El Niño en la Provincia: anegamientos, reclamos por maquinaria y una nueva propuesta para Defensa Civil
Las lluvias de las últimas semanas comenzaron a generar nuevas complicaciones en el territorio bonaerense, mientras El Niño avanza hacia su período de mayor intensidad. Caminos rurales anegados, dificultades para acceder a escuelas y establecimientos productivos, reclamos por maquinaria y advertencias sobre la crecida de los ríos volvieron a colocar la infraestructura y la prevención en la agenda provincial.
El escenario encontró a distintos municipios reclamando intervenciones para facilitar el escurrimiento del agua, mientras el gobierno de Axel Kicillof mantiene un operativo de coordinación territorial y La Libertad Avanza presentó una iniciativa legislativa para incorporar radioaficionados a los sistemas de Defensa Civil.
El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), publicado el 2 de octubre, confirmó que El Niño atraviesa una fase de intensidad fuerte. Los modelos asignan una probabilidad del 100% a su continuidad e intensificación durante el trimestre octubre-diciembre, con mayores posibilidades de precipitaciones superiores a lo habitual en parte de Buenos Aires.
Lluvias, maquinaria y reclamos en el interior
Los primeros problemas importantes se registraron en el centro y noroeste provincial. En Nueve de Julio, Carlos Tejedor y Lincoln, las precipitaciones acumuladas alcanzaron hasta 300 milímetros en algunos sectores y agravaron situaciones de anegamiento que ya venían condicionadas por las lluvias anteriores y los elevados niveles de las napas.
En Nueve de Julio, las localidades de Facundo Quiroga, Naón y El Tejar concentraron algunos de los registros más elevados. En la primera se acumularon alrededor de 220 milímetros entre fines de septiembre y comienzos de octubre, lo que provocó dificultades para circular y reactivó los cuestionamientos por el estado de los canales.
El concejal radical Eduardo Moscato reclamó mayor rapidez en las intervenciones y cuestionó las demoras en la llegada de una retroexcavadora. También denunció que el camino hacia La Corona permanecía cortado y que la escuela de esa localidad había suspendido las clases.
Posteriormente, el municipio informó que se estaban realizando tareas de limpieza de canales y desagote en Facundo Quiroga, mediante una retroexcavadora de la Dirección Provincial de Hidráulica gestionada por las autoridades locales. Los trabajos incluyeron intervenciones desde el sector de El Socorro hasta la Ruta Provincial 70, además de la utilización de una bomba para acelerar la evacuación del agua.
En Carlos Tejedor, algunos sectores acumularon hasta 300 milímetros durante aproximadamente veinte días. El productor agropecuario Dante Garciandía advirtió que las napas ya se encontraban entre 70 centímetros y un metro de profundidad en distintas zonas, una situación que redujo la capacidad de absorción del suelo y agravó los problemas en caminos y establecimientos.
En Lincoln, las precipitaciones superaron los 200 milímetros en algunos puntos y dejaron accesos comprometidos en Martínez de Hoz y Las Toscas. Los anegamientos también afectaron áreas rurales próximas a la laguna de Rodríguez.
Los reclamos coinciden en la necesidad de mantener canales, desagües y caminos rurales en condiciones, además de disponer de maquinaria para intervenir cuando las precipitaciones superan la capacidad de escurrimiento. Productores y representantes locales advierten que la acumulación de agua compromete la circulación, el transporte de mercadería y la continuidad de las actividades agropecuarias.
Del Delta a la costa: riesgos y posibles pérdidas
La preocupación también alcanza al norte bonaerense. En San Pedro, la Sociedad Rural inició un seguimiento preventivo de la crecida del Paraná y recordó los puntos habilitados para trasladar ganado desde las islas hacia tierra firme si las condiciones lo requieren.
