El socialismo bonaerense se reordena con un giro progresista y oposición a Milei
Pamela Orellana
Tras casi un año de intervención, el Partido Socialista de la provincia de Buenos Aires eligió nuevas autoridades y se encamina a su normalización definitiva. La interna partidaria, realizada el domingo, consagró a la lista del Movimiento Socialista, integrada por Usina Socialista y Socialismo en Movimiento, con un contundente respaldo del 78% de los votos.
La elección definió una Secretaría General compartida: el marplatense Luciano Burket, asesor de la diputada nacional Mónica Fein, conducirá el primer año, seguido por el platense Carlos Ajamil, actual director de Ética e Integridad en la Secretaría de Justicia de La Plata e integrante de Usina Socialista.
Un giro progresista con respaldo territorial
El triunfo se cimentó en tres zonas clave: la Región Capital, especialmente La Plata; la Quinta Sección, con epicentro en Mar del Plata; y la Segunda Sección, con fuerte presencia en el bastión histórico de Zárate. La alianza ganadora expresó su intención de retomar la identidad progresista, democrática y popular del partido, en sintonía con una visión cercana al gobernador Axel Kicillof, rompiendo con los acuerdos electorales de los últimos años que lo habían acercado a espacios de derecha.
"De la mano de Movimiento Socialista, el espacio retoma el sendero progresista y popular comprometido con la justicia social, la democracia participativa y la lucha social, dejando atrás la incoherencia ideológica de alianzas electorales cercanas a sectores de derecha y centroderecha que defienden intereses regresivos de espaldas al pueblo bonaerense", señala el documento difundido por la nueva conducción.
Desde Usina Socialista, espacio que en La Plata se referencia con el intendente Julio Alak y el presidente del Concejo Deliberante local Marcelo Galland, celebraron el resultado y destacaron que el PS bonaerense “recupera su compromiso con una provincia inclusiva, redistributiva y con más derechos”.
Partido Socialista de la Provincia de Buenos Aires (Carlos Ajamil, Usina Socialista)
Un final a la intervención y al giro a la derecha
La interna fue convocada tras dos intentos fallidos durante 2024, en un proceso signado por fuertes tensiones internas. La intervención partidaria había comenzado en septiembre de 2023, luego de la renuncia de la Junta Electoral, en un contexto de denuncias contra la conducción de Emiliano Fernández, alineado con el dirigente porteño Roy Cortina.
Fernández, exdirector de Mediación Comunitaria en la gestión platense de Julio Garro, impulsaba la lista Evolución y Cambio, junto a la excandidata Ailén Di Elsi, señalada por sectores internos por representar el “giro a la derecha” que el partido terminó castigando en las urnas.
La derrota de ese sector marcó un quiebre en la orientación ideológica del socialismo bonaerense. Desde el entorno de Burket destacaron que el partido “vuelve a plantarse como una oposición activa frente a las políticas del gobierno nacional de Javier Milei”, en una etapa donde el progresismo busca reconfigurarse frente al ajuste económico y la crisis social.

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