"Destrucción de empresas sin precedentes": el duro diagnóstico de la Provincia sobre el modelo Milei
La difusión de un nuevo informe sobre la evolución del entramado productivo argentino volvió a abrir la discusión sobre los efectos del rumbo económico nacional. Tras conocerse que desde noviembre de 2023 cerraron 26.448 empresas registradas en el país, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, lanzó un duro cuestionamiento al modelo impulsado por el presidente Javier Milei.
“En marzo se destruyeron 2.011 empresas y desde la llegada de Milei ya cerraron 26.448. Se acumulan así 14 meses consecutivos de caída, un récord sin precedentes desde que existe la serie”, sostuvo el funcionario provincial a través de sus redes sociales.
López fue más allá de la lectura coyuntural y planteó que el fenómeno atraviesa a casi todo el territorio nacional. “No es un problema de una provincia ni de uno o dos sectores; la crisis empresarial es federal”, afirmó. Según señaló, 23 de las 24 jurisdicciones registraron pérdidas y el deterioro alcanza a la mayor parte de las actividades económicas.
La reacción del ministro llegó después de que se conocieran los datos relevados por Fundar sobre la base de registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. El estudio mostró que la cantidad de empresas activas cayó de 512.357 en noviembre de 2023 a 485.909 en marzo de 2026, una reducción del 5,2%.
Una caída que se extiende en todo el país
Los números reflejan un deterioro persistente. Solo en marzo se registraron 2.011 empresas menos que en febrero, mientras que en la comparación interanual desaparecieron 14.203 firmas.
El informe también expone que la reducción no se limita a sectores específicos. De acuerdo con el análisis difundido por López, 14 de 20 ramas de actividad mostraron retrocesos. Incluso actividades que el Gobierno suele exhibir como beneficiadas por el actual esquema económico, como el agro y la intermediación financiera, registraron una menor cantidad de unidades productivas.
Los rubros vinculados al comercio, la industria y la construcción concentraron casi la mitad de las pérdidas observadas en el período. Se trata, además, de sectores con fuerte capacidad de generación de empleo y estrecha relación con el mercado interno.
Para el ministro bonaerense, esa amplitud territorial y sectorial impide atribuir el fenómeno a problemas particulares de determinadas empresas. “Con semejante impacto, no puede sostenerse que el problema sea microeconómico: el problema es el diseño macroeconómico”, planteó.
El empleo formal también muestra señales de deterioro
Las críticas de López se producen apenas horas después de haber cuestionado otro indicador que considera central para evaluar la marcha de la economía: el empleo registrado.
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, los últimos datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación mostraron que en marzo de 2026 el empleo asalariado privado cayó 1,5% interanual en el país, lo que equivale a 96.700 puestos menos que un año atrás.
La provincia de Buenos Aires volvió a concentrar una parte significativa de esa contracción. El distrito perdió 33.600 empleos privados registrados en doce meses y cerró marzo con 1.951.000 trabajadores formales, frente a los 1.984.600 contabilizados en igual período de 2025.
Tras conocerse esas cifras, López advirtió que ya son diez meses consecutivos sin crecimiento del empleo registrado y sostuvo que desde noviembre de 2023 fueron expulsados más de 216.000 asalariados privados del mercado formal.
La preocupación oficial en La Plata se concentra especialmente en la situación de la industria manufacturera, una actividad con fuerte peso dentro de la estructura económica bonaerense.
Según remarcó el ministro, durante el último año se perdieron 46.700 puestos industriales registrados en todo el país. Comercio acumuló una baja de 23.900 empleos y las actividades inmobiliarias y empresariales registraron una reducción de 12.500 trabajadores.
La evolución de esos sectores aparece estrechamente vinculada al comportamiento del consumo y de la actividad económica doméstica. Por eso, desde el gobierno de Axel Kicillof insisten en que la desaceleración de la inflación y el equilibrio fiscal no alcanzan por sí solos para describir el estado general de la economía.
La discusión de fondo sobre el modelo económico
En sus publicaciones, López volvió a plantear que la economía argentina atraviesa una dinámica desigual. Según su interpretación, sectores vinculados al agro, la minería y la energía muestran mejores resultados, mientras que actividades intensivas en trabajo como la industria, la construcción y el comercio enfrentan mayores dificultades.
El funcionario también vinculó ese escenario con la evolución de la recaudación y del mercado interno. A su entender, los sectores favorecidos por el actual esquema económico tienen un peso reducido sobre el empleo registrado y no logran compensar el retroceso de las actividades que concentran la mayor cantidad de puestos de trabajo.
La discusión vuelve a instalarse en un contexto en el que conviven anuncios de inversiones millonarias en energía, minería y economía del conocimiento con cierres de plantas industriales, suspensiones de personal y una caída sostenida en la cantidad de empresas activas. Ese contraste es el que hoy alimenta uno de los principales debates entre la administración bonaerense y la Casa Rosada sobre los efectos concretos del programa económico en la producción y el empleo.