Entrevista GLP. Gustavo Pulti: “Hay una crisis galopante en la pesca y el Gobierno nacional es indiferente”
Gustavo Pulti, diputado provincial de Unión por la Patria.
—Diputado, advirtió que hay 113 buques langostineros amarrados. ¿Cuál es el impacto inmediato de esta situación en Mar del Plata y en los puertos bonaerenses y argentinos en general?
El país tiene uno de sus puntos de apoyo más importantes en la pesca que produce grandes exportaciones. Pero hoy, toda la actividad pesquera está profundamente afectada. Y me refiero a todos los segmentos: distintas especies, distintas formas de captura, diferentes niveles de valor agregado.
En primer lugar, hay un atraso cambiario muy marcado que convive con un crecimiento de los costos en dólares de la logística, de la electricidad y de la refrigeración, entre otros. A esto se suma una fuerte caída en los precios internacionales de los productos pesqueros. Nuestros exportadores no fijan los precios, eso lo determina el mercado internacional, y hoy están a la baja.
Entonces, suben los costos en dólares y tenemos un valor del dólar artificialmente planchado para hacer negocios financieros que golpea directamente los resultados de las empresas. En consecuencia, hay una crisis galopante, como pocas veces se ha visto, en medio de la indiferencia más absoluta del gobierno nacional.
—Usted comparó esta situación con la época de la “tablita” de Martínez de Hoz. ¿Qué similitudes observa?
Es exactamente el mismo modelo económico. Salvo (Jorge Rafael) Videla, están dadas todas las condiciones. Es una política económica que no tiene como meta el desarrollo del país ni de su economía real. Su único objetivo es apuntalar negocios financieros de corto plazo, sin pensar en la producción ni en el trabajo.
Históricamente, el sector pesquero argentino funcionó mucho mejor bajo modelos que defendieron el empleo y la producción nacional. No hace falta copiar a nadie: nuestra propia historia reciente nos da ejemplos claros.
En los últimos 30 o 40 años atravesamos, en términos metafóricos, veranos de gran intensidad para la actividad pesquera, pero también inviernos muy duros. Siempre que predominó una política cambiaria coherente con un modelo productivo, el sector mostró crecimiento. Cuando hablamos de Martínez de Hoz, nos referimos a un modelo económico que luego se repitió con la convertibilidad de Domingo Cavallo y que más tarde fue impulsado con decisión por Mauricio Macri. Hoy, lamentablemente, ese mismo modelo ha regresado con toda su virulencia.