El ingeniero hidráulico Claudio Velázquez advirtió sobre el aumento de los caudales en las cuencas del Paraná y del Uruguay y la posible propagación de la crecida hacia el Delta bonaerense. Entre los distritos bajo seguimiento aparecen San Pedro, Baradero, Zárate, Campana, Escobar, Tigre y San Fernando.
En la costa atlántica, el investigador del CONICET Federico Isla alertó sobre la erosión registrada en Mar del Tuyú, Monte Hermoso y Pehuen Co. También identificó dificultades de drenaje en sectores de Mar del Plata y Chapadmalal, y remarcó la importancia del mantenimiento de los desagües frente a nuevas tormentas.
El posible impacto económico de los excesos hídricos también comenzó a cuantificarse. Un estudio difundido en el sudeste bonaerense estimó que un episodio regional de inundaciones podría provocar pérdidas de entre US$137 millones y US$153 millones en Necochea, Lobería y San Cayetano.
La proyección contempla dificultades de acceso al 70% de la superficie productiva y una reducción del 20% en los rendimientos de maíz, soja y girasol. Bajo esos supuestos, la producción podría caer entre 873.000 y 903.000 toneladas.
El problema también alcanza a las ciudades. En el conurbano, municipios como Lomas de Zamora, Lanús, Almirante Brown, Esteban Echeverría y Quilmes presentan sectores expuestos a anegamientos cuando las lluvias intensas superan la capacidad de los sistemas pluviales.
En La Plata, especialistas de la Universidad Nacional de La Plata advirtieron sobre la necesidad de seguir el comportamiento de arroyos, cuencas y desagües urbanos. La evolución de El Niño incrementa la atención sobre estos sistemas, aunque los impactos dependerán de las precipitaciones y de las condiciones particulares de cada territorio.
La respuesta bonaerense y la iniciativa de LLA
Frente a ese panorama, la administración de Kicillof sostiene el plan de prevención que comenzó a organizar en marzo mediante Defensa Civil, ministerios provinciales y gobiernos municipales. Las acciones incluyen monitoreo de cuencas, obras hidráulicas, capacitación de rescatistas y coordinación de protocolos de emergencia.
El director provincial de Defensa Civil, Fabián García, aseguró que los equipos de respuesta están preparados y reclamó al Gobierno nacional recursos extraordinarios para afrontar los gastos de prevención. El funcionario explicó que el operativo requiere inversiones adicionales que no estaban contempladas originalmente y pidió asistencia mediante Aportes del Tesoro Nacional.
Durante septiembre y octubre, la Provincia desarrolló capacitaciones comunitarias en barrios vulnerables, ejercicios de rescate acuático en Benavídez y encuentros de coordinación con organizaciones civiles. La Plata, Berisso y Ensenada también organizaron una mesa conjunta con organismos públicos, universidades, empresas y equipos de emergencia.
En paralelo, la discusión llegó a la Cámara de Diputados bonaerense. La legisladora de La Libertad Avanza Analía Corvino, acompañada por Pablo Morillo, presentó el expediente D-3568/26-27, que solicita promover la incorporación de radioaficionados y radioclubes a las Juntas de Defensa Civil y los comités de crisis.
La iniciativa propone extender esa participación a los 135 municipios para disponer de comunicaciones alternativas ante inundaciones, temporales o cortes prolongados de energía que puedan interrumpir la telefonía celular e internet.
El proyecto, ingresado como declaración el 29 de septiembre, todavía no implica una modificación normativa. Su tratamiento incorpora al debate legislativo la necesidad de contar con redes complementarias para coordinar evacuaciones, asistencia y alertas meteorológicas cuando fallen los sistemas convencionales.
Los anegamientos registrados en el interior, las advertencias sobre el Delta y las demandas por recursos muestran los distintos frentes que enfrenta la prevención bonaerense. Con El Niño todavía en evolución, las próximas semanas concentrarán la atención sobre la capacidad de respuesta de los municipios, la disponibilidad de maquinaria y el mantenimiento de la infraestructura hidráulica ante nuevos episodios de lluvias intensas.