvió marchar desde Plaza Italia hasta la Gobernación e invitar a participar al conjunto de la docencia.
SUTEBA Multicolor reclamó este mismo martes la “urgente reapertura de la paritaria salarial” y planteó como objetivo que ningún docente quede por debajo de la línea de pobreza. Entre sus demandas incluyó un inicial de $1.700.000 para el cargo de PR, la equiparación de módulos y horas cátedra y un salario equivalente a la canasta familiar.
El espacio también reclamó que, si no existe una convocatoria oficial, SUTEBA Provincia llame de manera urgente a asambleas para discutir un plan de lucha en todas las seccionales. El planteo refleja una de las tensiones internas que atraviesan al sindicalismo docente: no sólo se discute cuánto reclamar, sino también cuándo profundizar las medidas.
La Asociación de Maestrxs de la Provincia de Buenos Aires, por su parte, desplegó un calendario más extenso. Presentó a octubre como un “mes de lucha docente” y programó un paro provincial para este miércoles 7, con concentración desde las 9 en la Jefatura Regional 1 de La Plata.
La medida también incorpora un reclamo por la aplicación del acuerdo paritario de resguardo, protección, prevención y reparación frente a hechos de violencia en las escuelas, luego de episodios registrados en establecimientos educativos de la región.
Paros el 7, 15 y 20 de octubre
El cronograma no termina esta semana. La organización anticipó otro paro provincial para el 15 de octubre, dirigido contra el ajuste en los niveles inicial, primario, secundario y superior, acompañado por una movilización junto a sectores de la docencia universitaria.
Para el 20 de octubre convocó a una tercera huelga provincial y a una olla popular frente a la Gobernación bonaerense. En ese caso, el reclamo incluye un Salario Mínimo, Vital y Móvil Docente de $3.100.000 para un cargo y en blanco, una cifra superior a la que plantea SUTEBA Multicolor.
El esquema prevé además una asamblea provincial durante la semana del 26 de octubre, con día, horario y lugar todavía por definir.
Las diferencias entre los montos reclamados muestran que no existe un único programa salarial entre los sectores que impulsan las medidas. Sí coinciden en exigir una nueva discusión sobre los ingresos y en advertir que la pérdida de poder adquisitivo volvió insuficientes los valores actuales.
La advertencia por descuentos abre otra pulseada
La respuesta provincial añadió un nuevo componente. Ante las medidas convocadas por sectores que actúan por fuera de la conducción de los principales gremios que participan de la negociación formal, el Ejecutivo advirtió sobre la posibilidad de aplicar descuentos por los días no trabajados.
La decisión fue rechazada por los espacios que impulsan los paros. Desde esos sectores acusaron al Gobierno de desconocer la situación económica que atraviesan los docentes y ratificaron las medidas previstas.
La discusión se produce mientras la administración bonaerense afronta, además, un escenario fiscal condicionado por la pérdida de recursos y los recortes nacionales en partidas educativas. Ese argumento viene siendo utilizado por la Provincia para explicar las dificultades financieras, aunque los sectores movilizados consideran que la situación salarial requiere una respuesta inmediata.
El conflicto vuelve así a desplegarse sobre dos carriles. Por un lado, la relación entre el Gobierno bonaerense y las organizaciones que participan regularmente de la paritaria. Por otro, una oposición gremial que busca instalar un plan de lucha propio, con reclamos salariales más altos y huelgas sucesivas.
Con el paro de este miércoles 7 como próxima medida confirmada y nuevas jornadas previstas para el 15 y el 20, octubre quedará atravesado por una secuencia de protestas que combina salarios, condiciones laborales, violencia en las escuelas y una interna sindical que continúa marcando ritmos distintos frente al gobierno provincial.