“Nación no construye ni un bicicletero”: gobernadores endurecen el reclamo por obras mientras Santilli advierte por el regreso del kirchnerismo
Gobernadores de distintos espacios políticos volvieron a reclamar este viernes que el Gobierno nacional avance con un plan federal de infraestructura, rutas y logística, en un encuentro que reunió a mandatarios provinciales, empresarios y funcionarios nacionales. En paralelo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, llevó la discusión al escenario electoral y advirtió: “Los que deberían estar preocupados son los gobernadores si gana Kicillof”.
El planteo de las provincias se produjo durante la segunda Cumbre Federal de Logística, organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en la Ciudad de Buenos Aires. La apertura estuvo encabezada por Axel Kicillof, de Buenos Aires; Martín Llaryora, de Córdoba; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Elías Suárez, de Santiago del Estero; y el secretario general del organismo, Ignacio Lamothe.
El diagnóstico compartido apuntó a las deficiencias de infraestructura que encarecen el movimiento de la producción y reducen la competitividad. Con diferencias sobre el rol y el alcance que debe tener el Estado, los cuatro mandatarios plantearon la necesidad de sostener una planificación nacional que incluya rutas, ferrocarriles, puertos, energía y corredores destinados a conectar las economías provinciales con los mercados.
Kicillof: “Estamos sufriendo todos la interrupción de la obra pública”
El gobernador bonaerense puso el foco sobre la decisión del Gobierno nacional de reducir la participación estatal en infraestructura. Afirmó que la Argentina necesita una planificación conjunta entre el sector público y privado y aseguró que las provincias enfrentan las consecuencias de la paralización de proyectos nacionales. “Estamos sufriendo todos la interrupción de toda la obra pública”, señaló durante su intervención.
También sostuvo que el país “no puede privarse de tener un plan de infraestructura y logística” y reclamó una estrategia destinada a mejorar la integración territorial y productiva.
Según datos difundidos por la Provincia, la Estrategia Federal de Logística del CFI ya trabajó sobre 1.200 proyectos, de los cuales 187 corresponden al territorio bonaerense. Las iniciativas incluyen infraestructura, regulaciones, sistemas de información y mejoras operativas.
El mandatario bonaerense mencionó además el Canal Magdalena entre las obras que la Provincia considera necesarias para el sistema portuario y logístico nacional.
Llaryora: “Nación no construye ni un bicicletero”
Uno de los reclamos más directos llegó desde Córdoba. Martín Llaryora pidió una estrategia nacional sostenida y cuestionó el retiro del Estado nacional de la obra pública. “Nación no construye ni un bicicletero”, afirmó durante su intervención.
El gobernador planteó que las provincias y los municipios pueden ejecutar proyectos propios, pero sostuvo que determinadas inversiones superan sus posibilidades fiscales y requieren participación nacional.
También señaló las limitaciones que genera para un país de la extensión territorial de Argentina depender mayoritariamente del transporte carretero y reclamó mejorar los accesos a Chile y los corredores de exportación.
Llaryora sumó además otro reclamo recurrente de Córdoba: la eliminación de las retenciones agropecuarias. El mandatario cuestionó los derechos de exportación y vinculó su eliminación con una agenda destinada a mejorar la competitividad productiva.
En diálogo con La Nación después del panel, el gobernador cordobés indicó además que los mandatarios habían conversado sobre las consecuencias del fenómeno climático El Niño y reiteró la necesidad de combinar ordenamiento macroeconómico, infraestructura y política industrial.
Frigerio sumó la reforma impositiva al reclamo
Rogelio Frigerio introdujo otro capítulo dentro de la agenda federal: la estructura tributaria. El gobernador de Entre Ríos sostuvo que el desarrollo económico requiere revisar impuestos nacionales, provinciales y municipales y propuso que los tres niveles de gobierno discutan conjuntamente una reforma.
Frigerio mencionó específicamente el impuesto al cheque, Ingresos Brutos y las tasas municipales entre los gravámenes que considera distorsivos.
La posición aparece además antes de una nueva reunión de la Región Centro, integrada por Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, donde la agenda productiva, fiscal y de infraestructura volverá a formar parte de las discusiones entre las tres provincias.
Por su parte, el gobernador santiagueño Elías Suárez centró su intervención en las dificultades logísticas para agregar valor a la producción provincial. Según detalló, el 85% de los cereales producidos en Santiago del Estero tiene destino exportador. Suárez planteó que mejorar las condiciones agropecuarias y avanzar en la industrialización permitiría generar puestos de trabajo y ampliar la cadena productiva local.
También destacó la necesidad de desarrollar infraestructura energética y mejorar las condiciones para la producción ganadera y agrícola. El planteo se inscribió en una discusión más amplia que atraviesa a provincias productoras alejadas de los principales puertos: el costo adicional que generan las distancias, el estado de los corredores y la concentración del transporte de cargas sobre las rutas.
Qué respondió Santilli
Mientras los gobernadores concentraban sus discursos en infraestructura y producción, Santilli formuló una advertencia vinculada con el escenario electoral de 2027.
El jefe de Gabinete sostuvo que un eventual triunfo de Axel Kicillof y el regreso del kirchnerismo al Gobierno nacional podría afectar las políticas de inversión que impulsa actualmente la administración de Javier Milei.
“Los que tendrían que estar preocupados son los gobernadores”, afirmó. Santilli mencionó de manera particular a Neuquén y Río Negro por los proyectos relacionados con Vaca Muerta; a Córdoba por un eventual regreso de un esquema similar a la Resolución 125; a Santa Fe por la lucha contra el narcotráfico; y a San Juan y Salta por las inversiones mineras.
También planteó como hipótesis eventuales cambios en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y recordó conflictos por coparticipación y tierras ocurridos durante anteriores gobiernos peronistas. Esos escenarios fueron presentados por Santilli como parte de su argumentación política ante una eventual alternancia presidencial.
El funcionario aseguró, en cambio, que la administración actual trabaja con los mandatarios que promueven inversiones productivas y generación de empleo en sus distritos.
Un reclamo que viene desde comienzos de la gestión
La demanda por infraestructura no comenzó en la cumbre de este viernes. Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, en agosto los gobernadores del Norte Grande ya habían llevado a Santilli una agenda que incluía rutas nacionales, energía, transporte, gas e infraestructura estratégica durante una reunión realizada en Posadas. En ese encuentro participaron mandatarios de Misiones, Corrientes, Chaco, Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero.
El reclamo se mantiene desde el inicio de la administración de Milei, cuando el Ejecutivo modificó el esquema de financiamiento de la obra pública y paralizó numerosos proyectos cuya continuidad pasó a depender de las provincias, municipios o de nuevos mecanismos de concesión privada.
Más de 1.000 proyectos sobre la mesa
La cumbre organizada por el CFI forma parte de una estrategia que las provincias vienen desarrollando desde hace cinco años.
El organismo define el encuentro como un espacio destinado a construir una agenda sobre infraestructura, conectividad territorial y competitividad de las economías regionales. Durante la jornada participaron representantes de empresas vinculadas con transporte, agroindustria, hidrocarburos, minería y distribución.
Los paneles incluyeron a ejecutivos de DHL, Aeropuertos Argentina, Andreani, Mercado Libre, FedEx, YPF, Pan American Energy, Tecpetrol, Techint, Rio Tinto y Glencore, entre otras compañías.
Las provincias llevaron allí un reclamo que atraviesa espacios políticos diferentes: una planificación nacional de infraestructura que permita reducir los costos de mover la producción y conectar los corredores productivos con puertos y mercados externos.