Desplome en el agro: cayeron fuerte los dólares de exportación
La liquidación de dólares del sector agroexportador sufrió una fuerte caída en agosto, con un ingreso de apenas u$s1.818 millones, lo que representa un retroceso del 55% respecto a julio —mes en el que se había alcanzado un récord histórico— y un 25% menos que en el mismo mes del año pasado.
Los datos fueron informados por la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que agrupan a las principales empresas del complejo agroindustrial argentino.
A pesar de la baja, el acumulado anual muestra mejora
A pesar de la fuerte desaceleración registrada en agosto, el acumulado de enero a agosto de 2025 muestra un panorama más alentador: el sector aportó u$s21.339 millones, lo que representa una mejora del 32% interanual frente al mismo período del año pasado.
Este dato refleja el impacto positivo de la reducción progresiva de las retenciones, que permitió mantener un flujo sostenido de ventas al exterior, a pesar del contexto estacional.
Un mes históricamente de baja
Desde CIARA-CEC explicaron que agosto es tradicionalmente un mes de baja liquidación, debido al fin del pico de cosecha gruesa. Sin embargo, reconocieron que el número fue más bajo de lo esperado.
“El ingreso mensual de divisas, que luego se transforma en pesos, es el mecanismo que permite seguir comprando granos a los productores al mejor precio posible”, explicaron las entidades en un comunicado oficial.
Factores que explican la caída
Según el informe, la dinámica de la liquidación de divisas está influida por múltiples variables, tanto locales como internacionales. Entre ellas:
- La oferta y demanda de granos
- Las condiciones climáticas
- Los precios internacionales de los commodities
- Feriados o medidas sindicales
- Obstáculos comerciales o sanitarios impuestos por otros países
Además, la mayor parte de las divisas ingresan con una antelación de 30 a 90 días, según el producto: en el caso de los granos, el plazo es de 30 días, y en aceites o harinas proteicas, puede extenderse hasta 90.
Esto implica que la caída de agosto no necesariamente refleja un freno actual, sino que responde a operaciones concretadas semanas atrás, en un contexto de menor actividad exportadora.
Qué se espera para los próximos meses
Con la campaña fina en marcha y la estabilización del régimen de derechos de exportación, el sector podría recuperar el ritmo en los próximos meses, aunque todo dependerá de la evolución climática y del contexto internacional.
Por ahora, agosto dejó una señal clara de alerta, aunque no de crisis. La estacionalidad sigue siendo un factor clave a la hora de leer los números del agro argentino.